lunes, julio 05, 2010

Italia-Alemania: el juego del siglo


En 1998 se jugó el único Mundial bajo la modalidad de gol de oro, es decir, en caso de que el partido se fuera a tiempo extra, se acababa cuando se anotara un tanto . Uno de los principales motivos de los opositores fue el siguiente: ¿qué tal que el Italia-Alemania de México 70 se hubiera jugado así?

¿Y qué tal que hubiera sido un partido de primera ronda?

De ser así, no habría pasado de un empate emocionante: Alemania rescatando un punto con un gol en la compensación, luego de que Italia estuvo al frente desde temprano: Roberto Boninsegna puso al frente a los "Azzurri" al minuto 8 y Karl Heinz Schnellinger hizo una aparición milagrosa para el empate de la "Mannschaft" al 92. Los jugadores se dan la mano y se retiran a los vestidores.

Pero no, aquella tarde del 17 de junio de 1970 uno debía ganar.

Para darle un toque de dramatismo, Franz Beckenbauer se dislocó el hombro al 67', muy mala suerte para el "Kaiser" y toda Alemania, que un minuto antes había gastado su segundo y último cambio. La imagen de quien 4 años después se consagraría como el más grande capitán teutón corriendo en el Azteca con cabestrillo es una de las estampas más recordadas de los Mundiales.


Y quienes pensaron que el empate en la agonía del partido fue suficiente pago por el precio del boleto (o las dos horas nalga en el sillón escuchando a Fernando Luengas y Fernando Marcos), estaban equivocados. Le siguieron 30 minutos de goles, un futbol espectacular, abierto y 22 guerreros en el campo del Estadio Azteca dispuestos a dejar en ella sus piernas y brazos.

Italia sólo había marcado un gol en sus tres partidos de primera ronda y en los Cuartos de Final se acordó que sabía meterlos con 4 pepinos para acabar con la fiesta del anfitrión; Alemania siempre lo supo, y por eso Gerd Müller se dio un festín en las canchas mexicanas.

Alemania se adelantó al 95 gracias a Müller, pero 4 minutos después Italia emparejó por conducto de Tarcisio Burgnich, ambos goles producto de fallas defensivas.

Con los dos equipos agotados y con los espacios posibles en la cancha, al minuto 104, Luigi Riva bajó el balón en el área y cruzo de zurda al portero Sepp Maier. Italia retomaba la ventaja y el Azteca era un volcán en plena erupción. Tres goles en menos de 15 minutos de prórroga, más lo que se acumulara.

Gerd Müller volvió a aparecerse en el área de Italia al 109', con más ímpetu que técnica, para lanzarse sobre el balón y empujarlo de cabeza al arco apenas superando la pierna izquierda de Luigi Riva que estuvo cerca de desviarlo. El "Bombardero" marcaba su décimo gol del torneo y es el último que ha logrado la decena de anotaciones en un Mundial. No importaban ya las maneras, el duelo era a muerte. Tres a tres. Alemania se negaba a morir en la prórroga como lo hizo 4 años atrás en Wembley.

Italia tardó casi 20 años en volver a tener un equipo competitivo. En 1949, la mayor parte de sus jugadores murieron con el accidente aéreo que sufrió el Torino, un año antes de defender su bicampeonato en Brasil. Fue hasta 1968 que volvieron a ganar un torneo importante, la Eurocopa, y el Mundial de México era el momento preciso para volver a la élite. Gianni Rivera puso a la "Azzurra" en la Final apenas un minuto después.

Después de 120 minutos el destino dictaminó que habría sólo un ganador. Días más tarde, Italia fue el último trampolín para encumbrar a Pelé y compañía a la inmortalidad, mientras que la historia premió a Alemania cuatro años después con su segundo campeonato mundial, en casa.



Con el gol de oro, Alemania habría ido a la Final. Pero los 25 minutos restantes le dieron su título a este partido: fue el juego del siglo.

1 comentario:

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

Aprenderé esta información para impresionar a los canadienses!