viernes, abril 13, 2012

¡Vámonos a Londres!


¡No! A este Londres...


¿Cómo sería el primer día en Londres de un turista con motivo de los Juegos Olímpicos? Y más importante: ¿cuánto costará? Aquí un ejercicio de investigación y un poquito de imaginación al respecto.

Se escucha mejor de lo que se lee:

El avión aterriza en Heathrow el 31 de julio por la tarde. Felicidades, ya llegaste a la capital olímpica, y rápidamente te das cuenta que es una verdadera fiesta. Pero apenas te dio tiempo para dirigirte a tu hostal, registrarte, descansar del agotador viaje y recuperarte del jet-lag.

La recomendación es buscar un hostal por Hyde Park. Como sabemos que eres una persona que planea todo con anticipación, desde el mes de abril reservaste en uno, en una habitación compartida con otras tres personas, a 22 libras la noche. Hey, vas en plan austero, Londres es caro...

El 1 de agosto es tu primer día completo en la ciudad. Antes de meterte a museos o atracciones turísticas vale la pena empezar a reconocer Londres. Ponte unos zapatos muy cómodos, de preferencia unos tenis: te vamos a poner a caminar.

Hay que levantarse temprano para aprovechar el día. El estómago reclama alimento. En los alrededores del hostal hay varios establecimientos de comida rápida, con precios por un combo de plato fuerte, papas y refresco desde 6 hasta 12 libras. Puedes preguntar en la recepción si alguno de estos restaurantes ofrece paquetes especiales de desayuno.

Esta es una regla vital del viajero: es más tonto el que no pregunta. En la recepción del hostal pueden responderte muchas dudas sobre tu jornada.

Toda la zona tiene estaciones de metro cercanas. Hay que comprar la Oyster Card, la tarjeta con la que se accede al transporte público. Funciona así: se recarga el crédito y se descuenta cada vez que se hace un viaje. En el caso del metro, cuesta una libra con cincuenta centavos, y los camiones una libra. Es un sistema de cobro similar al del metrobús del DF y similares en otras ciudades de México.

De hecho, como es tu primera vez en Londres y quieres vivir esa experiencia de subirte al emblemático camión de dos pisos, pues te tengo una buena noticia: está incluido en la Oyster Card.

En el metro hay un límite de 6 libras por día, sin importar los viajes que se realicen. Es decir, a partir del quinto traslado ya no se descuenta la tarjeta, pero sí es importante contar con un mapa de las líneas, particularmente con la nueva nomenclatura de leyendas olímpicas en las estaciones.

Cruzando Hyde Park hacia el sureste está el Palacio de Buckingham. A las 11:30 se realiza la ceremonia de cambio de guardia en la puerta exterior, visible para cualquier persona que lo desee y sin costo. Caminando se hacen unos 20 minutos hasta allá. Después, cruza St. James Park hacia el este y unos metros más adelante está el Palacio de Westminster, el Parlamento Británico, conocido mundialmente, entre otras cosas, por tener al Big Ben, en la Riviera del Támesis. Al otro lado del río, desde ahí, volteando un poco a la izquierda, puedes ver London Eye, la famosa rueda panorámica. Recuerda, sólo estás conociendo, ya tendrás algunos días más para tomar tours o subirte a las atracciones que desees.

Pero sí sacaste tu cámara, ¿verdad? ¡Por lo menos la del celular para presumirle a todos tus fans en Facebook que está en la capital olímpica! Eso sí, la visita merece llevar una camarita decente, más aún si te gusta, como a mí, la fotografía profesional.

Después de cruzar el puente hacia el lado este del Támesis, es momento de tomar el metro. Detrás de London Eye está la estación Waterloo, ¡perdón! Ahora se llamará Emma Snowsill. Esa línea te lleva directamente a Michael Phelps, la más cercana al Parque Olímpico, en un tiempo estimado de 23 minutos.

A las 3 de la tarde comienza la final de clavados sincronizados en trampolín de 3 metros varonil. ¡Ahí hay esperanza de medalla mexicana! El evento finaliza a las 4:05 y con algo de suerte verás la bandera nacional elevada en la ceremonia de premiación.

La emoción seguramente te dio hambre. Es buen momento para ir a celebrar la victoria. Puedes ir al centro comercial Westfield Stratford City, enfrente del Parque Olímpico. La medalla de la pareja tricolor merece algo mejor que una comida rápida, así que puedes ir a un restaurante a degustar un buen platillo por unas 20 libras de consumo.

Tómate tu tiempo, no hay mucha prisa, ya que el siguiente evento para el que tienes boleto es la sesión nocturna de natación, también en el Centro Acuático. Hay cuatro medallas en disputa, incluidos los 100 metros estilo libre en ambas ramas. Inicia a las 7:30 de la noche y se extiende por dos horas.

Para regresar hay que tomar nuevamente la estación de metro Michael Phelps y dirigirse a Matthew Pinsent, en Hyde Park. Para ello hay que tomar la línea de los nadadores hasta Johnny Weissmuller, y de ahí transbordar para llegar al destino.

Pero por qué no terminar el día en uno de esos famosos pubs, con buena música y una espumosa cerveza. Hay muchos en la zona cercana al hostal, con diferentes precios. En uno no muy pretencioso, con 10 libras basta para salir contento.

Ojo, no te extiendas mucho tiempo, ya que por lo general los hostales tienen reglas sobre sus horarios, y podrían no dejarte entrar si regresas muy tarde. Mejor no averigüemos si está permitido dormir en una banca de Hyde Park.

¿Ah, regresaste con la cartera casi vacía? Vamos a hacer cuentas. El desayuno salió en 10 libras, la comida en 20 y el pub en otras 10. Van 40. Cargaste 30 libras a la Oyster Card, pero la buena noticia es que seguramente no necesitarás hacerlo más en el resto de la semana. Van 70. Ah, y tus boletos a los eventos olímpicos... El de los clavados, en galeras, en la última fila, donde un golpe con el techo te hizo recordar que no eres Yahel Castillo, costó 30 libras; y el de la natación, también barato barato barato, donde casi podrías confundir a Michael Phelps con un cachalote, costó 50 libras. Aunque esas 80 libras ya las habías pagado previamente.

Es decir, el primer día en Londres, sin pagar aún por una sola atracción turística, y claro, todavía sin comprar souvenirs, costó 150 libras. Ah, y no habíamos contado el precio de la primera noche en el hostal, por lo que son 172 libras. Y 172 libras son aproximadamente 3 mil 600 pesos... Tal vez habrá que ser un poco más austeros.

Pero no lo niegues, ver a dos mexicanos en el podio olímpico no tuvo precio.

2 comentarios:

Katia Ibañez dijo...

Amé la grabación. Sobre todo la parte de "¡Ey! Vamos en plan austero" o algo así...

¿Las estaciones van a cambiar nombre? Permanentemente. Y te falto algo sobre la famosísima grabación en el metro que dice "Mind the gap" ¡es lo máximo! Y recomendar que vayan pendientes de las estaciones, si de por sí el acento es complicado a través de megafono se vuele aún más.

¡¡Buen post!!

Ricardo Otero dijo...

Erm, ahora que lo veo, creo que no subí el post sobre el metro... En la semana lo pongo.