miércoles, marzo 31, 2010

Dicen que viene Paul a México

Reactor 105.7 anunció por Twitter que Paul McCartney vendrá en mayo a la Ciudad de México. No hay aún una fecha exacta establecida según la lista de conciertos que mostró el locutor José Antonio Martínez.

Si bien la estación ya lo da por un hecho, en el sitio oficial del cantante hasta este momento no aparece ninguna cita publicada para nuestro país.

La última vez que Paul dio un concierto aquí fue el 5 de noviembre de 2002, en la tercera presentación de su gira Driving Mexico.

Actualmente está de gira por Estados Unidos, el domingo tuvo un concierto en Glendale, Arizona; ayer en el Hollywood Bowl, el sábado estará en Miami y el lunes en Puerto Rico.

Esperen pronto más información.

lunes, marzo 29, 2010

El otro juego perfecto

MONTERREY.- Supongo que para un enfermito de los deportes como yo, si estás en esta ciudad algún día hay que probar la experiencia de un partido de beisbol. Por eso fui ayer al tercer juego de la serie entre Sultanes y Diablos, al cual llevé a Sagra a regañadientes.

Del partido prefiero no hablar mucho. Basta decir que en la quinta entrada buscaba dónde esconder mi cabeza por un rally de 6 carreras de los regios. Marcador final: 11-6 para Sultanes.

Pero lo que pagó el boleto llegó en las últimas entradas. En la octava, subí unos cuántos escalones para encontrarme con toda una celebridad no sólo de Monterrey, sino del País, un acontecimiento totalmente oportuno ante la coyuntura de lo que les platiqué en el post anterior.

Les presento a Ángel Macías, el niño que en 1957 lanzó un juego perfecto en la Final de la Serie Mundial de Ligas Pequeñas en Williamsport. El único que lo ha hecho en la historia de ese torneo.

domingo, marzo 28, 2010

El Juego Perfecto


MONTERREY.- Verán, en el norte el beisbol se vive de otra manera respecto al resto del país. Para dar un dato frío, mientras los Diablos Rojos del México meten en promedio unas 4 mil personas por partido al Foro Sol, 17 mil ven a los Sultanes en el Estadio Monterrey. Quizás por la cercanía con los Estados Unidos, pero el "rey de los deportes" aquí sí es pasión.

Un juego perfecto en el beisbol implica no recibir hits, ni carreras, ni dejar que un sólo bateador rival llegue a primera base por error, base por bolas, por lo que sea.

En una temporada de las Grandes Ligas, sin contar Playoffs, hay 2 mil 349 partidos. Un juego perfecto ocurre ahí en promedio cada 4 ó 5 años, es decir, tienen que pasar unos 10 mil duelos. No conozco otro deporte donde exista un logro similar.

Precisamente el viernes se estrenó en cines aquí en Monterrey la película El Juego Perfecto, que narra la historia de los pequeños de la Liga Industrial de esta ciudad que ganaron en 1957 la Serie Mundial de Ligas Pequeñas en Williamsport, donde el niño Ángel Macías retiró a sus 18 rivales en fila (se juega a 6 entradas en el beisbol infantil) en la Final. Fue el primer equipo no estadounidense en ganar el torneo, y lo volvieron a lograr al año siguiente.

Cuarenta años después los Vaqueros de Guadalupe Lindavista, también de Nuevo León, repitieron la hazaña, escena en la que el grito de "sí se puede" (el cual he de confesar que vomito) se hizo popular.

La cinta no es de producción mexicana, sino estadounidense, la premier se hizo el domingo pasado aquí en el Parque Fundidora (Sagra y yo coincidentemente pasamos por ahí antes y ya estaban armando todo) y hoy salió al público. El próximo jueves llega al resto del país y hasta el 16 de abril entra a las salas de Estados Unidos.

La ví en español y resulta un tanto extraño ver una película doblada de personajes mexicanos. No conozco mucho de la historia de esta ciudad, pero no me gustó la manera en la que hacen ver al Monterrey de los años 50, como un pueblo donde sólo existe la Fundidora y obreros explotados. La manera en la que se toca el tema de la discriminación no ofrece nada nuevo, pero sirve para entender un poco del marco de la historia. Y Patty Manterola tiene un papel súper secundario, por lo que no necesita hacer un gran alarde de actuación (gracias a Dios).

Pero la historia por sí sola es fabulosa, es imposible no sentirse abordado por la emoción de los niños y su "invasión" al deporte nacional del país vecino del norte. Como me pasó con Invictus, me tuvo al borde de la lágrima.

