martes, julio 31, 2012

Olimpo Mexicano: Germán Sánchez e Iván García


He platicado con 10 medallistas olímpicos y me han contado todo tipo de cosas. Pero ayer me fui a dormir pensando qué sentirá el padre de uno de ellos al encontrarse por primera vez con su hijo.



Este fue justo el momento en el que Germán Sánchez (de espaldas), se encontró con su padre después de recibir su medalla. Foto del diario Reforma.

domingo, julio 29, 2012

Un día con Elsa García



Es la mejor gimnasta mexicana de todos los tiempos. No lo digo yo, sino sus 12 medallas de eventos internacionales (de las 20 que ha obtenido México) y su dominio aplastante en la Olimpiada Nacional durante la última década.

Su cenit de resultados llegó en 2007, en una gira por Europa que atrajo las miradas del mundo hacia ella. Desafortunadamente, una lesión no le permitió competir a su máxima capacidad en los Campeonatos Mundiales de aquel año, el único selectivo para Juegos Olímpicos, y tuvo que ver Beijing 2008 desde su casa.

Le costó levantarse de ese golpe, pero Londres 2012 se convirtió no sólo en una meta, sino en una reivindicación, más allá de aquel sueño que empezó a forjar desde los tres años, cuando comenzó la práctica de la gimnasia.

En enero de este año, en la misma capital inglesa, Elsa García clasificó a los Juegos Olímpicos, en la misma arena donde sería la competencia que anheló por toda una vida.

Elsa y su equipo cuidaron cada detalle de su preparación para evitar algún quitarrisas previo a Londres 2012, pero en el deporte de alto rendimiento las lesiones son parte del juego y pueden llegar en el momento más inoportuno... Como en el entrenamiento previo a la competencia olímpica, por ejemplo.

Fueron seis dedos, tres de cada mano, uno de ellos completamente fisurado. Elsa aspiraba a meterse a la Final del All-Around y a la de algún aparato, pero esta lesión le impidió competir en barras asimétricas y salto de caballo (era necesario completar los cuatro aparatos para pelear por la Final del All-Around). No puedo asegurar aún esto, pero me dio la impresión de que en la viga de equilibrio tuvo que quitar elementos que le restaron grado de dificultad, y eso le afectó en la calificación, un 12.400 que le borró la sonrisa del rostro, pero en el piso se vio más suelta, ahí en donde ella ha cautivado al mundo con su belleza y elegancia, y con un 13.733 que difícilmente la metería en la Final, pero que le hizo sonreír por unos instantes...

En mayo, para ser exactos el día 15, viajé a Monterrey para estar un día completo con ella y dar fe de lo que veía: de la preparación de una deportista olímpica. Pero más allá de eso, encontré a un ser humano entrañable.

Elsa tiene 22 años y de acuerdo a su hermana, es un "espíritu libre", creo yo el mejor halago que puede recibir un ser humano. Es una mujer risueña, bromista, le gusta hacer caras y adora a los gatos, de hecho tiene tres en su casa: el venerado Rulo, el rey de la casa, ya de 17 años de edad; la princesa Ely, la absoluta belleza y vanidad felina en cuatro patas; y la guapa Frida, de quien en realidad me quedé con las ganas de conocer porque nunca quiso bajar a saludar; además de un amistoso perro llamado Rufo, que le mueve la cola incluso a los desconocidos.

Su madre, María Gracia, es una mujer espiritual, alegre y que en todo momento está en absoluta armonía con lo que lo rodea. Su hermana, Laura, se fue a estudiar una maestría en periodismo en Inglaterra para prepararse con los mejores del mundo y para que pudiera ver a Elsa cumpliendo su sueño. A su padre desafortunadamente no lo he podido conocer, pero sé que es un buen hombre, crítico, analítico y deportista, que ha trabajado fuerte para que en su casa no falte nada.

Y es que de lo que les voy a presentar al finalizar estas líneas, saqué mucho más que un buen reportaje: la amistad de Laura, quien pese a que nunca nos hemos visto en persona, se ha vuelto un gran apoyo, tanto en lo profesional como en lo personal; de María Gracia, quien me hizo sentir una paz que he experimentado ante muy poca gente; y de José Carlos, el novio de Elsa, cuya historia me estoy reservando para otro día. Ah y claro, la promesa de regresar pronto, ya sin un micrófono ni la pose de reportero.

