viernes, septiembre 21, 2012

La Olimpiada: Florence Griffith Joyner


Nadie, absolutamente nadie es, ni ha sido más rápida que ella.

Florence Griffith Joyner fue la reina de la velocidad en la década de los 80 y fijó un estándar tan alto que ni siquiera ha sido batido. Es la poseedora del récord mundial de los 100 metros planos con un registro de 10.49 segundos, alcanzado el 16 de julio de 1988 en Indianápolis.


Originaria de Los Ángeles, nació el 21 de diciembre de 1959. Desde niña destacó en carreras de velocidad, donde se cuenta que incluso derrotaba a niños más grandes que ella. Pero la precaria situación económica de su familia la obligó a dejar la escuela en la adolescencia y el atletismo no ofrecía una oportunidad real para hacer dinero.

Todo cambió cuando conoció a su entrenador, Bob Kersee, quien le consiguió una beca para la UCLA y finalmente pudo demostrar su nivel en los campeonatos nacionales universitarios. Florence ganó varios títulos en los 100 y 200 metros planos, y eso la llevó a su primera competencia internacional de gran nivel, los Campeonatos Mundiales de Helsinki 1983, donde quedó en el cuarto lugar en el medio óvalo.

Al año siguiente ganó la medalla de plata en la misma prueba en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Poco tiempo después se casó con el campeón del salto triple, Al Joyner y se apartó temporalmente de las pistas. Pero a su regresó llegaron sus mejores resultados.

Reapareció en los Mundiales de Roma 1987 con la plata en los 200 metros planos y el oro en el relevo 4x100 con el equipo de Estados Unidos. Y en el año olímpico de Seúl
comenzó su encumbramiento a la gloria. Primero con la marca mundial de los 100 metros planos en los selectivos olímpicos de su país, donde rompió el récord anterior por 27 centésimas. Y ya en los Juegos de Seúl, se llevó el oro en el hectómetro, en los 200 metros planos y en el relevo 4x100, de hecho en el medio óvalo también fijó una marca mundial de 21.34 segundos, que sigue vigente hasta nuestros días. Además, se llevó la plata en el relevo 4x400.


El carisma de Flo-Jo, como era conocida, hizo que se robara el corazón de su país. Fue célebre también por su inconfundible estilo de maquillajes espectaculares y sus largas y decoradas uñas. Todo un ícono mediático en la Unión Americana.


A los 29 años de edad, con 5 medallas olímpicas y el triplete de la velocidad, decidió retirarse después de los Juegos de Seúl. Su súbito final a la etapa competitiva junto al primer gran escándalo de dopaje en la historia, el del velocista Ben Johnson, abrieron dudas entre los más escépticos sobre si realmente las cualidades de Griffith Joyner eran naturales o producto de alguna sustancia prohibida.

El mito se ha acrecentado ya que el mundo no ha visto una mujer más rápida a un cuarto de siglo de distancia, pero estos cuestionamientos probablemente jamás encontrarán una salida.

Florence Griffith Joyner falleció el 21 de septiembre de 1998 en Mission Viejo, California, a causa de una apoplejía cerebral, a los 38 años de edad. La mujer más rápida de la historia también tuvo una vida fugaz.

1 comentario:

Silvia A. A. "Vasconcelos" dijo...

Como siempre descubro historias interesantes y perfectamente contadas. No esperaba ese final, QEPD