viernes, septiembre 21, 2012

La Olimpiada: Florence Griffith Joyner


Nadie, absolutamente nadie es, ni ha sido más rápida que ella.

Florence Griffith Joyner fue la reina de la velocidad en la década de los 80 y fijó un estándar tan alto que ni siquiera ha sido batido. Es la poseedora del récord mundial de los 100 metros planos con un registro de 10.49 segundos, alcanzado el 16 de julio de 1988 en Indianápolis.


Originaria de Los Ángeles, nació el 21 de diciembre de 1959. Desde niña destacó en carreras de velocidad, donde se cuenta que incluso derrotaba a niños más grandes que ella. Pero la precaria situación económica de su familia la obligó a dejar la escuela en la adolescencia y el atletismo no ofrecía una oportunidad real para hacer dinero.

Todo cambió cuando conoció a su entrenador, Bob Kersee, quien le consiguió una beca para la UCLA y finalmente pudo demostrar su nivel en los campeonatos nacionales universitarios. Florence ganó varios títulos en los 100 y 200 metros planos, y eso la llevó a su primera competencia internacional de gran nivel, los Campeonatos Mundiales de Helsinki 1983, donde quedó en el cuarto lugar en el medio óvalo.

Al año siguiente ganó la medalla de plata en la misma prueba en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Poco tiempo después se casó con el campeón del salto triple, Al Joyner y se apartó temporalmente de las pistas. Pero a su regresó llegaron sus mejores resultados.

Reapareció en los Mundiales de Roma 1987 con la plata en los 200 metros planos y el oro en el relevo 4x100 con el equipo de Estados Unidos. Y en el año olímpico de Seúl
comenzó su encumbramiento a la gloria. Primero con la marca mundial de los 100 metros planos en los selectivos olímpicos de su país, donde rompió el récord anterior por 27 centésimas. Y ya en los Juegos de Seúl, se llevó el oro en el hectómetro, en los 200 metros planos y en el relevo 4x100, de hecho en el medio óvalo también fijó una marca mundial de 21.34 segundos, que sigue vigente hasta nuestros días. Además, se llevó la plata en el relevo 4x400.


El carisma de Flo-Jo, como era conocida, hizo que se robara el corazón de su país. Fue célebre también por su inconfundible estilo de maquillajes espectaculares y sus largas y decoradas uñas. Todo un ícono mediático en la Unión Americana.


A los 29 años de edad, con 5 medallas olímpicas y el triplete de la velocidad, decidió retirarse después de los Juegos de Seúl. Su súbito final a la etapa competitiva junto al primer gran escándalo de dopaje en la historia, el del velocista Ben Johnson, abrieron dudas entre los más escépticos sobre si realmente las cualidades de Griffith Joyner eran naturales o producto de alguna sustancia prohibida.

El mito se ha acrecentado ya que el mundo no ha visto una mujer más rápida a un cuarto de siglo de distancia, pero estos cuestionamientos probablemente jamás encontrarán una salida.

Florence Griffith Joyner falleció el 21 de septiembre de 1998 en Mission Viejo, California, a causa de una apoplejía cerebral, a los 38 años de edad. La mujer más rápida de la historia también tuvo una vida fugaz.

viernes, septiembre 14, 2012

La Olimpiada: Hicham El Guerrouj


Es uno de los más grandes fondistas de la historia, originario de un país de leyendas milenarias, enclavado en el desierto septentrional de África. Hicham El Guerrouj marcó una época en las pruebas de atletismo de medio fondo.


Como muchos niños marroquíes primero empezó a jugar futbol, pero el destino lo llevó a la pista en su adolescencia. Desde mediados de la década de los 90 comenzó a coleccionar éxitos, con el oro en los mil 500 metros planos bajo techo en los Campeonatos Mundiales de 1994, y la plata al año siguiente al aire libre.

El joven Hicham, de recién 22 años cumplidos, llegaba entre los favoritos para el podio en los Juegos de Atlanta 1996, pero una caída a 400 metros de la meta lo obligó a abandonar. Sus máximos rivales, el argelino Nourredine Morcelli y el español Fermín Cacho se llevaron el oro y la plata. Un golpe muy duro de asimilar para un joven talentoso, pero con mucho futuro por delante.


Esa derrota lo inspiró y lo obsesionó. Colgó en su casa una foto de la caída en Atlanta que diariamente le hacía recordar su meta: alcanzar el oro olímpico.

El ciclo previo a Sydney tuvo aún más éxitos, con el oro en los mil 500 metros de los Campeonatos Mundiales de Atenas 97 y Sevilla 99, y en 1998 batió la marca mundial con 3 minutos y 26 segundos flat, récord que aún permanece vigente. Pocos dudaban que el sitio más alto del podio estaba destinado para él, sin embargo, en los Juegos Olímpicos, fue sorprendido por el keniano Noah Ngeny, quien lo superó en la recta final para arrebatarle el oro. Ser el mejor durante cuatro años no siempre es suficiente y El Guerrouj, pese a tener ya una medalla olímpica en el cuello, mantuvo la fotografía de la caída de Atlanta en casa.

El camino a Atenas no fue diferente. Oros en los mil 500 metros de los campeonatos Mundiales de Edmonton 2001 y París 2003, donde además obtuvo la plata en los 5 mil metros. Para entonces, la Federación Internacional de Asociaciones Atléticas lo había nombrado atleta del año, de 2001 a 2003.

Atenas 2004 fue su momento de gloria. Desde París 1924 con Paavo Nurmi, nadie había sido capaz de ganar el doblete en los mil 500 y 5 mil metros. La apuesta del marroquí era arriesgada. En su prueba fuerte, los mil 500, aceleró en la última recta ante la presión del keniano Bernard Lagat, y por apenas medio paso se llevó la medalla de oro. Fue la reivindicación de los fracasos en Atlanta y Sydney, en la mismísima cuna del olimpismo.


En los 5 mil metros el riesgo era aún mayor. Enfrentaba al campeón de los 10 mil metros y plusmarquista mundial de la distancia, Kenenisa Bekele. El ritmo lento de la carrera favoreció al marroquí, ya que en el sprint final pudo ser más rápido al ser especialista en una distancia menor. Era su segundo oro y el primer doblete olímpico en mil 500 y 5 mil metros planos en 80 años.

Hicham El Guerrouj se retiró en 2006 con dos medallas olímpicas de oro y una más de plata, además de cuatro títulos y dos segundos lugares en Campeonatos Mundiales. El originario de la localidad de Berkane no tenía nada más que demostrar en las pistas.

Pero fuera de ellas también ha destacado. El Guerrouj profesa el islam y como tal es un creyente ejemplar. Lee el Corán todos los días, donde dice que se encuentran todos los valores humanistas posibles, y aplica el ayuno de manera irrestricta durante el Ramadán, incluso durante su etapa deportiva. Un hombre que quiere la paz y un mundo mejor para sus hijos, y por ello es Embajador de Buena Voluntad de la Unicef, donde colabora en beneficio de los niños marroquíes.

Pese a ser considerado como el mejor mediofondista de la historia, después de su hazaña de Atenas, El Guerrouj negó estar entre los mejores atletas de todos los tiempos. Dijo que ese lugar le pertenece a Carl Lewis, Michael Johnson, Emil Zatopek, Haile Gebrselassie y Sebastian Coe. Pero nadie duda que su lugar en el Olimpo está muy bien ganado.

Y ahora en su casa, en lugar de aquella foto de la caída de Atlanta, Hicham El Guerrouj puso un pequeño museo personal con todas las cosas buenas que le pasaron en Atenas.

jueves, septiembre 13, 2012

Hillsborough: aún en búsqueda de la justicia

“El 15 de abril de 1989, 24 mil aficionados del Liverpool viajaron para ver un partido de futbol. 96 nunca regresaron.“

Con estas palabras, el sitio oficial del Liverpool recuerda la tragedia del Estadio de Hillsborough, casa del Sheffield Wednesday aquel 15 de abril de 1989, cuando una avalancha humana acabó con la vida de los aficionados. Esa tarde los Reds enfrentaban al Nottingham Forest en la Semifinal de la Copa F.A., en campo neutral.

Hillsborough representa uno de los capítulos más oscuros y de mayor dolor para Gran Bretaña, una cicatriz que a casi un cuarto de siglo de distancia sigue generando pena. Cada año, en el aniversario, se realizan eventos para recordar a las víctimas y el Liverpool tiene estrictamente prohibido jugar en esa fecha, por lo que incluso han reprogramado partidos de Liga de Campeones de Europa. Es un momento de unión para toda la nación, donde incluso los archirrivales del Liverpool, el Everton y el Manchester United, se solidarizan en memoria de la tragedia.

El partido inició a las 15:00 horas y se detuvo a los 6 minutos, al percatarse el árbitro de lo que estaba ocurriendo.


La zona más grande del estadio, la Spion Kop End, con capacidad para 21 mil aficionados, se le asignó a los seguidores del Nottingham; mientras Leppings Lane End, con 14 mil 600 lugares, se le dio a los fanáticos Reds, pese a ser mayoría. El resultado: un notable sobrecupo ante el mínimo control de seguridad desembocó en la avalancha humana que, además de los 96 fallecidos, dejó a 766 lesionados, 300 de los cuales fueron hospitalizados.



Jon-Paul Gilhooley, entonces de 10 años de edad, fue la víctima más joven de aquel triste suceso. Él era primo de Steven Gerrard, hoy capitán y jugador emblema del equipo. Para Steven, la muerte de Jon-Paul fue su máxima inspiración como futbolista.

El incidente tuvo como consecuencia la creación del Reporte Taylor, que muestra las directrices de seguridad en los estadios británicos: asientos en todas las localidades y la eliminación de las vallas que dividen las gradas del campo, entre otras.

En 1991, el dictamen oficial de la tragedia dejó como conclusión que se trató de un accidente, acompañado con una llamada de atención a las autoridades de Sheffield por la falta de seguridad en el suceso.

Pero el tema no quedó ahí. Ante la insistencia de los familiares de las víctimas por más de 20 años, el gobierno británico lanzó una nueva investigación para dar con la verdad hace tres años. Se revisaron más de 400 mil páginas de documentos que en su momento fueron clasificados como confidenciales y se volvieron a recoger testimonios de testigos presenciales y familiares.

Los resultados fueron revelados este miércoles: 41 de las 96 víctimas “tuvieron potencial de sobrevivir”; la Policía del condado de South Yorkshire intencionalmente hizo intentos para culparlos de su propia muerte; 116 de los 164 reportes policiacos fueron adulterados para quitar comentarios y pruebas desfavorables hacia la Policía, que además, cambió muestras de sangre de los fallecidos con otras que contenían alcohol, incluso de los niños y adolescentes, para cubrir sus fallas.

El Primer Ministro David Cameron ofreció disculpas a nombre del gobierno británico a los familiares por la manera en la que se manejó el caso en su momento, además de ordenar al procurador general, Dominic Grieve, que se revise la evidencia para apelar la revocación del fallo original de la Corte Suprema de 1991. Durante la presentación de Cameron, los legisladores no pudieron evitar las caras largas y mostrar el pesar por la zozobra de los familiares que por dos décadas han cargado con el peso del olvido hacia sus caídos.

Aquí el mensaje de Cameron, está en inglés, pero vale mucho la pena escucharlo completo:



En el Merseyside aún se pide justicia por las 96 víctimas. Probablemente se acaba de dar el paso más importante para llegar a ella.

martes, septiembre 11, 2012

Olimpo Mexicano: Gustavo Sánchez



Establecer una comparación entre los deportistas convencionales y adaptados no solamente es odioso, sino además inútil, pero desafortunadamente esta salida fácil resulta muy recurrente entre quienes ejercemos el periodismo deportivo.

Digo esto porque las historias que nos entregan los Juegos Paralímpicos son fuente inagotable de inspiración y realmente no necesitan de referencias de sus "hermanos" Olímpicos para brillar. Mensajes como el que nos entregan Alex Zanardi y Oscar Pistorius van más allá de la emoción de una carrera y un podio: son ejemplos vivos de que los límites son siempre autoimpuestos.

México regresó con 21 medallas de los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, y con la tranquilidad de saber que así como las grandes glorias de inicios del siglo XXI ya van de salida o iniciando su camino final con el eterno agradecimiento del país (Doramitzi González, Patricia Valle, Mauro Máximo de Jesús, Ángeles Ortiz y un largo etcétera), hay un grupo de jóvenes que no sólo viene empujando, sino que ya da resultados desde temprana edad.

