
"Es un solo. Está condenado a mirar el partido de lejos. Sin moverse de la meta aguarda a solas, entre los tres palos, su fusilamiento. Antes vestía de negro, como el árbitro. Ahora el árbitro ya no está disfrazado de cuervo y el arquero consuela su soledad con fantasías de colores."
Este fue un fragmento del texto "El arquero", del libro "El futbol a sol y sombra" de Eduardo Galeano.
La posición de portero es la más ingrata del futbol: un error suyo tiene las más altas posibilidades de valer un gol en contra; su trabajo, como también lo dice Galeano, consiste en apagar los errores de sus defensas; mientras sus delanteros brillan al atacar, él está solo en su área; cuando anota su equipo, está tan lejos que no puede llegar al festejo.
Al minuto 116, Andrés Iniesta marcó el único gol de la Final del Mundial, e Iker Casillas estaba a más de 100 metros del lugar donde festejaron todos con el 6 de la "Furia". Una cámara lo apuntó y reveló al portero estallando en un llanto infantil, las lágrimas de un hombre que se dio cuenta que ya estaba a 5 minutos de consagrarse como campeón mundial.
"Lleva a la espalda el número uno. ¿Primero en cobrar? Primero en pagar. El portero siempre tiene la culpa."

Iker fue el primero en alzar la copa.













1 comentarios:
Galeano es de mis favoritos; cuando vaya a México compraré ese libro.
(¿No fue lo mejor cuando Iker levantó la copa?)
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