miércoles, abril 14, 2010

19 días y 500 noches

  1. Regresando de un viaje fui al cine a ver una película que, en el mejor de mis humores calificaría como palomera. Luego a un café. Y fue un gran día.
  2. Otro día fui a ver una propuesta de teatro basada en la lucha libre, a dos de tres caídas, pero con límite de tiempo.
  3. Fui a un partido Pumas-Cruz Azul en CU. Ganó la Máquina 2-0. Frustración total.
  4. Una de mis mejores amigas se casó para después irse a vivir a Washington. La boda fue hermosa.
  5. Reviví mi propia edición del árbol de la noche triste ante 3 tulipanes y el primer ejemplar de un periódico que jamás se volvió a publicar.
  6. Una vez quería ir a una obra de teatro en la Colonia Roma. Me perdí y no llegué.
  7. En una Navidad me regalaron unos cuernos de reno para mi coche. Sí, como lo leyeron. Reí.
  8. El Curioso Caso de Benjamin Button me hizo reflexionar sobre los objetivos en mi vida.
  9. Tenía planeado ir a Puebla a la Noche de las Estrellas del año pasado. Se canceló el plan porque se apagó una de ellas.
  10. Recuerdo que tenía un plan de poquísima madre para un jueves previo a un 14 de febrero. Terminé pasando ese día en casa lavando ropa. Extrañamente, no me tiré al piso.
  11. Disfrute casi plenamente mi cumpleaños 28, excepto porque supe que alguien no lo disfruto plenamente conmigo.
  12. Una tarde fui a comer a Coyoacán. Me empapé. Hice dos horas y media de regreso a casa. Luego, en la noche, dos horas de camino de la Del Valle a Satélite para una fiesta. En total, en todo el día manejé ocho horas.
  13. Después de casi 4 años de ausencia fui a Acapulco. Iba yo solo con tres parejas. Juro por mi santa madre que de pendejo lo vuelvo a hacer.
  14. Un día regalé un globo porque mi cabeza no alcanzó para más, se me hizo el detalle más sencillo del mundo. Su éxito fue inversamente proporcional al esfuerzo que hice.
  15. Era algo así como el "invitado de honor" de una fiesta a la que tuve que faltar por un encargo de una gran amiga, que se casaba al día siguiente.
  16. Y a aquella boda fui solo porque así lo decidí. Dí, creo yo, el mejor discurso de mi vida. En ese preciso momento me habría gustado no haber ido solo.
  17. Fui a ver el espectáculo de luces en el Zócalo. Sólo conozco a otra persona, además de mí, que salió desencantada de ahí.
  18. Hace como 4 meses encontré un regalo que buscaba desde un año antes. Aún no lo entrego.
  19. Una vez me dijeron "sólo esperaba a que se te pasara el enojo", y sigo buscándole el lado positivo a esa frase.
Todo esto, ocurrido en 19 días diferentes, pasó entre 500 noches donde tú fuiste lo más importante, lo único. Aunque en este caso, no tenía la frente muy alta, ni la lengua muy larga, ni la falda muy corta.



Tanto la quería, que tardé en aprender a olvidarla, diecinueve días y quinientas noches.- Joaquín Sabina

5 comentarios:

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

Sabina me recuerda siempre a lo mucho que quiero a mi mejor amigo Patricio.

¿Quién te ha robado a ti el mes de abril?

Mac dijo...

A mí Sabina me recuerda irremediablemente a mi madre y las muchas noches que repetimos el disco "Física y Química" durante mi adolescencia.

Esa canción fue la única que faltó para que el concierto del martes fuera perfecto. Sigo esperando que alguien me robe el mes de abril.

Enano dijo...

¡María! Yo quiero que alguien te haga la vida, no sólo el mes de abril. Entiendo bien eso de Sabina, tardarte en olvidar 19 días y 500 noches. Te quiero...

Mac dijo...

Creo que ya alguien me robó el mes de abril...

Blackest Pixie dijo...

Quién te robó el mes de abril?