Sólo en mis sueños podría entender la emoción de lanzar un juego perfecto.

sábado, marzo 27, 2010

La vida a los 29

Edificio Dakota, Nueva York. 1 de enero de 2010.
  • Inicié el año traumado por mi edad. Veintiocho.
  • Viajé solo. Reflexioné. Saqué conclusiones.
  • Vi con ironía el encierro.
  • Tuve un gato, que se perdió después.
  • Me conmoví nuevamente con Cinema Paradiso.
  • Decreté y lloré con el último título de los Pumas, en las gradas del Estadio Hidalgo.
  • Comprendí el fenómeno de las redes sociales a través de la muerte de Michael Jackson.
  • Volví a jugar futbol y metí algunos goles (un par en mi último partido de 2009).
  • Fui a las luchas.
  • Voté conscientemente.
  • Fui rebautizado en un Starbucks (y me voy dando cuenta de que fue un muy mal presagio).
  • Recordé mi estancia en Guadalajara de 2004.
  • Estuve acompañado y a la vez solo en un concierto. Me divertí como enano.
  • Me reconcilié a medias con Acapulco.
  • Temí tener un problema en el corazón. Desde el punto de vista médico, sólo fue un susto.
  • Abrí Twitter y le he sacado todo el jugo posible.
  • Cerré mi Facebook anterior y abrí uno nuevo únicamente por cuestiones de trabajo (si me encuentran, no se tomen la molestia de agregarme, lo siento).
  • Me hice más fan de los Beatles, y especialmente de John Lennon.
  • Conocí a Juan Villoro.
  • Los autores respectivos me firmaron 3 libros.
  • Fui a ver más películas que antes a la Cineteca y conocí el Film Club Cafe de Satélite.
  • Fui solo al cine a ver (500) Days of Summer y 31 Minutos por miedo a que me generaran traumas; salí sonriendo de ambas.
  • Fui a muchos conciertos y encontré en ellos a un gran compañero para este efecto.
  • Fui sin acompañante a una boda importante y ahí hice una gran amiga.
  • Expulsé el trauma por el divorcio de mis padres en el mismo evento, y en público.
  • Inventé una nueva coreografía para Surfin' USA (Dios santo, qué oso).
  • Le salvé la vida a alguien.
  • Invité a alguien a cenar a un restaurante muy caro.
  • Festejé 5 años con mi blog.
  • Me prometí publicar mi primer libro antes del 31 de diciembre de 2011.
  • Tuve un diciembre bipolar.
  • Le dieron un cristalazo a mi coche y se robaron mi iPod.
  • Me partieron el corazón en pedacitos, de la peor manera posible.
  • Me hicieron la mejor pregunta que me han hecho: "¿Qué necesitas?"
  • Obtuve paz.
  • Me reconcilié con el mundo gracias a un post-it naranja.
  • Me dieron el primer regalo para mi primer hijo.
  • Me leyeron las cartas. Varias veces.
  • Depuré gente de mis redes sociales, las virtuales y las reales.
  • Añadí más gente que la que depuré. Muy valiosa.
  • Me gané un Xbox en un concurso por mis conocimientos sobre John Lennon.
  • Vi a mi mejor amigo dar el primer paso para embarcarse en una aventura hastaquelamuertelossepare.
  • Salí del país por tercera vez.
  • Pasé por primera vez año nuevo fuera de México.
  • Tuve el viaje de mi vida, me devoré la Gran Manzana enterita, y sigo saboreándola.
  • Conocí a un escritor neoyorquino, con quien hice una gran amistad.
  • Vi partir a dos amigas que se fueron a vivir a Estados Unidos. Las extraño muchísimo.
  • Me puse a dieta, con excelentes resultados hasta ahora.
  • Me terminé de enamorar de Coyoacán.
  • Compré mi Beatles Rock Band.
  • Hice un concierto en el techo con él.
  • Me hicieron dos veces juegos de magia con cartas en restaurantes.
  • Determiné el tema de mi primer libro y empecé a trabajar en él.
  • Renuncié a mi trabajo, y me dí cuenta que al hacerlo sobrepasé una meta de vida que me había impuesto.
  • Conocí a un verdadero sobreviviente.
  • Aprendí que en el trabajo también se firman contratos de amistades a perpetuidad.
  • Gracias a una niña de 7 años, aprendí que la madurez no es cuestión de edad.
  • Comprendí que crecer es obligatorio, pero madurar es opcional y es para gente valiente.
  • Paso mi primer cumpleaños -al menos que yo recuerde- fuera de la Ciudad de México.
  • Llego a los 29 ya sin miedo de los 30, aunque aún me falte un año para eso.
  • Cumplo los 29 aún sin sentirme pleno, pero sí más feliz de lo que esperaba.

miércoles, marzo 24, 2010

La Huasteca


MONTERREY.- En Nueva York caminé entre rascacielos, volteaba hacia arriba y veía concreto y vidrio. No puedo negarlo, era algo fabuloso e imponente...

