Me pasan las cosas más extrañas. Me hacen las llamadas más importantes de la semana o me encuentro (me encuentran, mejor dicho) personas que pensé nunca volvería a ver.
Me pregunto si la banca donde me siento tiene alguna especie de campo magnético que altera la realidad.
La semana pasada, en sólo 10 minutos se definió un proyecto a largo plazo, se cayó uno a corto y se concretó otro inmediato mientras estaba sentado. Así.
Ayer mi pasado y mi presente redujeron su diferencia cronológica de 3 años a sólo una hora. Pero el pasado se quedó ahí, en el pasado, y el presente también ahí, en el presente.
Y eso que yo sólo quiero ir a leer, escuchar música y mandar al mundo a la chingada por un rato... Pero por algo será que regreso.
El valor de la lealtad
Hace 14 horas













2 comentarios:
Espero haya sido algo excelente!!
El tiempo lo dirá, Silvia.
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