jueves, septiembre 15, 2011

Antorcha Panamericana IV - El Hogar

Imagínense viajar 50 días por 38 ciudades. ¿Suena padre, no? Ahora piensen en cambiar 40 veces de hotel (40 camas diferentes), tener horas contadas para turistear en días más contados y pasar 200 horas en carretera en ese lapso.

Sí, no todo es bello como ver el Templo de Santo Domingo o a un compadre vestido de Juan Diego corriendo atrás de la Antorcha. Eventualmente se extraña la casa, la cama, la cocina propia y no digamos a la gente. El mundo digital de hoy en día te permite seguir en contacto con la gente e irte enterando de ciertas cosas que pasan en el rancho de procedencia.

Pero cuando ya has recorrido 6 mil kilómetros y el sur entero del país en 20 días, es una ironía brutal que el recorrido te haga pasar enfrente de tu casa.

Para ir de Cuernavaca a Querétaro, hay que cruzar el D.F. La comitiva tomó una ruta (poco óptima, a mi parecer), que nos hizo pasar por el indómito tránsito de Periférico a la altura de Cuemanco. Así que, además en cámara lenta, pude ver mi casa, a la que regresaré, al menos, dentro de un mes.

Me pregunto si para entonces todo se verá igual.

1 comentario:

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

Morgan no me creyó que uno tiene que cruzar el DF para ir a cualquier lugar del norte

Segun yo exite una opción, pero es muy poco conocida y viable

¡Aún te falta mucho, es cierto!