miércoles, junio 30, 2010

La maldición de España: los Cuartos de Final


El sábado se enfrentan España y Paraguay en el último partido de los Cuartos de Final del Mundial, y en el papel, La Furia luce como amplia favorita para llegar por primera vez a Semifinales en un Mundial.

La Furia ya se sabe de memoria esta instancia: en cuatro ocasiones se ha quedado a la orilla en Cuartos de Final, y los motivos van un poco más allá de lo futbolístico: sorprendentes derrotas, pésimos arbitrajes y hasta supuestas intervenciones políticas.


Italia 34: La batalla de Florencia

En 1934 se enfrentaron al equipo anfitrión, Italia, y cayeron en partido de desempate por 1-0.

Lo curioso del asunto es que el primer partido, donde empataron 1-1, fue una impune carnicería: siete españoles y cuatro italianos terminaron lesionados y no pudieron jugar en el segundo encuentro, además de que el árbitro permitió el gol del empate de la "Azzurra" en una jugada donde hubo una falta sobre el portero Ricardo "El Divino" Zamora.

En el desempate continuó la misma tónica de golpes, patadas y un árbitro incompetente. A España se le anularon dos goles legítimos y el tanto de Italia, de Giusseppe Meazza, ocurrió en otra jugada con falta al portero Nogués, suplente de Zamora (uno de los siete lesionados). Los azzurri avanzaron y se coronaron a la postre. Se acusó la presión ejercida por Benito Mussolini durante el torneo para que Italia fuera campeona a toda costa, y su premisa de "vencer o morir" no era una metáfora.


México 1986: El estómago de Pfaff

En 1986, España había sembrado el terror al mundo entero cuando goleó 5-1 a Dinamarca en los Octavos de Final con 4 anotaciones de Emilio Butragueño en un partido jugado en La Corregidora de Querétaro, y ahora enfrentaba a una Bélgica que lucía débil en el papel, que había clasificado como segundo lugar del Grupo A (el primero fue México).

El portero belga, Jean Marie Pfaff, sufrió una infección estomacal días antes del partido y apenas se recuperó lo suficiente para jugar, además de arrastrar problemas en un tobillo. Y con todo y dolor de panza y una pata coja (figurate speaking), le tapó el penal decisivo de la tanda a Eloy para dar la gran campanada de la ronda. España se quedó tendida en el campo del Estadio Cuauhtémoc de Puebla.

El mundo se frotaba las manos por una hipotética Semifinal entre las poderosas Argentina y España, y en lugar de eso Maradona se regodeó ante una endeble Bélgica para ir a la Final.


Estados Unidos 1994: El codazo de Tassotti

Ocho años después, una prometedora generación española que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 llegó a Estados Unidos con altas expectativas, y se encontró en Cuartos de Final con una selección italiana que había dado tumbos en los partidos previos para llegar ahí: clasificó como tercer lugar del Grupo E, debajo de México e Irlanda, y venció con trabajos a Nigeria en Octavos.

Roberto Baggio emergió de las cenizas para marcar el 2-1 para Italia al minuto 87, por lo que La Furia debía responder rápido. Al 93, en los segundos finales, cuando buscaban desesperadamente el empate, vino un centro por derecha en el que sólo se vio a Luis Enrique tumbado en el área. El atacante se levantó sangrante producto de un codazo del defensa Mauro Tassotti que no vio el silbante. Era penal y era expulsión, pero no se marcó nada.

Italia ganó y el árbitro, el húngaro Sandor Phul, pitó la Final.


Corea-Japón 2002: El atraco egipcio

Corea del Sur apenas se había clasificado a segunda fase por primera vez en un Mundial, y en Octavos de Final venció a Italia con un arbitraje muy cuestionado del ecuatoriano Byron Moreno. Para el juego de Cuartos, el egipcio Gamal Al-Ghandour estaba bajo la mirada del mundo entero en el duelo entre los coreanos y España en Gwangju.

España dominó claramente el partido ante un cuadro local que apostó a llegar a los penales. Iván Helguera cabeceó un centro a balón parado y el árbitro marcó una falta antes de que entrara al arco, cuando incluso parece que fue el propio Helguera quien recibió un jalón de camiseta.

Después de 90 minutos, el marcador permaneció 0-0, y ya en la prórroga Fernando Morientes empujó a las redes un centro de Joaquín por banda derecha. El juez de línea levantó la bandera porque supuestamente el balón salió en momento en que Joaquín mandó el servicio, y ni siquiera se necesitaba una repetición para saber que eso no fue cierto. Después les cortaron a los españoles tres peligrosos avances por fueras de lugar mal marcados.

Corea del Sur se clasificó en penales y siete años después, Al-Ghandour afirmó que aquella tarde hizo un arbitraje perfecto: le echó toda la culpa a sus abanderados.


Antes del Mundial puse a España como mi favorito para ganarlo, y lo sostengo, siempre y cuando pase los Cuartos de Final.

lunes, junio 28, 2010

¡(Pin)Ché suerte!


