sábado, mayo 15, 2010

I will


Imagínense ustedes que encontraron a la mujer ideal, con la que quieren pasar el resto de su vida. Sí, esos ojos que quieres ver cada mañana al despertar. (Ay Mac, ¿qué carajos te pasó que andas tan cursi?). Sí, sí es posible.

Si John Lennon tuvo uno de esos amores de rompe y rasga, Paul McCartney vivió uno de cuento de hadas. Suena un poco lógico al hurgar en la vida de los dos líderes de los Beatles: la vida de Lennon se forjó a base de madrazos y la de Paul fue más cómoda y "normal" (no dije cuál es mejor, cada quién tendrá su punto de vista).

Los Beatles eran unos mujeriegos. Sí, lo eran. Pero a cada quién le llegó una mujer que les hizo sentar cabeza (bueno, más o menos). En el caso de Paul se trató de Linda Eastman, una fotógrafa neoyorquina.

Paul y Linda se conocieron el 15 de mayo de 1967 (sí, hoy hace 43 años) en un concierto de Georgie Fame en Londres. Llegó al Reino Unido con la misión de fotografiar músicos británicos, especialmente a los Beatles. Apenas se vieron durante una semana aquella vez y se volvieron a encontrar un año después, cuando Paul viajó con John a Nueva York para anunciar la creación de Apple Corps.

En septiembre de 1968, unos meses después, Paul la llamó por teléfono y le pidió que volara a Londres. Se casaron seis meses más tarde, el 12 de marzo de 1969 (una semana antes que John y Yoko, ellos lo hicieron el 20) en una ceremonia civil, con un embarazo de 4 meses de Linda.

¿Qué fue lo que ocurrió en ese año, entre mayo de 1967 y 1968 que Paul estuvo en Londres y Linda en Nueva York? Es difícil saberlo con precisión. En esa época lo que hoy es internet era un proyecto de telecomunicaciones del Ejército de Estados Unidos, y asumo que el teléfono en llamadas internacionales era muy caro, aunque supongo que no estaba fuera del alcance de un beatle. No había webcams, tampoco correos electrónicos (sí postal, pero si hoy es lento, imagínense entonces). Pero tengo clarísimo que algo pasó (tengo varios libros de los Beatles por leer aún, les aviso después qué ocurrió).

Y precisamente en esa época, en 1968, Paul compuso para el "album blanco" (oficialmente llamado The Beatles) una de las canciones más cortas en duración, pero más contundentes: I will. Fue grabada el 16 de septiembre de ese año. Sí, cuando Linda estaba llegando a Londres. Y tan importante fue para Paul que hicieron 67 tomas: tenía que quedar perfecta.




And when at last I find you
Your song will fill the air.
Sing it loud so I can hear you,
make it easy to be near you.
For the things you do endear to me
you know I will...
I will...


(La letra completa está aquí.)

Lo que siguió fue un cuento de hadas genuino: tras la separación de los Beatles, Paul le enseñó a Linda a tocar el piano y el teclado, y después de insistir un poco, ella accedió a formar parte de The Wings, el siguiente proyecto de su marido. Compartieron sus causas, su activismo, y hasta su vida vegetariana. Durmieron juntos todas las noches de su vida con excepción de las 9 que Paul estuvo encerrado en Japón por posesión de drogas en 1980...

Hasta la muerte de Linda el 17 de abril de 1998, en Tucson, Arizona, debido a un cáncer de mama que le fue detectado tres años antes. Trato de acordarme de lo que sentí aquel día, un desconcierto equivalente, creo yo, a lo que sufrí cuando se fue George Harrison.

No conozco una historia de amor similar. Dieciséis meses lejos y toda una vida juntos.

(Love you with all my heart, love you whenever we're together, love you when we're apart. Te amo, Valeria.)

5 comentarios:

Blackest Pixie dijo...

Creo que este es tu mejor post, y vaya que soy fan de más de diez (quince? veinte?) posts. Me encanta el misterio de esa conexión lejana, algo los mantuvo unidos a pesar del charco entre los dos, y vaya celoso "secreto" que guardaron, dado que aún no encuentras qué hubo en esos años jaja. Esos cuentos de hadas de la vida real hacen que a uno se le enchine la piel.
Felicidades, una vez más :)

Mac dijo...

Fue inspiración divina, hay posts que llegan a mi cabeza como un rayo que prende mis dedos y los pone a teclear. Amo cuando me pasa eso y se refleja en el contenido.

José Gerardo Navarro Arenas dijo...

Grande, grande esta entrada en tu blog. Ya quiero mi Linda Eastman de la vida.

Mac dijo...

A todos nos llega.

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

mmmm no sé cómo comenzar porque suspiro y sigo tarareando I will