lunes, enero 25, 2010

¿Por qué tener un blog?

Hace unos cuantos días, un amigo me invitó a participar en un blog colectivo que están armando. Aún no es un hecho, pues la decisión depende también de otras personas, pero eso nos hizo profundizar un poco sobre el objetivo que se persigue al tener un espacio como éste.

Él (no revelaré quién es) y yo platicamos también sobre nuestras últimas publicaciones. Él dijo que estaba muy musical, yo dije que estaba muy "feliz" (shinny, diría Jenn). "¿Qué estamos tratando de ocultar?" No lo revelaré, por algo lo estamos ocultando.

En mi caso, echándome un clavado al bimestre diciembre-enero me doy cuenta que salvo el cristalazo guadalupano, he exhibido en este espacio cosas alegres o útiles. No, Mac no está en tratamiento de prozac, ni la dieta le genera endorfinas fuera de los límites humanos (que yo creo que sí algunas extras). Sí es cierto que hace unas semanas tuve el mejor viaje de mi vida, pero la realidad no te tiene en un oasis emocional los 365 días del año.

Todas estas cavilaciones me trajeron algunas preguntas a la cabeza, empezando por esta: ¿EL RINCÓN es un blog personal? Me han cuestionado eso varias veces y nunca he querido darle ese término. Mis letras aquí expuestas no exhiben mi realidad cotidiana, sólo fragmentos, pero fragmentos míos al fin y al cabo. Y no me gusta decir que soy fragmentos de algo, ergo, mi blog no es yo.

("No te entendí, Mac..." No me entiendas, sólo quiéreme.)

Tengo amigos(as) que usan su blog como escupidera hormonal/pasional/sentimental. Otros que exhiben sus frustraciones/anhelos ideológicos. Otros que opinan, de lo que sea, como sea. Otros con temas muy específicos. Y otros que hablamos de todo y a la vez no hablamos de nada, y sí, usé la primera persona del plural porque ahí siento que encajo más, y no por eso estoy trivializando este espacio que por lo menos para mi es sagrado.

EL RINCÓN goza de una saludable edad de 5 años, 2 meses y 16 días. Es el blog más viejo que conozco (no el primero que conocí, pero los anteriores ya cerraron). Ha servido de inspiración para nuevos bloggeros e incluso para evangelizar a algunas personas que en algún momento me dijeron "odio los blogs". He regalado con mucho gusto diseños para otros más. Me siento orgulloso de todo ello.

Gente entra y sale de aquí. Algunos me comentan con notoria regularidad, tanto aquí como por Messenger, Twitter, Gtalk o, por extraño que parezca, en persona. Otros sólo pasan sin decir nada, pero sé que pasan porque mi contador no miente. Aunque lo he pensado, nunca he tenido la voluntad real de vivir de él o de algún otro, empezando porque no sé cómo hacerlo. Me considero un buen redactor y un escritor aspiracional. Sí me gustaría tener más de 50 clics en promedio al día. No me gustaría que me cayeran tantos comentarios que no pudiera leerlos todos.

Sí, los blogs exhiben muchas cosas de uno. Como Facebook, como Hi5, como Twitter, todos esos: lo que publiques por internet puede ser usado en tu contra. Sí, pueden correrte de tu trabajo por algo que publiques en tu blog, conozco casos reales. Sí, puede cortarte la novia(o) por lo mismo, también sé de casos.

Y si después de leer todo esto no entendiste que el principal motivo para tener un blog es el exhibicionismo (mínimo o desmesurado, personal y/o profesional), ahora ya lo sabes.

4 comentarios:

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

A mi me gusta mucho tu blog...y en general siempre he amado el exhibicionismo ajajja.

Besos!!

Nallely Ortigoza dijo...

A mi me encanta tu blog y fue fuente de inspiración cuando quería empezar con el mío...
Pensé que era la única que los odiaba, jaja

Nallely Ortigoza dijo...

A mi me encanta tu blog y fue fuente de inspiración cuando quería empezar con el mío...
Pensé que era la única que los odiaba, jaja

Cynthia dijo...

Me pusiste a reflexionar... y pienso que un blog es como una forma más de identificarnos, una expresión de lo que nos interesa; el ángulo desde el que deseamos mostrarnos a los demás.

Yo tampoco pensé que alguna vez empezaría un blog hasta que un día sentí la necesidad de ponerme a escribir...