El plan en México es el siguiente: "dentro de 4 años, en [inserte el país y año del próximo Mundial aquí] vamos a llegar al quinto partido." Y así cada 4 años sucesivamente ad infinitum. ¿No es esto un círculo vicioso? El multicitado "quinto partido" ya pasó de ser una meta ejecutiva a una obsesión nacional, se metió en el vocabulario popular y en las pesadillas de la Federación Mexicana de Futbol, al grado que ya hasta olvidamos su nombre real: Cuartos de Final.

Quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido quinto partido.

Así se trabaja en este país: en ciclos de 4 a 6 años, con metas fugaces. Los grandes proyectos llevan más tiempo. A Vicente Fox se le ocurrió plantear un Plan Nacional de Desarrollo a 20 años y lo tacharon de lunático. En 1990, a un loco de nombre Allan Rottenberg se le metió en la cabeza que Estados Unidos podía ser campeón del mundo de futbol en 2010. Cierto, no lo lograron esta vez, pero mencionen otro país con el crecimiento futbolístico que han tenido los gabachos en las últimas dos décadas. Ninguno.

De una vez les digo: Estados Unidos puede ser campeón del mundo en 2014 mientras México va a aspirar al quinto partido.

Específicamente de los partidos de ayer, dicen que Argentina ganó gracias a un atraco, un error y un golazo; y que a Inglaterra le devolvieron el "favor" de la Final de 1966. En tres horas la FIFA recibió dos recordatorios de que carga con el deporte profesional más propenso a la injusticia. Primero un abanderado uruguayo fue incapaz de ver lo que miles observaron en el estadio y millones frente a la televisión: un balón entrando por medio metro a la portería que habría condicionado el partido. La de Alemania sobre Inglaterra fue la goleada más triste en la historia de los Mundiales. Más tarde, otro asistente se guardó la bandera en un clarísimo fuera de lugar de Carlos Tévez que volteó un partido no sólo en el marcador sino en el ánimo: fue un golpe al corazón, se nos olvidó la influencia de Mafalda en nuestra educación y la vigilia por Cerati.

Pero el pecado de ingleses y mexicanos fue achicarse ante la adversidad, y eso ante dos monstruos como Alemania y Argentina no se puede permitir. Frank Lampard se preocupó tanto por hacerle ver su incompetencia al árbitro que los dos segundos que perdió por reclamar cerca del área teutona fue lo que aprovecharon para armar el contragolpe del tercer gol. A Ricardo Osorio le temblaron tanto las rodillas que no pudo alzar bien la pierna y en lugar de arrastrar el balón a la derecha le dio un pase perfecto a Gonzalo Higuaín para el segundo tanto albiceleste.

En la tarde del sábado pasado, Héctor Hugo Eugui, eufórico por el triunfo de su Uruguay sobre Corea del Sur, recitó una frase de su padre: "mientras más trabajo, tengo más suerte". Lo de Alemania y Argentina no fue cuestión de suerte o de ayudas arbitrales, sino de saberse grandes, actuar como grandes, y no limitarse a un "quinto partido".

Ayer en la mañana fui al Fan Fest del Zócalo con Daniel para ver el Alemania-Inglaterra, y me encontré con este feliz grupo de germanos gozando del triunfo de su país a un océano de distancia.


Horas después me acordé de ellos y les tuve mucha envidia.


México había llegado a su quinto partido... Al quinto partido perdido de Octavos de Final.

sábado, junio 26, 2010

Paul dice que ganará Alemania


En el futbol hay una infinidad de cábalas. Ritos que más allá de darle suerte a un futbolista, un equipo, o incluso a los aficionados, les da mayor seguridad para encarar al rival y poder predecir el futuro. Es muy sencillo: si la fórmula te resulta, vuélvela a usar.

Así encontramos casos de conjuntos que empezaron a utilizar su uniforme alterno porque iniciaron una racha de victorias, jugadores que se dejaron crecer la barba durante un torneo... Y otros menos afortunados.

Por ejemplo, una de las cábalas más famosas fue la del portero de Argentina en Italia 90, Sergio Goycochea, quien antes de cada tanda de penales orinaba en el centro del campo oculto por sus compañeros. Eso le sirvió para vencer a Yugoslavia en Cuartos de Final y a Italia en Semifinales, pero en pleno partido "Goyco" no pudo repetir su ritual cuando Andreas Brehme cobró el penalti que le dio el triunfo a Alemania en la Final.

El delantero mexicano Hugo Sánchez marcó cientos de tantos en su carrera por saber administrarlos. El "Pentapihichi" nunca disparaba a la portería durante los calentamientos, ya que no quería gastar los goles.

El técnico de Francia, Raymond Domenech, se guía por los astros para determinar qué jugadores pueden vestir la playera de los "Bleus" y ha tomado decisiones que parecerían incomprensibles sobre los futbolistas que convoca. Pero así sentó las bases de la dinastía que montó el Lyon en la liga de su país, que ganó 7 títulos al hilo, aunque parece que desde que llegó a la selección gala se le apagó su estrella.

También hay muchas maneras de predecir los resultados y que el destino nos revele qué va a ocurrir, y en Alemania tienen una de las más peculiares.