Acá en Monterrey, Liz me llevó a La Huasteca, en la salida de la ciudad rumbo a la carretera a Saltillo.

Vas por un sendero entre montañas, paredes prácticamente verticales. Esta zona es semidesértica, por lo que la vegetación no es nada del otro mundo, pero basta bajarse por unos minutos y contemplar...

No son edificios, son rocas. Es obra pura de la naturaleza. No soy geólogo, pero sé que las formas de las paredes de las montañas tienen un nombre específico. Hay que estar de pie, al borde de una de ellas para tener una pequeña impresión de lo que nos presenta nuestro planeta y de las maravillas que tiene, ver a los canadienses que manejaron desde Edmonton para escalar. La inmensidad te aplasta.

Por unos minutos, nuestro mundo deja de existir. No hay construcción humana que se le compare a esto.

martes, marzo 23, 2010

Las regias según Cindy (la regia)

Soy Cindy, y vivo en San Pedro, la zona más nice y cookie de Monterrey!

Tipo, regresé el sábado a Monterrey, que dicen que hay muchas balaceras y así. De que la gente se puso toda loca y goeeey, ya nadie quiere salir en las noches!!! Mi daddy ya no me deja ir al antro!!! O sea, girls just wanna have fun!!! Cero cool!

Anyway, tipo ahora tendré que buscar en otros lados a mi nuevo novio. Mis amigas ya se están casando, ¿y yo? De que no quiero ser una solterona quedada!!! Tipo, nooo goeeeey!!! Que looser!


Por ciertooo, ayer salí a pasear con mi amiguis Liz. Es súuuuper nice! Bh-ruto!!! De que me la paso súper bien con ella! Y me invitó un pastel de chocolate y yo pagué el coffee del Starbucks. Ahora tendré que hacer mil horas de gym para bajar la panza, qué oso! Anyway, Liz también es una súper princess como yo, y practica yoga goeeey! Acá toda espiritual, de que es como mi alma gemela, tipo ella en morena y yo en güera, así que cero competencia amiguis! Girl Power!


O sea, ella también se merece un galán acá tipo de peli. Lindo, que la consienta, que le compre cositas y así. Que la trate como la princess very nice que es. Cero nacos outleteros!!! We are sooo ready!


Jajaja, OK OK, ya basta.

Ese bien podría ser un monólogo de Cindy la Regia. Cindy Garza es una rubia que vive en San Pedro, la zona más nice y cool de Monterrey. En realidad es una tira cómica que refleja una parte de cómo son las mujeres acá. O eso dicen. Liz -ella sí es real- me dijo que todas las niñas regias tienen algo de ella, mientras Sagra -que también es real y vive aquí, pero no es regia- dice que la mitad de las féminas de acá, son así. ¿Será?

Hay maneras de meter la pata y las mías. Ayer Liz, su amiga Claudia (a quien apenas conocí) y yo fuimos a la Gandhi de aquí. Encontré el libro de la ex esposa de John Lennon, tanto en inglés como en español, y les comenté "me lo voy a llevar en inglés, no confío mucho en los traductores". Oh sorpresa, Claudia es traductora. Bravo Mac. Al menos creo que lo tomó con gracia mientras mi cara pasó por todos los colores del arcoíris por la pena.

Poco después, cuando fuimos a comer, Claudia dijo que conoce a muchos chilangos que andan con regias, es decir, hombres del DF que andan con mujeres de Monterrey, pero no al revés. Y así.

Tengo lo que resta de la semana para encontrar a la mía, o de perdida, hallar a Cindy la Regia.

lunes, marzo 22, 2010

El cristal

(Creo que vale la pena hacer la aclaración: la historia sí es real, pero no me pasó a mí. Quien me lo contó me autorizó a postearlo en primera persona, se lo pedí porque de alguna manera me sentí un poco identificado, no con el accidente, sino con las conclusiones de él. Mi nariz sigue siendo la misma con la que nací.)

