martes, enero 19, 2010

Cómo tener Twitter y no matar tu blog en el intento


Érase una vez un Twitter que quería ser blog... O no...

Si se echan un clavado al archivo de EL RINCÓN, verán que de abril del año pasado a la fecha aumentó mi producción de posts. Eso coincidió más o menos con mi ingreso a Twitter. No puedo negar que algunos materiales que he publicado aquí han surgido de cosas que he visto en la red social del pajarito.

No obstante, la suerte de muchos blogs es distinta cuando su autor decide entrar a la twittosfera. Por eso les doy algunos consejos para no matar su blog si tienen Twitter.

Twitter se basa en una pregunta: ¿Qué pasa? La idea de esta red social es que le platiques al mundo lo que haces, aunque sus usuarios ya lo extendieron a ¿Qué piensas? ¿Qué ves? ¿Cómo arreglarás al mundo?, et al. Por eso los blogs que más tienden a perderse en microposts de 140 caracteres son los que fungen como diarios personales. La razón es sencilla: ¿para qué volver a publicar algo que ya compartí al mundo vía Twitter?

Lo primero que hay que establecer es la temporalidad de la información: mientras un post puede vivir semanas en la portada de tu blog, un tweet difícilmente vive más de unos cuantos minutos, quizás unas horas. Ergo, uno no sustituye al otro, de hecho, todo lo contrario.

Si metiste 4 tweets hablando de lo mismo como continuación uno del otro, ¿por qué no haces un post breve? De hecho, los posts no tienen restricción alguna de tamaño. Un tweet podría ser un post.

Y lo importante, armar una estrategia de contenido: qué se publica en el blog y qué en Twitter. No se necesita echarle mucha cabeza, se puede empezar aplicando la siguiente premisa: ¿esto que quiero contar me cabe en 140 caracteres? ¿No? Hago un post.

Ahora bien, la fusión blog-tweet.

Algunos bloggeros hemos juntado herramientas de Twitter con el blog con buenos resultados. En mi caso han sido varios experimentos: desde abrir una cuenta particular del blog hasta utilizar hastags con módulos que jalan los tweets con un RSS de búsqueda. Estos widgets se pueden agregar al blog desde el sitio de Twitter, en donde dice "Extras".

Pueden ver los 7 (sí, siete) módulos distintos que tengo del lado izquierdo, que incluyen la cuenta del blog, mis hashtags más populares (nieguen mis seguidores que se han reído con ellos) y otros de listas que di de alta con cosas que les pueden ser útiles.

Otra herramienta muy útil es Twitterfeed, con el que automáticamente se mandan a Twitter tus posts. No es nada difícil, das de alta tu cuenta, y luego el feed que te pide una liga RSS (¿sabías que tu blog genera un RSS?), personalizas las opciones, y listo. De hecho, Twitterfeed es utilizado por muchos medios digitales para promover sus artículos, e incluso también permite actualizar Facebook.

Ahora bien, Twitter no es un blog, y un blog no es Twitter. Por favor, absténganse de meter hashtags a sus textos -salvo que sea el tema del que hablan específicamente-, se ve horrible y para los lectores no-twitteros no queda claro lo que hacen.

¿Dudas existenciales o técnicas? Leave your comment.

1 comentario:

X!0M@ dijo...

Y eso fue lo que le paso a mi blog :S

Desde que tengo twitter deje morir el blog, y por que?
porque esas vagas ideas que vienen de repente a mi cabeza y que antes las desarrollaba y publicaba en un post ahora las suelto en twitter y se pierden en el olvido =/

Estoy en proceso de revivir mi blog y tomare encuenta tus consejos ;)

Saludos!!