El pulpo "Paul" tiene dos años de edad y forma parte del acuario Sea Life, en Oberhausen, Alemania. Además de ser la atracción del lugar, Paul tiene poderes psíquicos para el futbol, ya que predijo acertadamente los resultados de los teutones en la primera ronda del Mundial: victorias sobre Australia y Ghana y la derrota frente a Serbia.

El método es sencillo: se colocan dos urnas con los países de los equipos que se enfrentarán y se mete en la del equipo que ganará el partido.

Gary Lineker, atacante inglés campeón de goleo en México 86, dijo que el futbol es un juego de 11 contra 11 donde siempre gana Alemania. Y Paul ya dio su vaticinio para el partido entre estas dos selecciones en los Octavos de Final del Mundial.



Paul dice que está de acuerdo con Lineker y que Inglaterra regresará a casa.

miércoles, junio 23, 2010

Sí somos el desmadre


Trasladarse en la Ciudad de México después de las 7 de mañana te da la seguridad de algo: llegarás tarde. Por eso no hay previsiones que sobren y las citas con otros seres humanos se hacen antes de esa hora o después de las 11. Y si el partido es a las 9 y quieres ir a verlo al Zócalo, ya te jodiste, tiene que ser antes.

La verdad es que se tiene que estar medio chiflado para levantarse a las 5:30 de la mañana con el fin de ver un juego de futbol en una televisión gigante a pleno rayo del sol y en medio de una multitud.


(Y mi novia me lo recuerda diario: estoy bien loco.)

No hay gradas ni boleto en mano, pero ante la amenaza de una predicción de 80 mil asistentes más vale actuar como si se llegara a un estadio de futbol: con mínimo una hora de anticipación, y si no habrá dónde estacionarse, en transporte público. Sólo que a diferencia del Azteca, el Olímpico y el Azul, el Zócalo tiene una estación de metro. Muy conveniente.

La masa humana otorga las bondades del anonimato: el permiso de hacer lo que sea con el cobijo de la impunidad. Abundan las pelucas tricolores y las máscaras de luchador, muestra de que lo que un día fue original termina irremediablemente como un cliché. El chilango saca a relucir su nula educación cuando, a 5 minutos de empezar el partido, se mete en un grupo de 30 pelados en medio de la gente que se acomodó desde una hora antes para ver tantito mejor.

El Fan Fest del Zócalo está patrocinado por Televisa, así que ni modo, a soplarse la voz de Pietrasanta y el "Perro" con bocinas dignas de un concierto de los Rolling Stones. Nadie tendrá misericordia de los oídos, ni siquiera por traer una cartulina que diga "me c#ga el Perro" por un lado y "cámbiale al 7" por el otro. Puede que sufras, o puede que el sufrimiento sea inevitable aún si le cambian al 7.


Los verdes empiezan a dominar, hasta que la zaga regala un balón que milagrosamente Luis Suárez manda a un lado del arco. La defensa mexicana está tan nerviosa como una virgen en su noche de bodas. Pero Giovani dos Santos da muestras de que nació con un balón pegado a los pies y Andrés Guardado le planta un jeroglífico imposible a los defensas charrúas.

Y entonces ocurre lo impensanble, la jugada fuera del guión que puede cambiar un partido: Guardado pega un zurdazo que revienta el travesaño de Muslera y cimbra a todo Montevideo, pero por cuestión de unos centímetros, el balón bota en la cancha, no en la portería. El futbol es tan injusto que un disparo desviado a 30 metros de la portería vale lo mismo que uno que rebota en la línea de gol y se sale: nada.

Para el aficionado, el humor y la conducta están condicionados al gol. Cuando es a favor, se empieza en el éxtasis orgásmico descrito por Galeano hasta llegar al coro popular y desentonado del Cielito Lindo; y cuando es en contra, la curva es contraria, del silencio en desencanto hasta las mentadas de madre a los animadores, que son los menos culpables de que el "Maza" haya perdido en la marca de Luis Suárez al 43'. No digamos después de que Andrés Guardado pasó de pesadilla a bálsamo para los charrúas tras su salida del campo. El veredicto fue unánime: "Vasco, ¡¿por qué lo hiciste?!" Con 45 minutos de anticipación sabíamos que el rival en Octavos sería Argentina.

Desde entonces hubo un concierto de reproches entre los 80 mil técnicos presentes, con excepción del momento en el que el "Chicharito" se quitó la chamarra y fue a recibir las instrucciones de Aguirre. ¿Se dará cuenta el chico de que en este momento su imagen es similar a la del salvador de la patria? Pero ni el nieto de Tomás Balcázar con su aura de nuevo "Red Devil", ni un Giovani que fue de más a menos, ni un Barrera que se cansó de desbordar y tirar centros, pudieron ser capaces de cubrir los errores de Franco, el "Maza", el "Vasco", y la ausencia de Guardado, que fuera del campo se convirtió en el jugador número 12 de Uruguay.

Entrada la desesperación, los fanáticos sacaron a relucir sus pobres matemáticas: ¿con cuántos goles clasifica Sudáfrica? Uno más uno igual a tres: faltaban dos, con uno de ellos y otro de Uruguay, el Tri se regresaba a casa con el orgullo entre las patas. Hora de rezarle las huestes de Domenech, y que el espíritu chocarrero de Nicolás Anelka se aleje de Polokwane. ¡Gol de Malouda! El Zócalo respira de alivio y se empieza a preparar para la albiceleste el domingo.

