jueves, diciembre 02, 2010

Los medios vs. Internet


Hasta hace no mucho tiempo, al menos el suficiente para que pueda contarlo, el público era simplemente un espectador. Veíamos, escuchábamos, pero no participábamos en los medios. Las diferentes plataformas -televisión, radio o impresos- eran canales unilaterales de información.

La dinámica ha cambiado y esta comunicación se ha vuelto una vía en doble sentido.

La integración de internet trajo la posibilidad de dejar de ser espectadores. Como bien me lo recordó Jex: los clientes se volvieron competencia. La web 2.0 le permite al usuario no sólo consultar, sino también crear y publicar a la vista de todo el mundo sus nuevos contenidos, al grado que basta un mensaje de menos de 140 caracteres para matar varias veces a alguien, pregúntenle a Gustavo Cerati.

Los blogs y microblogs se apoderan del espacio visual y del tiempo del consumidor de información. El usuario dejó de sentirse público y se sabe generador de contenidos, se siente un pequeño Joaquín López Dóriga que da sus noticias para que su microcosmos digital se entere de lo que le pasa. Así, mis 160 y cacho seguidores en Twitter pueden enterarse que estoy yendo al baño (no, calma, nunca tuiteo eso), o mis -en promedio-50 lectores diarios sabrán por medio de este espacio que estoy tratando de ilustrarlos (quizás en vano) de los alcances de la nueva sociedad de la información.

Precisamente con Jex, una de las periodistas contemporáneas a las que más respeto, platicaba ayer en la tarde sobre este tema. Su argumento es sólido: internet está acabando con los medios. El público cada vez depende menos de un reportero o de un jefe de información para saber lo que pasa en el mundo. Los propios medios cada vez monitorean más los Twitters, Facebooks y blogs de los "famosos" para dar sus noticias, sin darse cuenta que la gente no necesita eso, porque es más fácil darle follow a @FelipeCalderon en lugar de leer una nota de El Universal sobre el último tweet del Presidente de México. ¿Les vuelvo a recordar el caso que expuse el día de la muerte de Michael Jackson? La inmediatez ya se volvió un asunto de instantaneidad (vas RAE, agrégala).

¿Qué deben hacer los medios para sobrevivir? El New York Times lleva tiempo buscando esa respuesta, pero en el inter, ya anunció el final de su edición impresa en el mediano plazo. Para acabarla, Internet fomenta los contenidos gratuitos, o qué, ¿nadie se ha quejado de que reforma.com cobre por el acceso? Es decir, los periódicos digitales están condenados a regalar su información y vivir de la publicidad, pero como comprobamos en la crisis de finales de 2008, lo primero que recortan las empresas en tiempos de austeridad es su gasto en publicidad.

¿A dónde van a parar los medios? Hoy aproximadamente una sexta parte de la población mundial tiene acceso a internet, es decir, algo más que mil millones de personas. ¿Qué va a pasar el día que esa cifra se triplique? ¿Qué medios van a sobrevivir? Tal parece que los impresos son los primeros que van para el paredón.

Pero lo que más me preocupa es, ¿qué va a pasar con los periodistas? ¿@isopixel se convertirá en el próximo López Dóriga? ¿Cómo se volverá rentable ser informador en el mundo digital?

Se nos está acabando el tiempo para encontrar respuestas.

(Mi pronóstico es que la tele sobrevivirá.)

2 comentarios:

Quike dijo...

¡Saludos Mac! Tu entrada da para mucho, y probablemente en mi pequeño 'New York Times' (aka Asfalto), hable del tema jeje.

Sin embargo te pongo un comentario sobre tu mayor preocupación. Me sumo, pues estudiando Historia también llega esa pregunta: ¿Qué pasará con los historiadores?

Quizá tenga una respuesta muy simple. Al viejo historiador (como aún son muchos de los que estudiamos en México) se le ha instruído para que en general termine encerrado en un archivero recopilando argumentos antiguos. Probablemente con tantos medios como los de hoy, la labor del historiador será completamente diferente, pues ahora su materia de trabajo es la que tu, yo y muchos otros generamos en estos espacios. Vamos, será más fácil adquirirla, y en muchos casos, mucho más ilustrativa (pues a diferencia del Acta de Independencia, nos muestra el micro universo de los individuos, quienes realmente escribimos la historia).

Después de este choro intentaré dar una respuesta. El trabajo del historiador seguirá siendo el de intentar interpretar los hechos históricos con preguntas hechas en la actualidad, lo que deberemos pensar es entonces en contarla e interpetarla mejor. Ahí es donde considero que está también la labor de los periodistas.

Quizá estaremos presenciando la muerte de la noticia dura, esa que presenta los hechos, pero probablemente nos encontremos ante un aumento de columnas de opinión, esas que interpretarán con el material de trabajo que ahora sobra, para no dejar esa labor profesional que no deberíamos olvidar en ningún ámbito. Quizá en el futuro a nadie le importe recibir lo que sucedió en algún lado, sino la interpretación de ese hecho. Ahí creo que está un poco el futuro.

¡Un abrazo Mac!

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

Después de leer tu blog el mio ya lo veo super mediocre ajajjaja