jueves, octubre 03, 2013

'¿Qué hicimos todo este tiempo?'

Documentación. Según la RAE, documentar es probar o justificar la verdad con algo de documentos. Y una de las bondades de la fotografía es que entre la acción de disparar la cámara y documentar no hay un espacio de tiempo, solo lograr que la imagen haya sido bien captada.

No voy a torturarlos nuevamente con mi trauma infantil de la fotografía. (Si no saben de él, aquí está la historia.) A estas alturas del partido, a 10 años que tomé mi primer curso y que ya puedo jactarme de ser fotógrafo profesional, empiezo a ser consciente de que si llego a tener hijos, ellos serán acosados por una cámara.

Mi archivo digital está perfectamente organizado desde 2005. En realidad, buena parte de él son tomas análogas que fui digitalizando conforme se revelaron. Pero aún hay un acervo numeroso de imágenes impresas que guardé en una pequeña caja.

Saco todo esto a contexto porque mi amiga Cynthia me pidió hace algunos días que rescatara una foto que le tomé hace algunos (no quiero decir que muchos) años en la universidad. Mi pobre memoria me hace suponer que fue una que le tomé en blanco y negro y que esos negativos están aún en casa de mi madre, pero para quitarme las dudas, escarbé en esa caja de las impresiones viejas, aquellas de cuando creía que la fotografía no podía ser digital.

Encontré una foto que nos tomamos ella y yo en aquellas épocas, en el aeropuerto, cuando ella estaba por irse de intercambio a Dinamarca. Alcancé a recordar la escena, estaba su familia y quien hoy en día es su esposo. Entonces vinieron las líneas de la plática que más me pegaron:

C: Yo no puedo creer que ya tengo 2 hijas y voy a cumplir 8 (años) de casada. ¿Qué hicimos todo este tiempo?

Yo: Pues yo, trabajar y meterme con mujeres que no me convenían... Alguien en esta plática hizo las cosas mejor, y no fui yo.

Aquella fue la única imagen que encontré con ella. En el inter, vi eventos que ya escapaban de mi memoria. Esas despedidas en las que un año de intercambio en Europa sonaba a algo eterno, las fiestas de cumpleaños que podían terminar al amanecer, los bautizos de quienes hoy están a punto de la adolescencia, los bebés en brazos que hoy ya descubren la vida por sí solos, las parejas que ya no son parejas, los amigos que ya son residentes de otros países y los seres queridos que ya solo viven en la memoria.

Hagan de cuenta que estaba en la escena final de Cinema Paradiso, pero sin el erotismo de los besos.

Y una y otra vez me pregunté "¿qué hice en todo este tiempo?", ya sin margen para ironizar la respuesta como la que le di a Cynthia.

Los fotógrafos vamos aprendiendo como configurar el obturador y el diafragma, a encontrar el ISO adecuado, a encuadrar, a enfocar, a aprovechar la luz, a usar el lente adecuado, incluso a tener el reflejo para captar el momento exacto. En pocas palabras: a componer. Pero no nos enseñan a enfrentarnos ante nuestro material tras el paso del tiempo.

Ese es el riesgo de documentar. La nostalgia es perra.

Anoche me fui a dormir pensando qué hice en todo este tiempo y qué voy a hacer en lo que me resta de vida.