lunes, julio 25, 2011

Lenguajes universales

Dentro de mis parámetros existen tres cosas universales: la música, el futbol y el amor, y de lo último aún tengo mis dudas.

A John ya lo logré encasillar en las tres (me costó un poco de trabajo con lo del futbol), y cada que alguien me enseña "la canción más romántica de la historia" lo/la remito a Woman y fin de la discusión. Gano.

Pero John murió hace 30 años, en una época donde internet -creo- era aún un proyecto ultrasecreto del gobierno gringo y dos nerds armaban computadoras en un garage. Existían ya las transmisiones satelitales, pero las regiones del mundo seguían siendo distantes.

La tecnología hoy nos acerca al mundo a unos clics de distancia, pero siguen siendo los mismos escasos idiomas universales que nos permiten comunicarnos. Lennon fue capaz de hacerlo, 30 años después de su muerte y con la ayuda de gente entusiasta que cree y mantiene vivo su mensaje.

Lo reconozco, en la parte final solté una lágrima.



Visiten http://playingforchange.org/

lunes, julio 11, 2011

México, acostúmbrate a ganar


Si estuviste en el Azteca, tienes que saber que te envidio profundamente. Si lo viste por tele, no importa, esto aplica para todos.

- ¿No vas a ir a trabajar? No mames, levántate de la cama y ve. Tu San Lunes nos cuesta a todos. No nos dejes jugar con 10.

- Respétate a tí mismo, no te veas inferior a los demás. Deja de gritar "sí se puede", porque cada vez que lo dices, te haces más chiquito. Apréndete esta: "¡a huevo, va!".

- Trabaja duro. Evita la ley del último esfuerzo. Siempre puedes hacer un poco más. El partido no se acaba al minuto 90, sino hasta que el árbitro lo diga.

(El gol de Giovani Casillas, al minuto 92)

- Deja de tirar basura en tu calle. ¿O qué, crees que las inundaciones son culpa del gobierno? Tu basura tapa el drenaje, imbécil. Esa es tu cancha.

- Antes de tirar mierda a algún político, mírate en un espejo y piensa qué estás haciendo para mejorar a tu país. Suma.

- Deja de esperar que te lleguen las cosas. Pídelas. Trabaja por ellas. Al que no habla, ni Dios ni el técnico lo escucha.

- Menos "yo opino"; más "yo investigué". No pienses a dónde debe ir la pelota, llévala tú a dónde quieras. De nada sirve pensar si no actúas.

- ¿Te fue mal en el trabajo? ¿Alguien te lastimó? Acuérdate del descalabrado que llevó al Tri a la Final. "Todos somos Julio Gómez" debe ser algo más que un grito estéril de batalla.


- Sé solidario.


- Aprovecha la suerte.

- Deja de pensar en llegar al quinto partido: ve más lejos. Yo nunca escuché a los chavos de la Sub 17 decir "quinto partido".


- Evita los clichés. No más "niños héroes", no gastes hasta el cansancio el "cielito lindo". Sé diferente. Sé mejor. Inventa. Crea.

- Si un borracho te enseñó que tienes que dar el extra, te compadezco, estás en problemas.

- Aplaude al que gana, aún si es el contrario. No te subas a los triunfos ajenos: inspírate en ellos.

- Olvida esa mexicanísima y asquerosa costumbre de demeritar al triunfador y al exitoso. Hugo Sánchez fue el mejor delantero del mundo; Ricardo La Volpe fue campeón del mundo; Carlos Slim le ha dado empleos a miles de personas. Sé critico y analítico.

- Cuando ganes, sorpréndete menos. Emociónate más.


Hazlo costumbre. México, acostúmbrate a ganar.

sábado, julio 09, 2011

El legado de Brayan Jiménez

Estoy haciendo un ocioso ejercicio de imaginación.

Me remonté al 25 de septiembre de 2005, al partido México vs. Costa Rica del Mundial Sub 17 de Perú 2005. Al minuto 88, los ticos ganaban 1-0 con un autogol de Efraín Juárez. Eran Cuartos de Final, de vida o muerte, en 5 minutos -contando compensación- el Tri estaría saliendo del estadio para hacer sus maletas...

En ese momento, el mismo Efraín Juárez le pegó a la pelota de derecha, el disparo rebotó en la pierna del número 4 de Costa Rica, Brayan Jiménez, y se metió a las redes.

El partido se fue a tiempos extra, México ganó 3-1 con goles de Ever Guzmán y Carlos Vela y clasificó a Semifinales. Una semana después, una irreconocible selección mexicana se alzó con el título de ese Mundial.

La FIFA acreditó el 1-1 a Juárez, pero si Brayan Jiménez literalmente no mete la pata, el balón no entra y México queda fuera.



Adiós título mundial Sub 17 de hace 6 años. Y tal vez, y sólo tal vez, lo siguiente hubiera ocurrido.

- Carlos Vela se habría quedado en las Chivas. Quizás, y sólo quizás, estaría peleando la titularidad en el equipo de Primera División, en lugar de pelear por minutos de juego en Inglaterra.

- Sobre Giovani dos Santos el asunto es un poco incierto. En una de esas estaría aún jugando al lado de Messi. Aún se recupera de los estragos de la fama temprana.

- Nombres como César Villaluz, Juan Carlos "Torito" Silva, Ever Guzmán, Omar Esparza y Patricio Araujo tendrían un perfil más bajo, sin el título seminobiliario de "los campeones mundiales sub 17..."

- Héctor Moreno y Efraín Juárez sí estarían en Europa y les estaría yendo igual.

- Probablemente no existirían los torneos Sub 17 y Sub 20 del futbol mexicano.