A la salida primero rondaron las caras largas, mientras algunos aficionados, los que se quedaron con las ganas de celebrar algo, encontraron una cámara de televisión para salir a cuadro y saludar a su mamá. Pero conforme se avanza sobre Madero buscando afanosamente la estación del metro de Bellas Artes, son más los hinchas que gritan "México, México". La memoria colectiva sólo duró tres cuadras y para llegar a Eje Central hay que pasar por un bloqueo de fanáticos optimistas.


¿Alcanzará el optimismo el domingo?

lunes, junio 21, 2010

El Cinco Copas



Cuando terminó el sorteo para Sudáfrica 2010, poco tiempo pasó para que los más doctos en historia del futbol mexicano se dieran cuenta de que el grupo de México se trataba de un dejavú: al igual que en Inglaterra 1966, el Tri enfrentaría al anfitrión, a Francia y a Uruguay.

Y remontándonos a aquella Copa del Mundo del 66, el último partido fue contra los charrúas, al igual que el que tendrán los tricolores mañana en Rustenburgo. Luego de un empate ante Francia y una derrota contra Inglaterra, el duelo habría sido de trámite para México, excepto por una decisión del técnico Ignacio Trelles en una posición clave, aún cuando un triunfo por dos goles les daba una histórica clasificación a Cuartos de Final.

Ignacio Calderón dejó su lugar en la portería para dárselo a Antonio Carbajal, el arquero titular de los cuatro mundiales pasados, y que a sus 36 años de edad se convertiría en el primer futbolista en jugar en 5 Copas del Mundo.

Trelles admitiría que el cambio obedeció sólo a establecer la marca. Carbajal entró a los libros de historia bajo el sobrenombre del "Cinco Copas". Tardó 32 años en llegar otro futbolista que pudiera igualar esa hazaña, el alemán Lothar Matthaeus, que jugó de manera ininterrumpida de España 82 a Francia 98.

Mexicanos y uruguayos empataron a cero. Los verdes dominaron el partido, tuvieron más llegada, pero para que vean que la falta de contundencia no es problema de ahora, el gol no cayó.

Carbajal recibió 25 goles en sus 10 partidos previos jugados en Copa del Mundo, un récord que aún permanece vigente, pero por primera vez en su carrera mundialista, "La Tota" mantuvo su arco en cero.

Ese día, en Wembley, se retiró del futbol.

domingo, junio 20, 2010

El desmadre según Monsiváis


"Si el mundo se une en torno a un balón, la realidad se futboliza, y ahora, luego de dos años de disponernos mágica y cabalísticamente al Momento de Oro, todo resulta de algún modo anticlimático. Fue larga la espera, demasiada la acumulación de imágenes y palabras en la conciencia de los espectadores, excesiva la creencia en la memoria del inconsciente colectivo. ¿En cuántos códigos genéticos ha quedado ya inscrito el igualamiento de futbol y sentimiento patriótico?"

Estas letras fueron escritas por Carlos Monsiváis en la crónica "¡¡¡Goool!!! Somos el desmadre", a propósito del Mundial de México 1986. Hoy retomo esta joya en honor al escritor fallecido este sábado. El texto completo está aquí.

Conocí este texto a finales de la década de los 90, cuando mi profesor de literatura de la prepa me invitó a hacer un ensayo sobre el fenómeno social del futbol. Devoré líneas de José Ramón Fernández hasta José Ortega y Gassett. Luego de aquella reflexión de 50 cuartillas me quedó todavía más claro el origen del optimismo exacerbado vertido en un balón de futbol rodando sobre una grama de dimensiones finitas: el rompimiento del desencanto individual, familiar y/o social bajo un potente grito de "¡¡¡GOOOOOOOOOOL!!!". Anota Cuauhtémoc Blanco y salen a la superficie los que ya ven la Copa FIFA llegando a México el 12 ó 13 de julio, incluso algunos que ven un partido de futbol completo sólo cada cuatro años.

Antonio Rosique, comentarista de TV Azteca, me comentó en una entrevista que le hice hace 4 años que la televisión "es la lente que magnifica el juego". Una ironía comparar esta declaración con lo descrito por "Monsi" en su crónica: "El Feliz Poseedor de Boleto goza no tanto por saberse allí, sino por la piedad que le dedica a los ausentes. Benditos ellos, no tuvieron dinero, y no les quedó sino confiar en las bondades de la televisión, que todo lo reduce a las proporciones de una cajita. ¿Con eso se conforman, con un espectáculo de títeres?". La televisión es grande no tanto por su contenido (aún más claro hoy en día), o por las "jugadas digitales" (Final Cut hace maravillas) ni la alta definición, sino por su difusión: en las casas de México antes hay tele que refrigerador. Este junio, ir al Mundial de Sudáfrica requiere una inversión de más de 100 mil pesos para ver dos o tres partidos; en cambio, a mí me salió en 420 pesos al mes el paquete de televisión de paga para tener la posibilidad de ver los 64 partidos. ¡Y antes era gratis!