Al terminar su compentencia en Londres 2012, Elsa encontró un abrazo sincero y fraterno de la guatemalteca Ana Sofía Gómez, quien por cierto carga con la esperanza de un país que nunca ha ganado una presea olímpica. Ese abrazo que, quienes la conocemos no como gimnasta, sino como persona, le quisimos dar justo en ese momento.

Elsa regresará a su amado Monterrey sin medalla, es cierto. Pero hay gente que no necesita una metal para saber que vale oro. Les pido que me regalen ocho minutos más de su vida para que conozcan a la verdadera Elsa, les prometo que no se van a arrepentir.



Entrevistas y realización: Ricardo Otero
Camarógrafo: Francisco Alvarado
Edición: Mariano Díaz

Al aire en Londres y Punto, por TDN, el 28 de julio de 2012.

lunes, julio 23, 2012

Olimpo Mexicano: Joel Sánchez


Nueve medallas le ha dado la marcha a México: tres de oro, cuatro de plata y dos de bronce. La última llegó hace 12 años, en Sydney, con Joel Sánchez.

50 mil pasos separan a un marchista de la meta en una competencia, pero para un andarín veterano, con cuatro ciclos olímpicos en su trayectoria, son millones de golpes con el piso. Así se construyen los sueños.



Entrevista y realización: Ricardo Otero
Camarógrafo: Francisco Alvarado
Edición: Alejandro Aguilar

viernes, julio 20, 2012

El deportista olímpico






Levántate. No dejes que te gane la fatiga ni la desidia. No te detengas. Esta no es una carrera de velocidad, sino de resistencia. Porque a veces es más difícil salir de la cama que levantar una pesa con 200 kilos. Porque sería más fácil quedarse en el piso que levantarse y volverlo a intentar. Porque sería más fácil retirarse y decir “no puedo” que tomar nuevamente el rumbo.

Porque eres quien tuvo un talento natural y lo convertiste en algo sobrenatural, porque del deporte hiciste primero un juego y después lo convertiste en tu vida. Te ha permitido viajar, conocer otras culturas, otros lugares, otra comida y otras formas de pensar. Y has tomado todo lo bueno para llevarlo a tu día a día, para prepararte y poder saltar más alto, correr más rápido y ser más fuerte.

Eres mucho más que un deportista: eres un guerrero. Eres la esperanza de tu nación. Eres el embajador que lleva al mundo lo mejor de tu gente, que con tu fuerza y dedicación buscas poner su bandera en el lugar más alto. Eres la inspiración de los más jóvenes y la nostalgia de los más viejos, el que escribirá la nueva historia y pondrá un estándar más alto de perfección y excelencia, el que pondrá una marca que impulsará a los que vienen a ser mejores.

Eres aquel que entiende que el deporte es el lenguaje más universal de todos.

Eres el que no se dejó vencer por enfrentarse a alguien más alto o más fuerte, el que confió en su talento e inteligencia para ganar. El que acumuló más tropiezos que medallas, pero también el que entiende que el oro vale todas las gotas de sudor y de sangre que las precedieron.

Eres el que en lugar de humillar a tu rival, lo honras cada día, porque te hace ser más fuerte y valeroso, porque es quien te hace ser más grande. Porque sin él, no eres nadie. Eres el que le da un sincero abrazo al terminar la competencia no para consolarlo, sino para agradecerle el esfuerzo.

Eres la luz de tu familia y de tus compañeros de equipo, de todos aquellos que ven en ti un modelo a seguir. De tu padre, que trabajó muchos años para que no faltara nada en tu casa y para que no te faltara tampoco nada para entrenar; de tu madre que se levantó temprano cada mañana para prepararte el desayuno y para alentarte cada vez que te sentías derrotado; de tus hermanos que te han hecho reír cada vez que el mundo se burló de tus fracasos; de tus amigos que te escogieron como a un hermano; de tu entrenador, que guio tus pasos hasta la victoria, de tu equipo multidisciplinario que cuidó cada detalle de tu preparación para formar la máquina perfecta.