- Jesús Ramírez se habría unido a una larga lista de directores técnicos que después de no trascender en un Mundial de menores, permanece en el anonimato.

- Seguramente México no habría pedido organizar el Mundial Sub 17 de este año.

- La escena épica del jueves en Torreón, irremediablemente no hubiera existido.

Gracias a Brayan Jiménez.

Insisto, fue un ejercicio de imaginación

viernes, julio 08, 2011

Suerte, talento, drama y dolor

Recuerdo que el pasado 7 de febrero, cuando entré por el túnel al campo del Estadio Corona, me deslumbró el verde tan brillante de las butacas. De hecho, comparado con ese tono, el campo lucía opaco.



La directiva de Santos quiso que su nueva casa le recordara a todos los visitantes el color de su equipo, que se lo llevaran bien grabado en su retina. Es un estadio cómodo, con asientos en el 100% de sus gradas y cuyas entrañas transpiran modernidad, prosperidad y éxito, tan distinto al viejo Corona y con el anhelo de una ciudad de Torreón que apuesta a su industria, pero que cotidianamente amanece con noticias de muerte y dolor.

Como premio por el imponente Territorio Santos Modelo, el Comité Organizador del Mundial Sub 17 le otorgó una Semifinal, y que además fuera la que según el camino trazado por el calendario, hipotéticamente jugaría México. El Tricolor fue esperado pacientemente después de un periplo por Morelia, Monterrey y Pachuca, hizo su tarea y jugó ayer ante Alemania, ese país que de acuerdo con el mítico goleador inglés Gary Lineker, siempre gana. Las tribunas se seguían viendo verdes, pero por las playeras del público, no por las butacas.

Lo de Lineker no es del todo erróneo, especialmente según la experiencia azteca. En 1992, en un amistoso en Dresden, se empató a un gol con un "espaldazo" de Carlos Hermosillo; en el 98, una genialidad de Luis Hernández en los Octavos de Final del Mundial de Francia, en Montpellier, fue el preámbulo para la dolorosa remontada germana. Ni la suerte ni el talento eran suficientes para pasarles por encima.

Para vencer a los teutones por primera vez en un partido oficial en cualquier categoría o rama, la selección infantil tuvo que apelar a algo más. Primero fue la suerte, un remate espantoso de Julio Gómez con el hombro fue a dar justo a donde el portero no iba a llegar. Luego el talento, un golazo olímpico de Jorge Espericueta. Pero el partido estaba empatado, seguía sin ser suficiente.

Entonces llegó el drama. El mismo chico del "hombrazo" hizo la hombrada. Julio Gómez se abrió la cabeza en el segundo gol mexicano, cuando al buscarlo asegurar con la testa, en lugar de encontrar el balón chocó con un rival. La herida lo hizo salir en camilla, se le colocó una prominente venda que parecía más un turbante, con pasos un tanto desbalanceados regresó al campo porque no había cambios y México se quedaría con uno menos, porque en el futbol no siempre aplica eso de "si no ayudas, no estorbes", aquí estorbar también era válido.

Y en el minuto 90, en un tiro de esquina, Marcelo Gracia peinó el balón y Julio Gómez, perfectamente identificable por la protección de su cabeza, se lanzó de espaldas y le pegó de derecha. Fue un recurso. Fue el destino. Fue una estampa inolvidable. El soldado herido en la batalla mató al poderoso ejército alemán. No fue suficiente la suerte ni el talento, había que ponerle drama a la historia.



México le ganó 3-2 a Alemania y clasificó a la Final del Mundial. El país enteró vibró. Hubo gente en el Ángel, fanáticos y hasta ateos del futbol desesperados por un boleto para el partido del domingo en el Azteca, los clichés mediáticos los llamaron "Niños Héroes" y el gol de Julio Gómez, les aseguro, no saldrá de la memoria de quienes lo vimos.

Pero si bien Torreón se convirtió en un microcosmos de los anhelos y sueños nacionales, de algún día querer ser mejor que los mejores, los demonios tampoco desaparecieron. Cuando se jugaba el minuto 10 del partido -curiosamente mientras Alemania marcaba el empate 1-1-, el mexicano Humberto Leal recibió una inyección letal en una prisión de Texas, un condenado a quien no le dijeron que podía defenderse por medio de su consulado; una condena que ni la ONU, ni Barack Obama, ni Felipe Calderón, ni 25 mil firmas fueron capaces de detener, pese a las evidentes violaciones a leyes internacionales.

A riesgo de que escribí estas líneas durante la madrugada, puedo asegurar que en la mañana estas dos noticias comparten espacios en las primeras planas. Una invita a la euforia, otra a la reflexión.

Construir un gran país requiere un poco más que suerte, talento, drama y un balón de futbol. Pero si sirve de inspiración para ello, bienvenido sea.

lunes, julio 04, 2011

Manuel Negrete: La Generación del 81

En 1981 los Pumas lograron algo que no han vuelto a hacer: ser campeones no solamente del país, sino continentales.

Eso ocurrió a los meses de que había nacido. Pero mi padre siempre me dijo que ese había sido el mejor equipo de Pumas en su historia. No era para menos, ahí se empezó a formar la base de la Selección Mexicana que jugó el Mundial del 86, fue el último año de Hugo Sánchez en México antes de partir a Europa y su técnico fue el primer hombre que dirigió en cinco Mundiales a selecciones diferentes: Bora Milutinovic.

Manuel Negrete me confirmó la versión de mi padre, 30 años después.



Al aire el 1 de julio de 2011 en Zona Puma, por Televisa Deportes Network

Entrevista: Ricardo Otero
Camarógrafo: Armando Camarena
Edición: Mariano Díaz