martes, diciembre 21, 2010

lunes, diciembre 20, 2010

9 puntos sobre Nowhere Boy

Nowhere Boy narra la adolescencia de John Lennon. Voy a tratar de no echarles a perder la película contándoselas, pero si conocen cómo fue la vida de este hombre antes de saltar a la fama (y son lectores de este humilde blo') ya saben de antemano qué pueden encontrar: que vivía con su tía, que su padre lo abandonó en la infancia y que su madre murió en un accidente provocado por un policía borracho.



Las actuaciones son fantásticas, apegadas al papel de cada personaje en esta historia, aunque para ser francos, Paul no se parece físicamente al verdadero Paul, ni mucho menos George al verdadero George.

Me limitaré a dar mis 9 puntos sobre esta película que me parecieron más interesantes. Enriquézcanlos con sus comentarios si ya la vieron.

Y si no la han visto, vayan, aún si no saben nada de Lennon, encontrarán una historia fascinante.

1. Aunque no detalla fechas en específico y pareciera que todo pasa en un periodo corto, la historia del filme corre de 1955 a 1958, con una última escena en 1960.

2. Nunca se menciona la palabra "Beatles".

3. En el cuarto de John se pueden ver los dibujos de futbol e indios que uso en 1974 para ilustrar el álbum Wall And Bridges.

4. El problema de reto a la autoridad de John, tanto en la escuela como en casa, aparece como una constante en toda la película. La herencia del espíritu rebelde y un tanto caótico de su madre en John está muy bien lograda.

5. Se sabe que Julia le compró su primera guitarra a John. Nowhere Boy sugiere otra cosa. ¿Será?

6. La película sugiere que no hubo relación entre Julia y John entre los 5 y 14 años del hijo. Hasta donde sé, Julia tuvo siempre acceso a John y no se alejó de él por periodos tan prolongados.

7. Lo que se narra dentro del funeral de su madre, no puedo decir si ocurrió (nunca he visto testimonios al respecto), pero es una representación del caracter de John: demasiado impulsivo, pero consciente de manera inmediata del daño que generaba.

8. Se hace una interesante -pero un tanto pretenciosa- insinuación de un complejo de Edipo entre John y Julia.

9. La canción elegida para cerrar la película es la única que se sale del espacio cronológico de la historia, pero es la que representa de manera más fiel el conflicto que libró Lennon durante su adolescencia.

(10. Lo mejor de la película es que nunca sale Yoko, jojojojojo)

jueves, diciembre 16, 2010

John según Yoko


Sobre John Lennon hay dos fechas que celebrar: la de su nacimiento y su muerte, ambas por igual, como si tuviera dos cumpleaños con 60 días de diferencia.

Tanto los 9 de octubre como los 8 de diciembre, millones de personas lo recordamos de distintas maneras, particularmente cuando se trata de años cerrados. John falleció a los 40, en 1980, por lo que no se necesita ser Pitágoras para entender que la carga sentimental aumenta en aquellos años cuyos dígitos terminan en cinco o cero.

Estudiar la vida de Lennon, de la manera que lo he hecho durante los últimos dos o tres años, de manera profunda, implica por añadidura saber algo de Yoko Ono. El viernes pasado me invitaron a un programa de radio para hablar sobre la vida del ex beatle y al momento de tocar esta relación, surgieron varios calificativos: se trata de una mujer dominante; se dijo la palabra "manipuladora", aunque aún no podría asegurar qué tanto; loca, sí, sin duda, bajo el estandar psicológico que define al loco como alguien que no se acomoda al principio de cómo es la mayoría.

No, Yoko no separó a los Beatles, de eso se encargó John y su carácter explosivo. No, Yoko tampoco lo obligó a encerrarse por cinco años sin producir música. Sí, Yoko llenó el vacío existencial que dejó en Lennon la muerte de su madre.

Nueve días después del cumpleaños 70 de John (ese extraño número nueve), Yoko escribió una memoria sobre el último fin de semana con su esposo, del sábado 6 al lunes 8 de diciembre. Ese texto está publicado en la edición de la revista Rolling Stone de este mes.

Ya se sabe cómo transcurrió el último día en su vida, un día agitado, con una larga e histórica sesión de fotos, una entrevista, una sesión en el estudio de grabación y el final trágico a las puertas del Dakota. Pero aún me faltaba por leer el testimonio de la única testigo de ese crimen.

Les compartó un breve fragmento de lo que escribió Yoko, el penúltimo párrafo, lo que ocurrió unos 20 minutos antes de que John cayera abatido a manos de Mark David Chapman:

"El trabajo en el estudio se prolongó hasta tarde en la noche. En una habitación contigua a la sala de controles, justo antes de salir del estudio, John me miró, yo lo miré. Sus ojos tenían la intensidad de un chico a punto de decirme algo importante. "¿Sí?". Le pregunté. Y nunca olvidaré cómo una voz profunda y suave, como si fuera a tallar sus palabras en mi mente, me dijo las cosas más bellas. Después de un momento aparté mi mirada, sintiéndome un poco avergonzada."

Sí, Yoko amaba a John, y John amaba a Yoko.

(Sí, estaban bien pinches locos los dos.)

jueves, diciembre 09, 2010

John Lennon: el músico que soñó con ser futbolista


Como muchos niños, soñó alguna vez con jugar en el equipo de su ciudad, con ser un "Red". En aquella época, Liverpool se levantaba de sus propias cenizas después de que la Alemania nazi la dejó en ruinas durante la Segunda Guerra Mundial, y un pequeño, como muchos de ahí, encontraba en el futbol esa esperanza para salir adelante.

