miércoles, agosto 18, 2010

Twitter y el nuevo periodismo ciudadano

Hoy en día existen los suficientes canales y herramientas tecnológicas para que el ciudadano de a pie realice una cobertura de un evento en tiempo real.

Los medios de manera paulatina están volteando hacia ese fenómeno para canalizar lo que su auditorio observa y comparte mediante su blackberry, iPhone, teléfono celular o laptop. Todos los gadgets que les mencioné -y los que me faltaron- tienen capacidad para combinar diferentes elementos: la blackberry y el iPhone pueden enviar textos breves y fotografías, y la laptop quizás no tenga la movilidad de los anteriores, pero permite editar textos e imágenes más grandes.

Un portal coreano, Oh my News, apostó desde hace varios años al periodismo ciudadano: formó una comunidad de usuarios que envíaban la información que su equipo de editores se encargaba de vestirla para que fuera presentable. No es muy diferente a lo que se hace en los diarios, con la diferencia de que la labor de los ciudadanos es la que realizan los reporteros, quienes tienen la capacidad y el olfato de ir directamente a la información que es relevante.

Los medios mexicanos han apostado desde hace varios años a la interacción al abrir espacios limitados para el contenido de su auditorio, muchos sin darse cuenta que esos espacios ya lo proveen sitios como Blogger, Wordpress, Flickr, YouTube y, por supuesto, las redes sociales, que además ya proveen de un público perfectamente segmentado y conocido.

Todas estas facilidades nos ponen nuestros "cinco minutos de fama" literalmente al alcance de la mano. Pero como ya dije hace tiempo en un post: "tener Twitter no te hace reportero y tener un blog no te hace columnista".

Más de un año de experiencia en Twitter, pero más importante aún, tres años y medio como coeditor web del que considero el mejor diario del país, me dejaron alguenas lecciones sobre las coberturas en tiempo real, por lo que les comparto tres reglas básicas:

1. El tiempo real no es un recurso del que se pueda abusar. La historia puede cambiar de un momento a otro. Un doctor puede decir que Salvador Cabañas nunca volverá a jugar futbol, y en 15 minutos otro médico puede asegurar que jugará el Mundial; y en lugar de tener dos notas que se contradicen entre sí, podemos esperar tantito y darle al público un hermoso artículo que diga: "Doctores se contradicen respecto a futuro de Cabañas". (Sí, ese caso fue real.)

2. La información en tiempo real debe ser solicitada por el lector. El riesgo de Twitter es que por seguir a alguien podemos estar expuestos a recibir información que no deseamos ver en ese momento. Si no te gusta el futbol, probablemente apagues al pajarito cuando viene un partido de la Selección; y si tienes un gusto moderado por él, tal vez sólo te baste revisar dos horas después la crónica del partido.

3. Lograr un balance en el uso de las herramientas. El exceso de tweets es pésimamente visto, y para ello existe una regla de oro que también enuncié anteriormente: si te cabe en 140 caracteres, haz un tweet; si no, escribe un post.

Es sencillo, como en toda situación de la vida, aplica el proverbio "no hagas lo que no te gustaría que te hicieran".

(Soné tan mamón con eso de los tres años y medio de experiencia...)

1 comentario:

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

¡Me gustó mucho esta nota! Y repito, tu blog es de lo mejor que leo.