Gustavo Sánchez fue el máximo ganador de preseas para México en Londres 2012 con dos oros, una plata y un bronce en la natación. Un chico que llegó sin gran cartel e incluso con una expectativa propia no muy alta, pero que sorprendió a todo el país y hasta a sí mismo con sus victorias.

Tiene 18 años de edad y llegó a Londres con la intención de conocer el ambiente de los Juegos y de disfrutar la capital del país que ha dado a los grupos más influyentes del rock. Como fino melómano, es fan de los Beatles, Rolling Stones, Queen y Coldplay, entre otros.

Tuve la fortuna de entrevistarlo el domingo, poco antes de la Clausura de los Juegos. Aquí está lo que me platicó:


lunes, septiembre 10, 2012

Un verano inolvidable

Por Laura García

LONDRES.- Podrá parecer cliché o hasta propagandista, pero para los que nos tocó el honor de vivir los Juegos Olímpicos y Paralímpicos en Londres sí ha sido un verano inolvidable.

Soy relativamente nueva en esta ciudad, pero en los meses previos me di cuenta que viven cargando el peso histórico de ser líderes del mundo. Océanos de gente trajeada caminda por las calles de "La ciudad de Londres" todas las mañanas y se olvidan de interactuar. No hay tiempo, no hay necesidad: la persona sentada al lado de ti en el metro es la que puede quitarte tu trabajo. Es un ambiente crudo de supervivencia y se vuelve costumbre fácilmente.

Pero desde mediados de julio los grupos de voluntarios vestidos con una sonrisa y camisetas moradas comenzaron a cambiar el clima. Salió el sol (algo poco común para Inglaterra), recibimos a millones de visitantes diarios y los atletas del mundo nos recordaron que los límites del ser humano son los que nos imponemos nosotros mismos.

La ciudad, el trabajo, el clima, el tiempo, la prisa... Todos se volvieron completamente irrelevantes al ver correr a Mo Farah, ganar a Usain Bolt, a Oscar Pistorius romper las barreras de la que pensamos como su "discapacidad" y a Sarah Attar marcar un nuevo récord al ser la primera mujer saudí en correr con todo y hijab.

Para Gran Bretaña, los Olímpicos les regresaron su orgullo tras los atentados terroristas del 7 de julio del 2005, un día después de obtener la sede de la justa. La ciudad y la nación inglesa temblaron al darse cuenta que ya no son el poder militar que fueron los últimos siglos y quedaron desnudos a la cruda realidad del Siglo XXI. Los atletas paralímpicos victimas de estos ataques y los militares resurgidos de las arenas del Medio Oriente levantaron en alto su bandera en señal de victoria.

Para Europa, fue un muy necesitado respiro en medio de una unión económica al punto de quiebra, altos niveles de desempleo y presión internacional para seguir compitiendo. Los periódicos nos recuerdan a diario lo difícil que es ir a la escuela, graduarse, conseguir trabajo, comprar casa, pagar renta, y luego entraron los atletas del mundo para demostrarnos como "querer es poder".

El presidente del Comite Organizador, Sebastian Coe, lo dijo el domingo: "Este verano nos ha cambiado a todos, ha cambiado la forma en la que vemos al deporte y las discapacidades".

La tarea de traer los Juegos a la ciudad mas poblada de Europa fue un logro conjunto de los oficiales de transporte, de gobiernos, los comités olímpicos internacionales y sobre todo, de los 70 mil voluntarios. La ciudad cambió por ellos y hoy que nos levantamos a un lunes de "sindrome de abstinencia olímpica" nos hacen falta. Dedicaron su tiempo sin paga, sin pedir nada a cambio entregándonos un verano de sonrisas, direcciones amigables, mapas, canciones, chistes gritados por megáfonos y un compromiso infranqueable a su tarea de ser "la cara de Londres".

Ayer recorrió Londres una procesión de 21 carros alegoricos con mas de 700 atletas del equipo de la Gran Bretaña rebosante en orgullo. La ciudad va a salir a agradecerles su coraje y la valentía de recordarnos que cuesta más trabajo levantarse a diario y sonreír.

