viernes, agosto 24, 2012

La Olimpiada: Tommie Smith y John Carlos... Y Peter Norman

Los Juegos Olímpicos de México 1968 marcaron un antes y un después en el atletismo, con nuevas marcas mundiales inauditas para la época y además, con historias fuera de la pista que las hicieron aún más memorables.

Por primera vez se corrieron los 100 metros planos en menos de 10 segundos, gracias a las piernas de Jim Hines; Bob Beamon voló a la inmortalidad con un descomunal salto de 8.90 metros de longitud y Richard Fosbury popularizó para siempre su estilo en el salto de altura, al librar la varilla de espaldas y no de frente.

Pero una de las pruebas que más se recuerdan son los 200 metros planos varoniles.

Aquel 16 de octubre por la tarde, sobre la flamante pista de tartán del Estadio Olímpico Universitario, la primera de este tipo que se utilizó en la máxima justa deportiva, se colocaron en sus marcas los ocho finalistas.




Tommie Smith de Estados Unidos, cerró de manera espectacular en los últimos 100 metros y se llevó el oro con récord mundial de 19.83 segundos. El australiano Peter Norman le arrebató la plata en los últimos metros a otro estadounidense, John Carlos, quien después de salir de la curva en primer lugar no pudo mantener el paso y se tuvo que conformar con el bronce. 1-3 para los Estados Unidos.

Ya por la noche en el mismo escenario, se realizó la premiación. Vestidos en pants, los tres ganadores de la prueba fueron presentados y se les colgaron sus preseas. Pero al entonar el himno de los Estados Unidos, Tommie Smith alzó el puño derecho y John Carlos el izquierdo, ambos con con un guante negro y la cabeza agachada. Era la señal del “Black Power” o “Poder Negro”, una protesta por la discriminación racial que se vivía en su país, cuya lucha estaba en pleno en aquella época.

De izq. a derecha: Peter Norman, Tommie Smith y John Carlos

Y no sólo eso: Peter Norman, de piel blanca, también se unió al acto. Aunque no alzó el puño ni agachó la cabeza durante la interpretación del himno, portó en el pants de la delegación de Australia un parche con las siglas OPHR, que en español significa Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos.

El par de guantes negros fueron comprados por la esposa de Smith, mientras que Carlos convenció a Norman de llevar el emblema del OPHR, impulsado por los deportistas estadounidenses afroamericanos. Pero ninguno de los tres midió las consecuencias de aquella protesta.

Smith y Carlos fueron expulsados de la Villa Olímpica y regresados de inmediato a Estados Unidos, donde se les agudizaron sus problemas de discriminación. El campeón olímpico sólo pudo hallar trabajo de lavador de coches, del cual fue despedido pronto porque nadie quería laborar con él, mientras que la esposa de Carlos se suicidó ante la precaria situación de su familia. Norman también sufrió de rechazo en Australia y se le negó competir en los Juegos de Munich 1972.

A 44 años de distancia muchas cosas han cambiado. El gesto de los tres hombres más rápidos en el medio óvalo en 1968 representa una imagen icónica del olimpismo, y si bien ninguno de los tres tuvo una vida holgada, el tiempo ha sabido reconocer su lucha, aunque no de manera oficial por el COI que mantiene sus estrictas reglas de neutralidad política.

En 2006, Peter Norman falleció y Tommie Smith y John Carlos viajaron hasta Australia para estar presentes en su funeral. Ellos dos llevaron el féretro hasta el nicho para agradecer el valor de aquel hombre blanco que los acompañó en el podio de México 68.

1 comentario:

Silvia A. A. "Vasconcelos" dijo...

Toda esta historia me ha impactado, desde que el principio que leí lo de "Richard Fosbury popularizó para siempre su estilo en el salto de altura, al librar la varilla de espaldas y no de frente"

Amo enterarme de estas historias gracias a tu blog