jueves, marzo 18, 2010

¿Periodismo en 140/150 caracteres?

Hace unos días fui a comer con una amiga que también se dedica al periodismo deportivo. Recientemente fue contratada por una empresa que trae entre manos un proyecto ambicioso, que puedo asegurar que va a crecer, pero que por el momento la tiene inquieta.

El equipo que se contrató de reporteros y redactores se encargan de alimentar un portal WAP (sí, de esos para los celulares) y mandar mensajes SMS para que sus suscriptores se enteren de las noticias en el momento.

Lo que la tiene inquieta es pensar si su trabajo de reporteo, de ir a los entrenamientos, ruedas de prensa y partidos, entre otras cosas, está bien explotado en textos de 150 caracteres. Sobra decir lo que pensamos los dos.

Si nos enfocamos estrictamente en el contenido (no en los costos, la portabilidad, la cobertura y demás detalles tecnológicos), un SMS y un tweet son casi lo mismo, con una diferencia de 10 letras. ¿Cuánta información se puede reflejar en 140 ó 150 caracteres? ¿Se hace periodismo?

Lo que estos servicios pueden brindar es la posibilidad de darle seguimiento a una historia en absoluto tiempo real: que cada que ocurra algo nuevo, un mensaje llegue al celular o un tweet al timeline. Evidentemente con esto no nos limitamos a una centena y media de caracteres por la cadena de envíos, y son herramientas poderosas -en cuestión de inmediatez principalmente- para un breaking news.

Pero. Peeero. No todo en el periodismo es breaking news. Días antes de mi renuncia ocurrió el terremoto en Chile. A propósito de eso, recordé el sismo de 1960 en aquel país, de 9.5 grados Richter, el más fuerte que se ha registrado, y que estuvo a punto de cancelar el Mundial de futbol que se celebraría dos años después. ¿Cómo habría podido resumir eso en 150 caracteres? Habría sido algo así:

Chile se levanto de un sismo de 9.5 grados Richter en 1960 que pudo cancelar su Mundial de futbol. Su lema: No tenemos nada, queremos hacerlo todo.

Ahí están, ¡147 caracteres! (Nótese que los SMS no llevan acentos ni comillas.) Pero... chín, ahora quítale 7 para el tweet... Y la tía Alma, mi primera editora fiera, que no me perdonaba una sola ambigüedad o que un dato quedara flojo en el texto (bien hecho), me preguntaría: ¿Cómo surgió ese lema y a qué viene al caso? ¿Cuánta gente murió? ¿Dónde fue el epicentro? ¿Qué pasó con las sedes que estaban contempladas para el torneo? ¿Se cayó algún estadio?

La información completa y todas las respuestas a la tía Alma, están aquí (se necesita clave de acceso, realmente lo siento si no la tienen...).

Ahora bien, el tweet da la facilidad de enviar un URL a una página, por lo que puede ligarse a la nota respectiva. Así que quedaría algo como lo siguiente:

El terremoto de 1960 en Chile estuvo a punto de cancelar su Mundial de futbol. Recuerda la historia. http://bit.ly/bXDrZu

Sin embargo, esto no deja de ser un pequeño "truco" para valernos de más de los 140 caracteres. A final de cuentas, Twitter, además de ser un mágico lugar donde te puedes enterar hasta de lo que no quieres saber, es un complemento ideal para los medios electrónicos, que bien aprovechado puede ser no solamente una herramienta para promover la información, sino también para generar interacción con el público.

Pero se los aseguro, no se hace periodismo con menos de 150 caracteres. Tener Twitter no te hace reportero y tener un blog no te hace columnista (ese es el siguiente tema). ¿Ya hicieron la prueba?

1 comentario:

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

Es cierto, hay gente que cree que son freelance solo porque tiene un blog y escriben mugre y media.