Este verano Londres aprendió algo que bien le vendría a las ciudades que se presumen de cosmopolitas y afluentes: por más millones que seamos en un lugar, seguimos unidos por nuestras fibras humanas. Somos seres hechos de sueños y esperanza. No podemos dejar que eso se nos olvide y ojalá sea suficiente recordatorio para que Londres lo mantenga en su corolario por mucho tiempo.

Río: no saben lo que les espera. Les mandamos nuestra mejor vibra desde aquí y ojalá los Juegos de 2016 inspiren a Latinoamérica asi como Londres 2012 ha movido a Gran Bretaña.

Hoy nos levantamos con una sonrisa. Esperemos que nos dure mucho tiempo.


-----
Laura García es una periodista mexicana radicada en Londres desde agosto de 2011. Estudió la Maestría en Periodismo Multimedia en la Universidad de Kent. Su hermana, Elsa, compitió por México en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en gimnasia artística.

viernes, septiembre 07, 2012

La Olimpiada: Alex Zanardi


Un hombre apasionado por la velocidad, por la adrenalina de pisar el acelerador y cuya motivación era ver primero que nadie la bandera a cuadros.

Alessandro Zanardi nació el 23 de octubre de 1966 en Bolonia, Italia, y debutó en la Fórmula Uno en 1991 con el equipo Jordan. En cuatro años en los que militó también en Minardi y Lotus tuvo poca suerte, apenas con un sexto lugar en Brasil en 1993 como mejor resultado.

Y justamente a mitad de la década de los 90 brincó a la Serie CART, donde brilló con luz propia con dos títulos en 1997 y 98. Ello le valió el regreso a la Máxima Categoría para 1999 con Williams, donde nuevamente tuvo poco éxito.

En 2001 regresó a la Serie CART, el escenario de sus mayores logros, sin embargo, el final de esta etapa fue muy diferente.



El 15 de septiembre de aquel año, en el EuroSpeedway de Lausitz, Alemania, Zanardi perdió el control de su auto que quedó atravesado en la pista, Patrick Carpentier pudo esquivarlo, pero Alex Tagliani le propinó un impresionante golpe sobre el lado izquierdo que partió el bólido en dos. Zanardi perdió mucha sangre y tuvo que ser amputado en sus dos piernas por encima de la rodilla, aunque la rápida intervención de los doctores le salvó la vida. Un episodio que el mundo del deporte motor recuerda con el dolor del incidente, pero con la esperanza e inspiración que ha dado con su ejemplo en los años siguientes.

Cerca de cumplir los 35 años de edad, Zanardi fue obligado a replantearse llevar una nueva vida, pero la pasión por la velocidad y por el deporte lo regresaron eventualmente a las pistas. Después de pasar por un periodo de rehabilitación, compitió en el Campeonato Europeo de Autos Turismo, en el Campeonato Mundial de la Misma Categoría, e incluso ya manejó un Fórmula Uno adaptado a sus necesidades.

Pero si algo ha aprendido Alex Zanardi en los últimos años, es que el motor más potente es la voluntad. El año pasado ganó el Maratón de Nueva York en silla de ruedas y la medalla de plata en la contrarreloj de los Campeonatos Mundiales Paraciclistas. Ahora cumple la meta de participar en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.



Y no podemos negar que se lo tomó muy en serio, construyó su propia bicicleta y además corrió en Brands Hatch, un circuito en el que ya manejó en la Fórmula 3000 y el Campeonato Mundial de Autos Turismo, la WTCC.

Con sus brazos como propulsor, Zanardi alcanzó el oro paralímpico. Aunque no hubo bandera a cuadros, Alex regresó a un podio para escuchar su himno nacional, para mostrarle al mundo que el poder de la voluntad humana no se mide en caballos de fuerza, y que el límite se lo impone uno mismo.



martes, septiembre 04, 2012

El ramo vs. La liga

Modas van y vienen, los matrimonios son cada vez más efímeros y las bodas cada vez más salvajes. Pero hay momentos y ritos que nunca serán eliminados... Como el lanzamiento del ramo y la liga.

Primero el ramo: el símbolo de la inocencia femenina, del anhelo por casarse y tener una familia con muchos hijos... Bueno, lo último tal vez no.