Fue -creo que- a finales de 2003. Mi cabeza daba vueltas entre diversos personajes alrededor de mi vida. Estaba por mandar al demonio a mi novia y mi entorno podía dar un giro de 180 grados de la noche a la mañana, en cualquier momento.

Me dirigía a la cafetería de la universidad, que quienes la conocen saben que sus paredes son de cristal. Cuando quise dar la vuelta para entrar por la puerta, choqué con uno de los vidrios, justo con el que está al lado izquierdo de la entrada. Me confundí obviamente, pero el golpe fue seco, ni siquiera caí, sólo reboté. Sentí cómo empecé a soltar lágrimas, no puedo definir si de dolor, confusión, coraje, o todas las anteriores. Toda la gente de adentro se calló y volteó a verme, me convertí en el centro de atención mientras escurría sangre de mi nariz.

Pero no me detuve, quise volver a entrar, por el mismo lugar... Hasta que una chica, justo a un paso de volverme a dar en la madre, me detuvo. Salieron mis amigos Paco y Nacho, que estaban ahí dentro, y me llevaron a la enfermería con todo mientras mi playera se ensangrentaba.

No pasó a mayores, pero tengo la nariz desviada a raíz de eso. Eventualmente, no mucho después, las cosas volvieron a su rumbo.

domingo, marzo 21, 2010

Monterrey: La llegada

MONTERREY.- A las 9:45 en punto de ayer por la mañana ví el Cerro de la Silla, señal inequívoca de que había llegado a esta ciudad. Cumplido un trayecto de 11 horas en camión, sin bloqueos, sin ver militares, con poca actividad en las calles y un día soleado con viento frío.

En el camión terminé un libro y comencé otro. Mandé SMS's a la gente que me pidió avisarles a mi arribo. Almuerzo y café con Esme en lo que Sagra salió de su clase para luego ir a instalarme a su casa. Determiné dónde voy a pasar mi cumpleaños, el sábado. Vimos el Monterrey-Chivas en un restaurante. Fuimos al súper. Jugamos Rock Band en la noche. Nada del otro mundo, pero se respira distinto. Fue un buen día.

Por momentos llegué a pensar que había un poquito de paranoia en la percepción de los chilangos sobre de lo que pasa aquí, sin embargo, en los diarios, ayer se supo que los dos muertos en la balacera del Tec de la madrugada del viernes fueron estudiantes de posgrado, uno de Saltillo y otro de Baja California. Que hubieron más bloqueos a avenidas, menos que en los días pasados, pero no me tocó ninguno. Que el Gobernador reconoció que hay agentes viales ayudando a los que hacen las barricadas en las calles...

Por lo pronto, determinamos que nada de antros (total, ni me gustan, no estaban en mis planes). No queda de más estar alerta. No vengo en plan de reportero (¿de guerra?). Saldré a pasear, se me antoja el Barrio Antiguo.

viernes, marzo 19, 2010

La historia se desarrolla en ciclos


Ayer, en Monterrey el narco bloqueó autopistas y vialidades primarias supuestamente como reacción ante los operativos militares en Nuevo León. Por la noche, ocurrió una balacera enfrente del Tec. Me llama la atención particularmente porque en unas horas tengo planeado ir para allá.

Y todos los días, sin excepción alguna, vemos en los periódicos y en las noticias de ejecuciones, enfrentamientos, y cómo la delincuencia se apodera de la cotidianeidad. Y lo peor es que no vemos que hayamos ya tocado fondo.

Hace 200 años inició la Lucha por la Independencia: una guerra.

Hace 100 años inició la Revolución Mexicana: una guerra civil.

La situación de violencia que vive nuestro país hoy en día, ¿cómo la llamamos?

Porque alguien me enseñó que la historia se desarrolla en ciclos.

jueves, marzo 18, 2010

¿Periodismo en 140/150 caracteres?

Hace unos días fui a comer con una amiga que también se dedica al periodismo deportivo. Recientemente fue contratada por una empresa que trae entre manos un proyecto ambicioso, que puedo asegurar que va a crecer, pero que por el momento la tiene inquieta.

El equipo que se contrató de reporteros y redactores se encargan de alimentar un portal WAP (sí, de esos para los celulares) y mandar mensajes SMS para que sus suscriptores se enteren de las noticias en el momento.