Desde tiempos inmemoriales, el Ángel de la Independencia se convirtió en el lugar oficial de festejos nacionales. Ahí corre la muchedumbre verde para dar vueltas olímpicas y alzar las copas (de cerveza). El resultado sólo es un magnificador de la celebración: con el triunfo, Reforma y Florencia se desbordan; con el empate, dependerá de la magnitud del rival y las circunstancias; y con la derrota, habrá una botarga de Pique y un par de turistas descuidados alabando el "esfuerzo" de los verdes, porque "hay que estar con la Selección en las buenas en las malas" y "sí se puede", aunque no se pudo.

"En el tramo del Paseo de la Reforma que va de la glorieta del Ángel de la Independencia a la glorieta de Niza, las autoridades del Departamento Central han instalado un reventódromo o jubilódromo o fiestódromo. Desde cuatro templetes se difunden canciones rancheras, boleros, rumbas, rock, cumbias, salsa", narró Monsi en 1986. En 2010 se llama FIFA Fan Fest, bajo la licencia del organismo rector del futbol mundial, en el Zócalo.

Pero terminando, el desmadre se trasladará al Ángel.

jueves, junio 17, 2010

El gol 50 de México en los Mundiales




Javier Hernández, emulando a su abuelo, Tomás Balcázar, que también le marcó a Francia, pero en Suiza 1954.

Y el 51, de Cuauhtémoc Blanco, que se convierte en el primer mexicano en anotar en tres Mundiales distintos.

Los 49 goles de México en los Mundiales


La Selección Mexicana ha anotado 49 goles en sus 14 participaciones en Copas del Mundo, incluyendo ya el tanto de Rafael Márquez en el partido inaugural de Sudáfrica 2010.

Es decir, en unas horas el Tri podría marcar su gol 50 ante Francia. ¿Quién lo hará? Bueno, primero preguntémonos, ¿llegará hoy?

Algunos datos:
- Luis Hernández es el máximo goleador mexicano con Copas del Mundo con 4 tantos, todos ellos en Francia 98.

- Le siguen con 2 Manuel Rosas, Javier Valdivia, Fernando Quirarte, Luis García, Alberto García Aspe, Ricardo Peláez, Cuauhtémoc Blanco, Jared Borgetti, Omar Bravo y Rafael Márquez.

- De ellos, solamente García Aspe, Blanco y Márquez han anotado en Mundiales diferentes. Blanco podría convertirse en el primero en marcar en tres si lo hace en Sudáfrica 2010.

- El Mundial en el que México ha anotado más goles es Francia 98, con 8; en Suecia 58 e Inglaterra 6 sólo se hizo 1. El Tri nunca se ha ido en blanco en una Copa del Mundo.

- Siete goles se han marcado de penal.

- México sólamente ha goleado una vez en Mundiales (goleada se considera diferencia de tres en adelante): ante El Salvador en 1970, 4-0.

- El primer gol se marcó ante Francia, y el 50 podría caer también ante los Bleus.

Estos son todos los anotadores mexicanos en los Mundiales:

URUGUAY 1930
Francia (1-4): Juan Carreño
Chile (0-3)
Argentina (3-6): Manuel Rosas (2, uno de penal), Roberto Gayón

BRASIL 50
Brasil (0-4)
Yugoslavia (1-4): Héctor Ortiz (penal)
Suiza (1-2): Horacio Casarín

SUIZA 54
Brasil (0-5)
Francia (2-3): José Luis Lamadrid, Tomás Balcázar

SUECIA 58
Suecia (0-3)
Gales (1-1): Jaime Belmonte
Hungría (0-4)


CHILE 1962
Brasil (0-2)
España (0-1)
Checoslovaquia (3-1): Isidoro Díaz, Alfredo del Águila, Héctor Hernández (penal)


INGLATERRA 1966
Francia (1-1): Enrique Borja
Inglaterra (0-2)
Uruguay (0-0)

(El gol de Borja es al 2:11)

MÉXICO 1970
Unión Soviética (0-0)
El Salvador (4-0): Javier Valdivia (2), Javier Fragoso, Juan Ignacio Basaguren
Bélgica (1-0): Gustavo Peña (penal)
Italia (1-4): José González

ARGENTINA 1978
Túnez (1-3): Arturo Vásquez
Alemania Federal (0-6)
Polonia (1-3): Víctor Rangel

MÉXICO 1986
Paraguay (1-1): Luis Flores
Iraq (1-0): Fernando Quirarte
Bélgica (2-1): Fernando Quirarte, Hugo Sánchez
Bulgaria (2-0): Manuel Negrete, Raúl Servín
Alemania Federal (0-0)



ESTADOS UNIDOS 94
Noruega (0-1)
Irlanda (2-1): Luis García (2)
Italia (1-1): Marcelino Bernal
Bulgaria (1-1): Alberto García Aspe (penal)


FRANCIA 98
Corea del Sur (3-1): Luis Hernández (2), Ricardo Peláez
Bélgica (2-2): Alberto García Aspe (penal), Cuauhtémoc Blanco
Holanda (2-2): Luis Hernández, Alberto García Aspe
Alemania (1-2): Luis Hernández


COREA-JAPÓN 2002
Croacia (1-0): Cuauhtémoc Blanco (penal)
Ecuador (2-1): Jared Borgetti, Gerardo Torrado
Italia (1-1): Jared Borgetti
Estados Unidos (0-2)


ALEMANIA 2006
Irán (3-1): Omar Bravo (2), Antonio Naelson "Sinha"
Angola (0-0)
Portugal (1-2): Francisco Fonseca
Argentina (1-2): Rafael Márquez


SUDÁFRICA 2010
Sudáfrica (1-1): Rafael Márquez

martes, junio 15, 2010

¿La guerra del futbol?


