sábado, octubre 09, 2010

El 9 de octubre de 1940

Aquella noche, según contó Mimi en repetidas ocasiones, caían bombas sobre la ciudad. Fue un ataque que duró días y noches enteras. Pero a ella poco le importó la destrucción para correr por las calles ante la noticia del nacimiento de su sobrino.

El padre se encontraba desde hacía un par de meses en altamar, sirviendo en un buque, en medio del conflicto. Era una escena común en la época: las madres solteras y los hijos huérfanos por la guerra. No, Alfred no estaba muerto, pero a su ausencia sólo le faltó una lápida y un registro de defunción.

En 1940 toda Europa era un completo caos que sufría ante la ambición expansionista de Adolfo Hitler. El pequeño fue gestado en medio de meses grises y de mucha sangre vertida.

Mimi llegó a la clínica de Oxford Street para reunirse con su hermana, Julia, y su sobrino, John. Liverpool estaba destruido, pero para la familia Stanley había motivos para celebrar, para volver a esperanzarse. Quién diría que en medio de un sanguinario ataque a la población civil vería la luz uno de los más importantes promotores de la paz de nuestros tiempos. Su vida inició en medio de un bombardeo y terminó con cuatro balas en su espalda.

Aunque tardó más de 30 años en tener un padre en la práctica, al pequeño le puso el apellido de su progenitor. Justa o no, esa decisión, a exactamente 70 años de distancia, le dio un apelativo a la inspiración que tomaron muchas, millones de personas, generaciones enteras, en todo el mundo:

Lennon.



(¿Se nota cómo no tomé en cuenta el aspecto musical?)

No hay comentarios.: