sábado, diciembre 31, 2011

Antorcha Panamericana X - El Libro

Pues hace año y cacho (creo) dije que antes de que terminara 2011 debía tener mi primer libro publicado.

OK OK, sí, ese propósito, en tiempos, ya valió, pero no en intención. Ya empecé a escribirlo y en algún momento del segundo semestre de 2012 espero esté publicado.



El viaje aún no termina.

domingo, diciembre 04, 2011

El (pseudo)periodismo deportivo en México

Antes de empezar, te invito a leer esto, es un texto de un periodista catalán, sobre el que me basé para escribir lo siguiente, y con ello puedes entenderlo mejor.

Sergi Picazo es un desencantado del periodismo deportivo, y en cierta manera yo también lo soy, sólo que a mi me gustan tanto los deportes que no he pensado en dejarlo.

En México, según me han contado algunos colegas, el periodista deportivo es el hazmerreír del medio. Es inculto, fachoso, informal y cambiaría a la novia por un balón de futbol. No, no exagero, y mucho menos en lo de la novia. Tal como Sergi, por lo general encuentro a mi campo de trabajo como muy superficial, con información que no se profundiza, con historias incompletas porque sólo se les quiso ver desde un ángulo, con poco valor para la investigación y mucho para el escándalo, el morbo y el chisme.

"Hay un periodismo deportivo mayoritariamente malo, flojito y superficial." Lo hay en Barcelona, también lo hay en México.

El periodismo deportivo es el imperio de la subjetividad. Hoy vale más una opinión que vaya acorde a lo que piense la mayoría que una investigación profunda para ganar adeptos y vender un producto. Hoy vale más la crítica destructiva y la defensividad, donde se toma como escudo a la libertad de expresión para decir cualquier tontería, donde se le llama erróneamente "periodismo valiente" a quien va en contra de la corriente, sólo por eso, por llevar la contraria hasta en lo que funciona bien.

El imperio de la subjetividad, al menos en México, ha sido mal encausado. Sergi Picazo enlistó a cinco periodistas deportivos que admira, por su profundidad y su estilo "casi literario". La crónica deportiva es el espacio ideal para echar a andar ese dote de Cervantes postmoderno, y sin embargo, está muy desaprovechado en México. Tanto en papel, como en la voz, son pocos los que realmente asombran con la precisión y estética en el vocabulario, y son menos los que se atreven a intentarlo, e incluso a combinarlos con sus conocimientos en otras áreas. En México se forman redactores, pero no escritores ni cronistas.

Hace algunas semanas platiqué con Amanda, una ex compañera de trabajo (pueden ver trayectoria deportiva de Amanda en los comentarios), quien me dijo algo cierto: los periodistas deportivos sólo saben de deportes, no pueden salirse a otros temas porque se ahogan, no pueden crear relaciones con el mundo exterior a la cancha. Me puso un ejemplo claro: aquella tarde del 20 de agosto, en Torreón, nadie fue capaz de buscar una conexión entre la balacera que ocurrió afuera del Estadio Corona y los grupos de crimen organizado que tienen a Coahuila y Michoacán en jaque. ¿Nadie se preguntó si algo tuvo que ver la Familia Michoacana y los Zetas, cuando se jugaba un partido entre Santos y Morelia?

Nadie.

Es probable que no se encontrara esa relación, pero los periodistas vivimos de nuestra curiosidad. Y fallamos. De aquel episodio se acribilló a TV Azteca por su terrible decisión de cortar la transmisión, mientras que se aplaudió que ESPN se mantuvo por al menos dos horas con señal generada desde Torreón para mantener informada a la audiencia, pese a que desde media hora después del suceso repitieron una y otra vez la información.

Hemos educado en México a un pueblo que piensa poco e investiga menos. La audiencia se siente libre de despedazar a un periodista solamente por opinar algo diferente a lo que piensa. La gente que aparece en programas de opinión, sea de política, deportes, espectáculos, o lo que sea, tiene una amplia trayectoria en el medio, que en teoría le da una cierta autoridad moral para hablar en un micrófono. Por eso me da risa y hasta un poquito de pena ajena escuchar a alguien que dice "señor Francisco Javier González, yo no estoy de acuerdo en lo que dice porque el América es un equipo mediocre y de nacos". Claro, está comprobado bajo los cinco pasos del método científico que el América es mediocre y que los nacidos en Tepito son nacos.

Aunque sí, hay gente que se sale del molde, y eso se agradece.

En México, al menos, sin conocer la experiencia en otros países, abundan los programas de debate por una poderosa razón: opinar no cuesta, pero investigar es caro.