jueves, febrero 04, 2010

Un mes sin Elvis


Hace exactamente un mes regresé de Nueva York. La vuelta a la realidad no fue precisamente halagadora, mi hermana regresó con fiebre y una horrorosa infección en la garganta que me contagió (afortunadamente reaccioné a tiempo, no llegué a la fiebre), por no mencionar las bondades de vivir en la Ciudad de México, la hora pico permanente y la creciente inseguridad de la cual fuimos víctimas en los días anteriores y posteriores al viaje.

Pero lo que me hizo pedazos el corazón fue la llamada de mi madre a casa de mi papá, mi primera escala en el regreso, para informarme que Elvis, mi gata, no aparecía desde el 29 de diciembre, un día después de mi partida.

A Elvis la adopté en febrero gracias al blog de la amiga de una amiga (sí, así, es verdad, no como el comercial de las hemorroides), donde me conmovió la historia de Frida, una gata callejera preñada que impunemente se metió a una casa, se adueñó de ella y del cariño de sus habitantes. El día 6 nacieron sus tres gatitos, y pedí uno.

Esperé a que me dijeran que se destetó hasta la noche del 30 de marzo para ir por mi nueva mascota, quedaban dos para elegir y me conquistó el que tenía la nariz bicolor. Hicimos clic de inmediato. Sonia y Rodolfo, quienes adoptaron a Frida y a uno de los cachorros, me preguntaron si ya había pensado en un nombre.


Elvis.

Verán, desde hace unos años, mi hermano y yo tenemos la manía de ponerle a nuestros gatos nombres de rockeros famosos. Así ya pasó el malogrado Vedder, tristemente arrollado por un automovilista en Calzada de Las Águilas, y Janis, una siamesa que vive pacíficamente en casa de mi papá y mis hermanos.

Pero Elvis es nombre de niño... Sí, quienes han tenido gatos pequeños podrán corroborar que no siempre es tan fácil comprobar su sexo en los primeros meses. Al cabo de un tiempo, se nos cayó el mito de que Elvis era macho. Pese a la resistencia de mi madre, que quería ponerle Lisa Marie, su nombre permaneció bajo el argumento de que a algunas Elviras les llaman Elvis. Punto.

Elvis era muy traviesa, pero también muy limpia, aprendió muy rápido a usar la arena. Como todo gato, dejaba pelos por todos lados. Mordía a quien se dejara, y también a quien no, siempre de juego, jamás por lastimar.



Incluso tenía su cuenta de Twitter, jaja... OK OK, claro que la manejaba yo, pero trataba de mostrar fielmente su conducta territorial, de sentimiento de grandeza y lo adorable que era.


Pero un día, Elvis descubrió que también era muy divertido salirse de la casa. Verán, donde yo vivo no hay mucho, sólo nuestra pequeña privada, una asquerosa bodega que hecho a perder mi vista, una gasolinera y más adelante un edificio de departamentos. Ah, y un distribuidor vial. El resto es terreno baldío. Todo eso en 3 kilómetros. La variedad de ambientes ofrecía gran entretenimiento para un felino que ya estaba en la infancia.

Pero según el testimonio de mi madre, como dije, la última vez que Elvis apareció en casa fue el 29 de diciembre pasado... A mi regreso de la Gran Manzana llevaba 7 días desaparecida. Honestamente, desde que lo supe, ya no tenía esperanzas de volverla a ver.

¿Qué le pasó? No lo sé a ciencia cierta. Elvis era una gata feliz, por lo que descarto por completo que se haya escapado de manera voluntaria. Trato de no pensar mucho en el resto de las opciones.

Hace 3 días mi vecina Socorro tocó a mi puerta con un pequeño gato. Me lo ofreció. Volver a cargar un cachorro y sentir sus pequeñas garritas aferradas ante lo desconocido me partió el alma.

Pero no pude aceptarlo, no estoy listo, aún siento como si me hubiera cortado la novia.

5 comentarios:

In phidelio dijo...

Te entiendo perfecto, y más ahora. Yo tampoco podría aceptar a un nuevo integrante. No ahora.

Abrazo.

Migraña Chilanga dijo...

Me identifico perfectamente (aunque espero q Peyton nunca se vaya), todavía no es tiempo.
Lástima que Elvis no haya regresado =(
Ánimo Mac

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

¡Inocente Elvis! No sabía nada sobre su desaparición...quiero pensar que aún puede regresar o te la puedes topar un día por la calle.

Ps: No te he visto, pero sí, te ves flaco! ajajja

Nallely Ortigoza dijo...

Ahhhh no sabía que Elvis desapareció...

Está súper triste, pero no puedo evitar decir que amé la foto en la que ataca al pobre gato de estambre

Tal vez después de un tiempo ya puedas tener un nuevo gatito, pero por ahora está bien que asimiles la pérdida.

Mac dijo...

Inphi: algún día llegará una Camila o una Elvis que nos haga igual de felices.

Esposa: será tragedia nacional si Peyton se va...

Silvia: jaja, gracias por las porras.

Nallely: puedes estar tranquila, el gato de estambre no tiene cicatriz alguna.