Mucha gente vive el futbol como una guerra. Por 90 minutos se pueden romper amistades y vínculos familiares. En las casas ya conviene tener al menos dos teles, para que chivas y águilas se junten cada quien en un cuarto y dejen en paz al rival, o pueden quemar la sala.

Camus hizo una analogía fantástica entre un penalti y un pelotón de fusilamiento. Al delantero suele decírsele "artillero". Incluso Ryszard Kaspuscinski ubicó cronológicamente un conflicto bélico entre Honduras y El Salvador a propósito de un partido de Eliminatoria Mundialista entre esos dos países para llamarlo "La Guerra del Futbol"...

Es cierto: el balón rueda por el campo como aliado y arma.

Pero paradójicamente, quienes hemos practicado este deporte, sabemos que el futbol fomenta valores como la fraternidad, la cooperación, el trabajo en equipo y el respeto.

Y a veces: la paz.


Esta imagen corresponde a un partido de primera ronda en el Mundial de Francia 1998. Las selecciones de Irán y Estados Unidos, en un duelo que previamente se pensaba que sería de alto riesgo, posaron juntos e intercalados para la foto.

Esa imagen vista en vivo, aquel 21 de junio en el Estadio Gerland de Lyon, me devolvió la esperanza de que los seres humanos pueden convivir juntos sin importar las diferencias (y sus gobiernos).

viernes, junio 11, 2010

Arranca la fiesta

Cuarenta años tuvieron que pasar para que México volviera a inaugurar un Mundial... Y la maldición sin ganar permanece.

(Imagen cortesía de Morgan Pendleton, desde Vancouver, Canadá)

No, aquí no verán un análisis del partido. Me cierro a los números: uno uno. Porque honestamente, me abruma la gigantesca cantidad de técnicos de sillón que hay en mi país y lo fácil que ahora resulta que publiquen algo con el acceso tan abierto a los medios digitales.

Le tengo fobia a la opinitis y al optimismo exacervado. Un empate en el primer partido no es la eliminación ni el funcionamiento de la Selección, incluso históricamente, da para ilusionarse con alzar la Copa FIFA. El mundo sigue girando y el país sigue inmerso en su problemática de siempre.

Así que lo único que queda es entregarse, llorar en el himno nacional (yo no lo hice, pero sé de gente que sí), taparse el rostro con cada falla de Guillermo Franco, buscar un lugar para ocultar la cabeza con los goles del rival, hacer pucheros al estilo del "Vasco" Aguirre, mentarle la madre a los inteligentísimos narradores mexicanos y gritar los goles a favor como desaforados. El mundo sigue girando igual, pero está de fiesta.

De eso se trata este negocio de ser aficionado.

jueves, junio 10, 2010

A 24 horas de Sudáfrica 2010


Mis más antiguos lectores, MUY antiguos lectores, se acordarán de esto...

Es el podcast que hice para la inauguración del Mundial pasado, y creo que puede aplicar también pasa este... Y para el que sigue... Y así sucesivamente. Estamos a 24 horas de que arranque Sudáfrica 2010.

Enjoy.


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miércoles, junio 09, 2010

Sobre el Mundial y sus verdaderas repercusiones


En la primera parte de este post hice un ejercicio un poco irónico y muy cierto sobre lo que no implica una Copa del Mundo, y la conclusión fue la siguiente: el planeta seguirá girando y los grandes problemas de la humanidad se mantendrán vigentes.

Pero por el otro lado, el Mundial es un monstruo económico, algo que ya va mucho más allá de una cancha de 100 por 70. Para empezar a ponernos a temblar un poco, el impacto total de evento sería de unos 11 mil 800 millones de dólares, el 3.6 por ciento del Producto Interno Bruto de Sudáfrica, y el 1.2 por ciento del PIB de México.

El país organizador de Mundial invirtió en infraestructura, comunicación, seguridad, estadios y desarrollo deportivo un total de 4 mil 200 millones de dólares, según datos del Ministro de Finanzas de aquella nación.

Para la FIFA, por supuesto, esto también es un buen negocio. Sus ingresos de este año serán por 2 mil 400 millones de dólares gracias a sus patrocinadores, reportando egresos por 989 millones.

Además, los premios que se repartirán a los equipos en Sudáfrica 2010 son en total de 420 millones de dólares, cifra 60 por ciento superior respecto a los que se dieron en Alemania 2006.

El campeón del mundo recibirá 30 millones, contra los 19.3 millones que recibió Italia hace cuatro años. Cada selección participante tiene garantizados al menos 8 millones sólo por participar.

