miércoles, enero 16, 2013

La segunda familia

Trabajar cerca de casa es una bendición que sólo se entiende cuando se vive en la Ciudad de México. Diariamente, regreso en 5 minutos desde que enciendo el coche hasta que entro por la puerta, ceno algo y procastino en internet en lo que me recoge Morfeo.

Mis cinco minutos de ayer se convirtieron en los más largos de todos. Sabrán que, en la tarde, nos informaron del fallecimiento de un compañero, Jorge López Vives "Chori", conductor de Adrenalina Xtreme, durante una grabación para el programa en Cozumel.

El día se tornó de una pesadumbre por momentos incontrolable. No voy a colgarme de glorias ajenas, a "Chori" lo traté poco, no sería justo decir que éramos amigos, él hacía su programa en las mañanas y yo trabajaba por las tardes, pero en lo poco que coincidimos siempre me trató con alegría y con la misma vitalidad que transmitía al aire. Podía caer bien o mal, pero así era él.

En realidad lo que se alojó en mi mente fue la respuesta de todos y ver a amigos míos sufriendo por perder no solamente a un compañero, sino en algunos casos a esa segunda familia que todos quisiéramos tener.

Las crisis son momentos que pueden unir a una comunidad. Así fue. TDN siempre se ha presumido como una gran familia, que parece en realidad disfuncional por momentos, pero familia al fin y al cabo.

Todo esto coincidió con mi último día de trabajo en TDN, al menos por un tiempo. Inicio una nueva etapa laboral como periodista independiente, con ganas de comerme al mundo.

En esos largos cinco minutos camino a casa, me di cuenta que más que dejar un trabajo, dejé a una familia. Y no lo niego, si opté por esta decisión es porque algo no funcionaba y eso no pudo compensar lo que sí funcionaba. En realidad, parece más una sana separación temporal porque hay grandes posibilidades de regresar a otros proyectos, pero eso sólo el tiempo lo dirá.

Y pese a que estoy seguro que tomé la decisión correcta, nunca es fácil dejar a una familia. Aunque sea algo temporal.

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