Eres el material del cual están compuestos los sueños. Eres tu propio motor. Cada paso, cada vuelta, cada levantamiento, cada disparo, cada patada y cada brazada te fueron acercando a tu meta. El mundo entero verá tu competencia, pero sólo tú sabes lo que te costó llegar a ella.

Eres un deportista olímpico no por designio, sino por derecho. Nadie te lo regaló. Porque cada día de tu vida trabajaste para bajar una centésima o levantar un kilogramo más, porque construiste tu destino. Y cuando desfiles en la inauguración y estés por salir a competir, recuerda todo lo que tuviste que pasar para llegar ahí.

Eres un olímpico, eres el material de tus sueños y la inspiración de tu nación.

martes, julio 17, 2012

Olimpo Mexicano: Jesús Mena


Mis primeros recuerdos de unos Juegos Olímpicos llegaron a los 7 años de edad, en Seúl 1988. Aún preservo en la memoria algunos detalles de la inauguración, la canción oficial del evento, a Matt Biondi ganando 5 medallas de oro y el gran escándalo por el dopaje de Ben Johnson.

Y también, afortunadamente, conservo el recuerdo de la primera medalla que vi ganar a un mexicano.

Fui con el protagonista para que me contara la historia, incluso con aquellos detalles de ella que ya había olvidado.



Entrevista y realización: Ricardo Otero
Camarógrafo: Carlos Estrada
Edición: Alejandro Aguilar

lunes, julio 09, 2012

Olimpo Mexicano: Carlos Mercenario


Hace 20 años, México llevaba la delegación que, en teoría, rompería todas las marcas.

Se pronosticaron 10 preseas para los Juegos de Barcelona, con medallistas olímpicos de ediciones anteriores, campeones mundiales y ganadores de reconocidas pruebas internacionales.

Uno a uno fueron cayendo todos. Un veterano Ernesto Canto no pudo aguantar el ritmo en la marcha de 20 kms.; Jesús Mena se rezagó en la plataforma; Manuel Youshimatz no pudo emular su proeza de ocho años atrás en dos ruedas; Eric Merghentaler, campeón mundial en vela Clase Finn, ni siquiera quedó en el top 10; Arturo Barrios, poseedor del récord del orbe en 10 mil metros planos, quedó quinto; Salvador García, ganador del maratón de Nueva York de 1991, no se presentó; el equipo de futbol ni siquiera pasó la primera ronda... Y la lista sigue.

A dos días de la clausura, cuando parecía que México se podía ir sin una medalla olímpica por primera vez desde Amsterdam 1928, Carlos Mercenario tuvo que recorrer el camino más largo para salvar el honor.

Esta es su historia.



Entrevista y realización: Ricardo Otero
Camarógrafo: Ramsés Barona
Edición: Alejandro Aguilar

martes, julio 03, 2012

Olimpo Mexicano: Ernesto Canto


Las grandes potencias mundiales en el deporte están acostumbradas a colocar a sus deportistas en los dos lugares más altos del podio olímpico en algunas pruebas.

Naturalmente, no es el caso de México. Para un país que apenas rebasa el medio centenar de preseas, lograr un 1-2 es todavía una proeza mayor, que en el caso de la historia olímpica tricolor sólo se ha logrado dos veces: en el salto ecuestre de Londres 1948 y en la marcha de 20 kilómetros de Los Ángeles 1984.

Ernesto Canto encabezó el día de mayor triunfo en la caminata mexicana, un justo premio al único varón de nuestra nación que ha ganado oros centroamericano, panamericano, mundial y olímpico, además de poseer en ese momento un récord del mundo.

Esta es la historia de Ernesto Canto:



Entrevista y realización: Ricardo Otero
Camarógrafo: Francisco Alvarado
Edición: Alejandro Aguilar

lunes, julio 02, 2012

Somos más grandes que tú, Enrique

¿Acaso crees que esto será de México en el próximo sexenio?


¿Sentiste miedo? Sí, yo sí. Y cuando siento eso por el futuro de mi país, volteo a ver lo grande que es México:














(Y aquí hay muchas más fotos... Sí, aquí, dale clic.)

México es mucho más grande que tú, Enrique. Te vamos a exigir como no se le ha exigido a nadie antes: ese es nuestro compromiso, y créelo, te lo vamos a cumplir.