Primero se les convoca a todas las damas a formar una fila. ¡Claro! A la víbora víbora de la mar de la mar por aquí pueden pasar (Dios Santo, ¿quién se inventó esa letra?) A la marcha de la música comienzan a pasar las mujeres bajo un arco formado por los novios como pilares y el velo del vestido de la novia como techo. Claro que unas son más rápidas que otras, entonces en algún momento chocan con los novios y los hacen tambalear, pero nada demasiado grave, por lo general.

Al terminar este característico rito bodesco, viene el momento cumbre para todas las solteronas, erm, digo, las señoritas casaderas...

La novia se eleva cual pavorreal al ver a todas las jóvenes (y no tan jóvenes) solteras que acuden al llamado, quienes se colocan en posición de alerta. Abren más los ojos y atienden cada movimiento de la afortunada que ya encontró a su príncipe azul. Una... Dos... Tr... Nada... Sólo una finta y la onomatopeya de "aaaaah" en desilusión por hacerlas esperar.

Y cuando finalmente la novia se atreve a lanzar el ramo por los aires, comienza una serie de innumerables jaloneos, rasguños, jalones de cabello, piquetes de ojos, bofetadas, saltos de una sobre otra, patadas, pellizcos... Eso sí, nada a puño cerrado, hasta que la afortunada que recibe el accesorio puede escapar de la jauría insaciable. Todo esto que les relaté en este párrafo ocurrió en menos de un segundo. Es como una escena de la batalla final del Señor de los Anillos llevada a un suspiro en el tiempo.

Sin embargo, las feroces guerreras cambian en un microsegundo su semblante al observar a la poseedora del ramo. "¡aaaay, ¡felicidades Chuchis! ¡Ahora sí se te hace goeeey!". Gritos y alegorías a la nueva heroína del amor. Júbilo al máximo. Éxtasis orgásmico. ¡Boda en puerta! Fotos que retraten el documento de Chuchis y las chuchiamigas, una con señal de fake-moderatto-rocker, dos con duck-face y la menos afortunada haciendo bizcos.

Ah claro, y de inmediato se sube todo a Facebook. Smartphones, nunca se mueran...

Después viene el turno de los machos.

Ah, la liga... Yo no sé si a principios del siglo pasado, en aquellas épocas porfirianas, el hecho de invitar a toda la concurrencia masculina a ver cómo la novia muestra su muslo mientras el novio posa su mano para quitarle la liga fuera objeto de morbo. Hoy, en los albores del tercer milenio, en la era de la información, donde para ver a una mujer totalmente desnuda en pleno acto físicamente vigoroso sólo basta escribir damesexo.com, donde además son las propias mujeres quienes gustan mostrar el 80 por ciento de su pierna cuando salen a la calle, y donde los bikinis revelan casi todo.. ¿Morbo por el acto de quitar la liga? Por favor...

Lo primero que llama la atención es que, a diferencia del ramo, son pocos los hombres que se animan primero a formar el pelotón. Es entonces cuando el hábil animador convoca nuevamente... ¡Sí! A la víbora de la mar de la mar por aquí pueden pasar. Así animan a más homínidos a levantarse de sus sillas. Y si el caos con las mujeres no fue suficiente, los hombres se ponen de tarea tumbar al novio a como dé lugar. Los más tímidos hacen un movimiento de cadera al cruzar el arco, pero los más cínicos buscan taclear como linebacker. Un ejército de 7 u 8 amigos del novio deben protegerlo con su vida para evitar que se caiga.

Ya que por lo menos la mayor parte de los machos se levantaron de su silla, pues que se queden a pelear por la liga. Hay uno que otro desadaptado que empuja al de adelante, pero son los menos. El ritual se conduce en relativo orden. El novio avienta la liga y la recibe el (des)afortunado que se cruzó en su trayectoria. Tan tan.

¿Qué? Pues si ya hubo desmadre en la víbora víbora de la mar de la mar por aquí pueden pasar, seamos unos caballeros cuando se aviente la liga... O no...

Hay dos opciones: una, menos común, que el nuevo poseedor de la liga enloquezca como mujer con ramo, que quiera tomarse fotos con su novia y alcahuetas amigas presumiendo su trofeo; la otra, más común, que ponga cara de pánico porque la novia va a presionar más con el anillo. Ah, y una tercera, que el sujeto sea soltero y disponible, lo cual en realidad es improbable, ya que los que estamos en esa condición ni nos preocupamos por la susodicha liga.

Total, valoramos la libertad... Ja.