Lo que la tiene inquieta es pensar si su trabajo de reporteo, de ir a los entrenamientos, ruedas de prensa y partidos, entre otras cosas, está bien explotado en textos de 150 caracteres. Sobra decir lo que pensamos los dos.

Si nos enfocamos estrictamente en el contenido (no en los costos, la portabilidad, la cobertura y demás detalles tecnológicos), un SMS y un tweet son casi lo mismo, con una diferencia de 10 letras. ¿Cuánta información se puede reflejar en 140 ó 150 caracteres? ¿Se hace periodismo?

Lo que estos servicios pueden brindar es la posibilidad de darle seguimiento a una historia en absoluto tiempo real: que cada que ocurra algo nuevo, un mensaje llegue al celular o un tweet al timeline. Evidentemente con esto no nos limitamos a una centena y media de caracteres por la cadena de envíos, y son herramientas poderosas -en cuestión de inmediatez principalmente- para un breaking news.

Pero. Peeero. No todo en el periodismo es breaking news. Días antes de mi renuncia ocurrió el terremoto en Chile. A propósito de eso, recordé el sismo de 1960 en aquel país, de 9.5 grados Richter, el más fuerte que se ha registrado, y que estuvo a punto de cancelar el Mundial de futbol que se celebraría dos años después. ¿Cómo habría podido resumir eso en 150 caracteres? Habría sido algo así:

Chile se levanto de un sismo de 9.5 grados Richter en 1960 que pudo cancelar su Mundial de futbol. Su lema: No tenemos nada, queremos hacerlo todo.

Ahí están, ¡147 caracteres! (Nótese que los SMS no llevan acentos ni comillas.) Pero... chín, ahora quítale 7 para el tweet... Y la tía Alma, mi primera editora fiera, que no me perdonaba una sola ambigüedad o que un dato quedara flojo en el texto (bien hecho), me preguntaría: ¿Cómo surgió ese lema y a qué viene al caso? ¿Cuánta gente murió? ¿Dónde fue el epicentro? ¿Qué pasó con las sedes que estaban contempladas para el torneo? ¿Se cayó algún estadio?

La información completa y todas las respuestas a la tía Alma, están aquí (se necesita clave de acceso, realmente lo siento si no la tienen...).

Ahora bien, el tweet da la facilidad de enviar un URL a una página, por lo que puede ligarse a la nota respectiva. Así que quedaría algo como lo siguiente:

El terremoto de 1960 en Chile estuvo a punto de cancelar su Mundial de futbol. Recuerda la historia. http://bit.ly/bXDrZu

Sin embargo, esto no deja de ser un pequeño "truco" para valernos de más de los 140 caracteres. A final de cuentas, Twitter, además de ser un mágico lugar donde te puedes enterar hasta de lo que no quieres saber, es un complemento ideal para los medios electrónicos, que bien aprovechado puede ser no solamente una herramienta para promover la información, sino también para generar interacción con el público.

Pero se los aseguro, no se hace periodismo con menos de 150 caracteres. Tener Twitter no te hace reportero y tener un blog no te hace columnista (ese es el siguiente tema). ¿Ya hicieron la prueba?

miércoles, marzo 17, 2010

Después de un concierto en el techo...

Traigo esta pregunta dándome vueltas en la cabeza desde el fin de semana.

Cuando los Beatles se separaron, en 1969, ¿habrían podido imaginar que cuatro décadas después gente de entre 20 y 30 años de edad (sí, que no habían nacido aún) se reunieran por tardes y noches enteras a cantar y tocar su música en un videojuego?

Cada que lo pienso, me llegan nuevos elementos para ampliar la respuesta.

sábado, marzo 13, 2010

La vida a los 28

Para José Pablo, en su cumpleaños 28.
Felicidades, hermano.

La jornada empezó en el Centro de la ciudad, en una pizzería. Siguió en un bar de la Condesa. Terminó en Lomas Verdes, muy lejos de casa...

Podría dividir este post en dos partes. La primera, de cómo en el infame tráfico de esta ciudad me reivindicaron el significado de la lealtad con un simple SMS que decía "te espero, como tú me has esperado antes" y que horas después fue "un amigo es para siempre". En el inter, solté demonios de mi presente con una naturalidad que me espantó un poco, acaso para corresponder a esa lealtad.

Comprobé que en el trabajo también se pueden firmar contratos de amistades a perpetuidad.