Y si ustedes creen que sólo en el primer mundo se sabe hacer negocios, desde el jueves pasado reportó la propia FIFA, en voz de su secretario general, Jerome Valcke, que Sudáfrica ya tiene ingresos 50 por ciento superiores a los que tuvo Alemania en 2006...

¡Y el Mundial ni siquiera ha empezado!

lunes, junio 07, 2010

El principio de (s)exclusión de Pauli

(Una pausa mundialista.)

¿Se acuerdan de sus clases de química? Específicamente del principio de exclusión de Pauli...

Este principio establece que dos partículas similares no pueden existir en el mismo estado, es decir, que no pueden tener ambas la misma posición y la misma velocidad, dentro de los límites fijados por el principio de incertidumbre... (¡¿?!)

OK, si no lo entendieron, no se preocupen, yo tampoco le agarré muy bien cuando llevé esas materias del terror. Aquí les va un ejemplo práctico de la vida real gracias a xkcd.com.


(Gracias, Val)

Cuando me enseñaron me acordé del punto número 3 de este post.

Les juro que sí pasa.

sábado, junio 05, 2010

Sobre el Mundial y sus repercusiones


Les paso algunos factores a considerar sobre esta Copa del Mundo respecto a los grandes temas que conciernen a la población del planeta.

- La eliminación de Grecia en primera ronda (les aseguro con un 90 por ciento de certeza que así será) no impactará mayormente en sus mercados bursátiles.

- Si España es campeón del Mundo, no desaparecerán los conflictos con la ETA.

- Si Chile pierde ante Suiza u Honduras (asumiendo que sin duda caerá ante España), no será por culpa del terremoto que sufrieron hace unos meses.

- Es muchísimo más factible (en un porcentaje imposible de calcular) que Estados Unidos quede en último lugar del Mundial a que pierda su lugar como potencia militar.

- En el futbol sólo juegan 11 por equipo, por eso los chinos no tienen ninguna ventaja por ser el país más poblado del mundo. En efecto, no clasificaron al Mundial.

- Aunque Brasil gane el Mundial, seguirán habiendo niños pobres en las favelas. La recuperación que está teniendo la economía de este país, se los aseguro, no es gracias a Kaká o Luis Fabiano.

(- Ah, y si Brasil no es campeón, no es porque Dunga no haya llamado a Ronaldinho.)

- Pase lo que pase con la escuadra "azzurra" en el Mundial, los italianos seguirán siendo guapos y las italianas seguirán siendo hermosas.

- Si remotamente Corea del Norte le gana a Brasil, no será motivo para que el país asiático incremente su arsenal nuclear.

- Si Sudáfrica clasifica a segunda ronda, seguirá siendo el país con más índice de enfermos de SIDA en el mundo.

- Si México pierde el partido inaugural ante Sudáfrica, hay que ir a trabajar; y si gana, también.

Pero lo que es cierto es que el futbol, como catalizador social, representa una muy buena oportunidad para juntarse con los amigos, comer como troglodita, beber como cosaco (moderado, por favor) y gritar como desaforado. Por eso, yo veré la inauguración con unas alitas y cerveza.

jueves, junio 03, 2010

El Síndrome del Jamaicón


Suecia 1958 pasó a la historia por el surgimiento del más grande futbolista de todos los tiempos. En esos rincones tan lejanos, más cerca del Círculo Polar Ártico que de una playa tropical, surgió un chico de 17 años al que le apodaban Pelé, entre una pléyade de estrellas brasileñas que otrora fueron niños hambrientos de una favela en el mejor de los casos o pacientes de poliomielitis. ¿Les suena el nombre Garrincha? Grábenselo tantito...

Dentro de lo deportivo, en Suecia después de 28 años de continuas e ininterrumpidas frustraciones, México obtuvo su primer punto en Copas Mundiales con un empate ante Gales. Pero lejos de la cancha se formó una de esas leyendas nacionales que nos llenan de orgullo no por paladear el sabor de la victoria, sino por poder presumirle al mundo nuestro humor ácido y sarcástico. Único.

Se trata de una enfermedad que, como la influenza A H1N1, fue propagada por mexicanos a todos los rincones del mundo. ¿Contagiosa? Puede ser. ¿Mortal? Sólo si no se detecta a tiempo. Es el temido Síndrome del Jamaicón.

Verán, en esas épocas no se estilaba el acto de llevar a uno o dos jugadores de sobra los días previos al Mundial para darle al final las gracias y decirle "suerte para la próxima (dentro de 4 años)". De hecho eran los mismos jugadores los que se recortaban solitos, y no de una manera literal, sino metafórica. Tal fue el caso de José "Jamaicón" Villegas.

Cuentan que incluso el mismísimo Garrincha, el más grande ejemplo del zurdo que salió del otro lado del espejo que ilustró Eduardo Galeano, pudo driblar a la polio pero no al "Jamaicón". Ese compadre era uno de esos defensas que no te querías encontrar en la cancha. Fue junto con Juan Jasso el único jugador de aquella época del Campeonísimo que ganó todos y cada uno de los 8 títulos de las Chivas.

