miércoles, febrero 23, 2011

Sobre jugar de visitante en una casa de locos

(Los nombres fueron modificados por cuestión de... de... de... bueno, no sé, pero me pareció prudente.)

1. Recuerde lo que ha aprendido gracias al futbol para aplicarlo a la vida cotidiana. Visitar una casa desconocida es como jugar de visitante: hay que entenderse con los jugadores del equipo contrario que conozca y luego medir al resto de los oponentes, para que después de unos minutos se pueda plasmar una táctica inteligente de partido.

2. OK, ya conoce al resto de la congregación: además de Estela, a quien ya conocía, están Karla, su mamá, una mujer joven y que bien parece hermana de la primera mencionada, pero con un poco común toque de confianza y descaro; después está Federico, quizás unos años más grande que usted, cerca de casarse, con mirada un tanto penetrante y con apariencia seria, hasta que abre la boca; por último está José Pablo, poco más chico que usted y novio de Karla (sí, de la mamá).

3. Es de buena educación llegar a cancha ajena con un presente, digamos, un flan, especialmente si a Estela le acaban de sacar las muelas del juicio y está con dieta basada en líquidos.

4. Es más fácil conocer a los rivales si compara sus características con los de su equipo (aunque esta vez vaya solo): reconozca al gambetero, al líder, al que toca bien el balón y al que se ríe de sus errores y disfruta el juego.

5. A este punto ya le informaron que está en una casa de locos, como si eso le fuera a asustar...

6. Si usted les cuenta el motivo del despido de Rubén Omar Romano de Santos, sepa que en ese equipo no van a correr a nadie por levantar el dedo medio.


7. Si el oponente despliega un juego abierto, hágalo también. Esos son los mejores espectáculos.

8. Si José Pablo dice “he cogido con muchas mujeres gordas” (recuerde que su novia está presente), grite “¡GOOOOOOOOOOOOOL!”, aunque en realidad es un autogolazo. El partido ya se abrió y usted puede irse al ataque a voluntad.

9. No hay nada que salve al autor del autogol. Ni siquiera el contexto de la plática. Tampoco la repetición instantánea desde todos los ángulos. Nada. Niente. Nothing. Rien. Del verbo “ya mamó”.

10. La táctica puede cambiar de un 4-2-1-1 a un 4-3-3 y hasta un 4-2-4.

11. No trate de entender demasiado las relaciones interpersonales de Federico, pueden confundirlo en su juego.

12. Expanda su mente, especialmente en la región del cerebro que trate la lingüística. Entenderá que la expresión “tratar de intentar” tiene significados ocultos para su mente reducida, con corta sinapsis, que sólo los iluminados entenderían... O no...

13. Un ser humano completo es aquel que “come, caga y coge”. Piénselo bien, ¿no son los tres más grandes placeres de la vida?

14. Si todo lo anterior recuerda haberlo visto en alguna película, no busque en su catálogo mental la clasificación “Hollywood”, ya que el humor de esa sección es muy reducido. Vaya más allá.

15. Tal vez encuentre alguna similtud con Monty Pyhton. Ese sí es humor.


(Ese punto fue sólo un pretexto para poner el video, literalmente morirán de risa.)

16. El ambiente puede dar pie para que cuente aquella anécdota de la mayonesa y su madre.

17. En algún momento se dará cuenta de que en realidad ya lo envolvieron en su juego. A estas alturas, puede firmar el empate e irse a tiempos extra.

18. Si lo segundo ocurre, manténgase en pie durante los siguientes 30 minutos. Proteja el empate, ya que ellos tienen tres jugadores más.

19. No haga preguntas, sólo déjese llevar.

20. No habrán penales, pero acepte con gusto jugar un partido de desempate.

Si todo lo anterior le parece que no tuvo sentido alguno, recuerde que en la antigüedad el hombre sabía hacer cosas sin conocer los motivos que lo provocaban, que la manzana caía del árbol sin conocer la gravedad. Así que tal vez en unos 100 o 200 años la humanidad le encontrará el sentido.

(Desafortunadamente, usted no vivirá para saberlo.)

2 comentarios:

Ktz dijo...

Jajajajajajajaja!!!

Creo que es el mejor "review" de una comida con mi familia y allegados que he leido.

Mil gracias!!

Y un abrazo!!!

Fabio Alejandro Valdés Farrugia dijo...

La realidad siempre superara la ficcion ni que decir.
Por cierto muy buen flan
Y si yo soy Federico...
jajajaja