La segunda parte fue justamente en Lomas Verdes, junto a otras cuatro personas más. Ahí conocí a Alex. Tiene 28 años, le gusta el metal, tiene el cabello un poco largo y es un tipo alegre. Sus amigos, ahí reunidos, comparten también esas características, con excepción de lo del cabello.

En 2002 sufrió un cáncer que le hizo pasar por una operación de más de 10 horas y un tratamiento de casi 50 quimioterapias. Sí, casi cincuenta, y yo ni siquiera puedo pensar en una. Del desmadre de hablar de grupos de rock pasamos a la solemnidad de un testimonio que nos dejó helados al menos a dos de los seis presentes, que desconocíamos lo que le había ocurrido. Me pregunté, ¿qué puede impulsar a un hombre a contar una historia así ante alguien que acaba de conocer? Aún no me lo explico.

Habló de su sobrina, de cómo se alegra cuando él llega a casa y cómo los 10 o 15 minutos que él puede pasar con ella son suficientes para hacerle tener un buen día. En ese momento me acordé de Viktor Frankl y de su libro El Hombre en Busca de Sentido. Marifer lo mueve a él, hoy es su motivo para salir adelante y para ir cada 6 meses a revisarse para confirmar que las celulas muertas que tiene en el cuerpo siguen así, muertas, sin reproducirse, sinónimo de que él tendrá más vida.

Y regresé a casa preguntándome, ¿cuál es mi motivo para seguir con vida y salir adelante? Ese motivo aún no existe físicamente, ya está en mi cabeza, y sé que llegará.

Se trata de mis futuros hijos.

miércoles, marzo 10, 2010

¿A dónde van?

Ayer volví a la universidad... Bueno, no fui ni a clases ni a mi alma mater, sino a la Ibero al concierto de Kinky.

Oh sagrado sitio de mujeres hermosas y chamacos fresas. De yupis, pandros y estereotipos de series de televisión gringas. (De ropitas de marca.) Oh sagrada explanada que parece cadena de antro sin importar la hora. Oh múltiples edificios de (color) tabique. Oh la (la) Ibero...

Eso sí, nunca me había tocado a ver a miles de ellos en la explanada al mismo tiempo, mucho menos de noche. Manclayi y su servidor nos sentíamos como patriarcas, el segundo rayando en el penúltimo escalón del segundo piso aunque de ella no puedo revelar la edad porque soy un hombre educado. El ambiente sí, muy fresa, pero de mucha energía. Hormonas y mucho olor a cigarro en el ambiente. Despreocupación. Brincos. Brazos al aire. Cabezas meneadas. Sudor. Gritos.

Carajo, así éramos, ¿se deja de ser así cuando uno empieza a trabajar? Cinco días después de dejar el saco y la corbata en el clóset me sentí un poco más joven.

"¿A dónde van?" Sí, ¿a dónde van... los mueeertos?

jueves, marzo 04, 2010

Lo logré por mí mismo

Hace 12 años, mi padre empezó a trabajar en un periódico que para esas fechas era relativamente nuevo, no tenía ni un lustro de existencia, pero ya había crecido como la espuma. Aunque él estaba en el área de Recursos Humanos, no en la Editorial. Permaneció ahí hasta 2000.

Para ese entonces yo estaba en la preparatoria, a la par que formé parte de mi primer proyecto periodístico importante, al dirigir la revista de la escuela.

Conocí la redacción y a algunos de los periodistas que ahí trabajaban. En ese entonces me hice una promesa: yo tenía que trabajar ahí algún día, en el área de deportes, que ha sido mi pasión desde que aprendí a hablar (dice mi padre que incluso desde antes).

Dicen que la vida da muchas vueltas, y en diciembre de 2005 me recomendaron para entrar a ese periódico. Inicié el 7 de enero de 2006 mis prácticas profesionales. Mi padre se enteró hasta que me habían dado la primera entrevista, no intervino en el proceso. Quien fuera su jefe, que me conoce desde la adolescencia, tampoco se enteró hasta que me habian aceptado. Lo logré por mí mismo.

Después de 7 meses de prácticas, y otros 7 en los que regresé a enfocarme 100 por ciento a mis estudios, el 2 de marzo de 2007, me contrataron. Y lo logré por mí mismo.

Hoy renuncié. Tres años y dos días después de iniciar mi contrato; cuatro años, un mes y 25 días después de editar mi primera nota en esa redacción.

Y me fui, entre muchas otras cosas, con la satisfacción de poder decir "lo logré por mí mismo". Y con la certeza de que lo volveré a decir muchas veces más.