Pero si bien el mejor extremo izquierdo de la historia no pudo con Villegas, el talón de aquiles de este tozudo zaguero no estaba en la cancha, sino en un plato.

Hay dos grandes anécdotas sobre el "Jamaicón", la primera y más emblemática ocurrió precisamente antes del Mundial de Suecia. En Lisboa, Portugal, se ofreció una cena en honor del equipo mexicano. Villegas la abandonó y se le encontró melancólico en los jardines del hotel. Cuando se le preguntó por qué no regresaba, respondió: "cómo voy a cenar si tienen preparada una cena de rotos. Yo lo que quiero son mis chalupas, unos buenos sopes y no esas porquerías que ni de México son".

Durante el torneo, el "Jamaicón" fue titular en el juego inaugural ante Suecia, donde México se llevó un misericorde 3-0 en contra. En los juegos posteriores ante Gales (1-1) y Hungría (0-4) fue relegado a la banca. ¿Mal desempeño en el primer partido? Ahí les va otra.

Antes del Mundial siguiente, el de Chile 1962, la Selección Mexicana, con Villegas incluído y ya consagrado en aquellas Chivas de época, hizo una gira por Europa. En Wembley, el Tri fue masacrado 8-0 por Inglaterra y nuestro célebre "Jamaicón" no pudo detener en todo el partido a los atacantes británicos. Y no nos engañemos, México no era ya taaan mal equipo, dos años antes le había ganado a los mismos ingleses en el DF. Pero cuando se le preguntó el por qué de su mal desempeño, le dijo a un reportero que extrañaba a su mamacita, que llevaba días sin tomarse una birria y que la vida no era vida si no estaba en su tierra. Así.

Al "Jamaicón" nadie lo podía burlar... Mientras estuviera en su tierra, cerca de un buen plato de chalupas, unos sopes y una birria.



¿Así como no va a rendir uno mejor?

martes, junio 01, 2010

México en las inauguraciones de los Mundiales



Reconozco que el pasado 4 de diciembre, cuando México salió sorteado en la posición A2 para el Mundial, brinqué de emoción: eso representaba jugar el partido inaugural ante Sudáfrica.

Hay 64 partidos en la Copa del Mundo, y el inaugural es siempre uno de los más vistos. Pero para México este papel no es nuevo, basta echarse un clavado en la historia para ver que mi país es el que más veces ha tenido el honor de abrir los Mundiales... Y que le ha ido de la fregada.

Para empezar este tortuoso recorrido, basta recordar que México tiene el nada dichoso honor de recibir el primer gol en la historia de los Mundiales, en el partido inaugural de Uruguay 30, donde ganó Francia por 4-1. Fue de Lucien Laurent, al portero Óscar Bonfiglio. ¡Yei!

México se ausentó en Italia 34 y Francia 38, pero regresó en Brasil 50. ¿Y qué creen? Le tocó inaugurar el Mundial contra los anfitriones. El Tri ahora tuvo el honor de recibir el primer gol -los primeros 5, de hecho- en el Estadio de Maracaná.

Ocho años después, en Suecia, México volvió a ser el sparring del anfitrión, y los escandinavos nada más le quisieron meter 3 a los jamaicones tricolores. (¿Saben de dónde salió lo del Síndrome del Jamaicón? Fue en ese Mundial, luego se los platico.) Eso sí, los mexicanos salieron con todo y saludo del Rey de Suecia.

Y la última vez fue en 1970, sólo que en esa ocasión México jugó el papel de anfitrión, con un empate 0-0 ante la Unión Soviética. La buena noticia era que por fin no se perdió. La mala es que ese empate provocó que los verdes (que a veces jugaban de guinda) terminaran segundos de su grupo y se cruzaran con Italia en Cuartos de Final. Curiosamente ayer se cumplieron 40 años de aquel México-URSS con el que inició el primer Mundial celebrado en mi país.

Cuatro décadas después, México volverá a jugar en la inauguración, ahora ante Sudáfrica. El futbol ha evolucionado a pasos agigantados desde entonces: en lugar de tener 16, los Mundiales ya tienen a 32 equipos; de 32 se llegaron a 64 partidos; el trofeo que se entrega al campeón ya es distinto y la FIFA se convirtió en un monstruo corportativo cuyas finanzas son superiores a las de algunos países pequeños. Ah, y México ya es un asiduo visitante a la ronda de Octavos de Final.

Además, desde Alemania 74 se abandonó la tradición de que el país anfitrión fuera el protagonista del partido inaugural para cederle ese papel al campeón defensor, por lo que ya no era necesario que países que de antemano se sabía que no iban a llegar muy lejos -sí, como México- sirvieran de plato fuerte para los locales. Sin embargo, a partir de Alemania 2006 vuelve a ser la nación de casa la que abre el primer baile, metafórica y no tan metafóricamente hablando.

Por lo pronto una cosa es segura para el 11 de junio, México volverá a hacer historia en un partido inaugural: será la primera selección en la historia de los Mundiales que juegue con un uniforme negro. Pero lo que realmente queremos saber es si el Tri será el primero que le gané a un anfitrión en el juego de apertura. A ver si es cierto.