El tiempo pone las cosas en su lugar. John quedó lejos de ser ese Albert Stubbins al que admiró anotando goles una y otra vez en Anfield, o de ser un tal Jorge Robledo que le dio un título de Copa al Newcastle (cuando las Copas eran muy, muy importantes). El sueño del niño John Winston Lennon de ser un gran futbolista quedó en su imaginación y sólo alcanzó para plasmarse en un dibujo que hizo a los 11 años de edad.

Al tiempo que se dio cuenta que el balón no era lo suyo, supo que su gran habilidad estaba en las artes, particularmente en la música.

Y ese sueño infantil de ser futbolista, lo llevó 22 años después a uno de sus mejores álbumes, cuando él era ya uno de los más grandes músicos de la historia, mientras el recuerdo de Stubbins y Robledo estaba ya algo arrumbado en la memoria colectiva de la isla del futbol.



Investigación: Ricardo Otero
Edición: José Reyes (a.k.a. Pepe Renders)

A 30 años de la muerte del hombre y el nacimiento de la leyenda, así fue como recordamos ayer, 8 de diciembre de 2010, a John Winston Lennon, en Televisa Deportes Network.

sábado, diciembre 04, 2010

When I'm Sixty-Four con Julian Lennon

Deambulando por YouTube me encontré con esta joya. El video lo presentan como un dueto de Julian Lennon con Paul McCartney de When I'm Sixty-Four.

Honestamente no estoy del todo seguro, de hecho casi podría apostar que Julian grabó la entrada y la salida de la canción y que luego la pegaron a la original, que es exactamente la misma que cantó Macca para el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band.

De todas maneras, está bastante curioso escuchar la voz del primer hijo de Lennon en esta rolita.



(Will you still need me, will you still feed me, when I'm sixty-four?)

jueves, diciembre 02, 2010

Los medios vs. Internet


Hasta hace no mucho tiempo, al menos el suficiente para que pueda contarlo, el público era simplemente un espectador. Veíamos, escuchábamos, pero no participábamos en los medios. Las diferentes plataformas -televisión, radio o impresos- eran canales unilaterales de información.

La dinámica ha cambiado y esta comunicación se ha vuelto una vía en doble sentido.

La integración de internet trajo la posibilidad de dejar de ser espectadores. Como bien me lo recordó Jex: los clientes se volvieron competencia. La web 2.0 le permite al usuario no sólo consultar, sino también crear y publicar a la vista de todo el mundo sus nuevos contenidos, al grado que basta un mensaje de menos de 140 caracteres para matar varias veces a alguien, pregúntenle a Gustavo Cerati.

Los blogs y microblogs se apoderan del espacio visual y del tiempo del consumidor de información. El usuario dejó de sentirse público y se sabe generador de contenidos, se siente un pequeño Joaquín López Dóriga que da sus noticias para que su microcosmos digital se entere de lo que le pasa. Así, mis 160 y cacho seguidores en Twitter pueden enterarse que estoy yendo al baño (no, calma, nunca tuiteo eso), o mis -en promedio-50 lectores diarios sabrán por medio de este espacio que estoy tratando de ilustrarlos (quizás en vano) de los alcances de la nueva sociedad de la información.

Precisamente con Jex, una de las periodistas contemporáneas a las que más respeto, platicaba ayer en la tarde sobre este tema. Su argumento es sólido: internet está acabando con los medios. El público cada vez depende menos de un reportero o de un jefe de información para saber lo que pasa en el mundo. Los propios medios cada vez monitorean más los Twitters, Facebooks y blogs de los "famosos" para dar sus noticias, sin darse cuenta que la gente no necesita eso, porque es más fácil darle follow a @FelipeCalderon en lugar de leer una nota de El Universal sobre el último tweet del Presidente de México. ¿Les vuelvo a recordar el caso que expuse el día de la muerte de Michael Jackson? La inmediatez ya se volvió un asunto de instantaneidad (vas RAE, agrégala).

¿Qué deben hacer los medios para sobrevivir? El New York Times lleva tiempo buscando esa respuesta, pero en el inter, ya anunció el final de su edición impresa en el mediano plazo. Para acabarla, Internet fomenta los contenidos gratuitos, o qué, ¿nadie se ha quejado de que reforma.com cobre por el acceso? Es decir, los periódicos digitales están condenados a regalar su información y vivir de la publicidad, pero como comprobamos en la crisis de finales de 2008, lo primero que recortan las empresas en tiempos de austeridad es su gasto en publicidad.

¿A dónde van a parar los medios? Hoy aproximadamente una sexta parte de la población mundial tiene acceso a internet, es decir, algo más que mil millones de personas. ¿Qué va a pasar el día que esa cifra se triplique? ¿Qué medios van a sobrevivir? Tal parece que los impresos son los primeros que van para el paredón.

Pero lo que más me preocupa es, ¿qué va a pasar con los periodistas? ¿@isopixel se convertirá en el próximo López Dóriga? ¿Cómo se volverá rentable ser informador en el mundo digital?

Se nos está acabando el tiempo para encontrar respuestas.

(Mi pronóstico es que la tele sobrevivirá.)