viernes, mayo 29, 2009

La divina justicia


Me empapé como no me había pasado en seis años. Una vez más, terminé afónico (nota al margen: debo comprar muchos graneodines). Por falta de previsión, mi celular se descargó y recibí una decena de mensajes... a la una de la mañana. Ah, y no dormí la noche previa.

Pedí a Dios al iniciar el día un poco de justicia divina. Si el miércoles fue tan jodidamente feo y ganó el Barcelona en la Champions, el jueves debía ser un día bueno y los Pumas ganarían el partido. Así fue. Dios existe y Dante (López, que no Allighieri) fue el autor de esta historia.

Ahora nos toca bajar hasta el séptimo círculo del infierno para buscar a Beatriz. El domingo en Pachuca.

lunes, mayo 25, 2009

Chiste geek

Era tan, tan, pero tan negro, que con un bit más se convertiría en blanco.

Para todos los frikis, geeks, noños y demás bichos exóticos y adorables, en su día.

sábado, mayo 23, 2009

Estuvo pelón


Boleto para el partido: 225 pesos
Estacionamiento: 40 pesos

Chela "gigante": 50 pesos

Traslado al estadio: hora y 20 minutos (me da flojera calcular cuánto fue de gasolina)

Momentos de angustia: 86 minutos (tradúzcanlo en que pudieron ser horas de terapia psicológica o un paro cardiaco)

Gritar el gol de Darío Verón hasta la afonía: ¡¡¡NO TUVO MADRE!!!






Porque, efectivamente, hay cosas que el dinero no puede comprar.

Para todo lo demás... ¡nos vemos en la Final!

lunes, mayo 18, 2009

Mario, el uruguayo


Me siento como un carroñero literario, nunca he leído nada de Benedetti, y me empieza a interesar más ahora que murió. Ni modo, más vale tarde que nunca.

No es que Benedetti no estuviera entre mis deseos literarios, al contrario, ya le "traía ganas", pero se adelantó y tendré que esperar un poco para comprar sus libros, porque se van a poner carísimos. Mientras tanto, un día de estos le robaré a mi padre La Tregua, que lo vi en su librero, y ya me gané otro: Un Mito Discretísimo (¡gracias Clau!). Tendrán la reseña cuando lo lea, lo cual, podría aún tardar, porque tengo una fila de obras por leer.

Después de revisar algunos de sus poemas (que insisto en aquello que dije hace dos posts sobre los poetas) tengo una cosa clara: mi homenaje para ese hombre será cuando le dedique un poema suyo (no diré cuál, no sean chismosos) a la mujer de mi vida.

He dicho.

domingo, mayo 17, 2009

La vida a los 24

La mitad de este post estaba pendiente y, de cierta manera, se fue escribiendo poco a poco desde entonces.

E
l viernes en su tercera hora, camino a casa y después de una gran plática entre un plato de tacos y una Victoria, en pleno Periférico, una canción de Vicentico me atrapó, me sacó de mi letargo e incluso me hizo ignorar el espectacular de Gandhi de Circuito Azteca.

Es que no te has dado cuenta de lo mucho que me cuesta... ser tu amigo

A la jornada siguiente (que es el mismo viernes, pero ya de día), recordé que un viernes de quincena, enmarcado por un diluvio en la Ciudad de México, puede ser un ejercicio dantesco de acopio de paciencia. Me empapé en la tarde en Coyoacán por una muy inoportuna lluvia, me vi obligado a realizar trayectos fuera del plan original, me volví a empapar al buscar un cajero y tuve un viaje frustrado para recuperar mi cámara de las garras de mi hermano (por eso este post no tiene foto).

La ruta del día fue Cuemanco-Culhuacán-Coyoacán-(Diluvio)-Del Valle-Cuemanco-Colinas del Sur-Del Valle-(Periférico cerrado)-Satélite-
Culhuacán-Cuemanco. En total, entre las 12 del día y las 4 de la mañana pasé ocho horas al volante. Tan sólo el tramo Del Valle-Cuemanco me llevó dos horas y media por la eficacia del sistema de drenaje de la ciudad y los problemas que ya he expuesto que hay por donde vivo, mientras el tramo Del Valle-Satélite me abonó otras dos horas por un abrupto cierre del Periférico a la altura del extinto Toreo casi a la media noche, que nos envió a lugares que espero no volver a tener que transitar jamás.

Jamás había estado en un pub de Satélite. La zona del Toreo me representa el lugar donde empieza a caerse el agua y salen los dragones: ahí se acaba el mundo. No sé qué energías extrañas ronden por esas latitudes, pero con una cerveza y un vodka ya me estaba mareando. O quizás eran las más de 7 horas manejando en el día.


Y ustedes con toda justicia se preguntarán, ¿por qué hice todo eso?


Porque un chiste malísimo de un plátano macho, de esos que invariablemente te hacen reír, y las historias de terror de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, tornan la situación mucho más allá de lo llevadero, incluso, de una manera extraña, hasta disfrutable.
No digamos una sesión de buen rock con una pequeña dosis etílica.

Todo fue por estar ese día con dos de las mujeres a las que más quiero.

Y no es que uno quiera repetir todo esto cada semana, pero todo arrepentimiento se terminó de diluir por completo en el camino de regreso a casa.
Y más aún cuando Vicentico siguió rondando por mi cabeza al día siguiente.

(Porque) no quisiera yo morirme sin tener... algo contigo

Lo volvería a hacer.

jueves, mayo 14, 2009

Il cinema e l'amore

Fuera de Hollywood es difícil encontrar producciones de alto costo. Es entonces, cuando a falta de dólares, emerge el ingenio de los directores, el talento de los actores, la magia de una buena historia y la genialidad de un buen compositor musical.

La actualidad y las grandes ciudades ofrecen historias frenéticas, atractivas en cuanto al derroche de adrenalina; el futuro, una visión de lo desconocido; el pasado y los pequeños pueblos, la reflexión de lo que se ha perdido con la modernidad.

De Italia odio su futbol rácano, pero amo su cine rico en secreción de endorfinas y apomorfinas. Y justamente con ese último patrón, encuentro las tres grandes obras del cine italiano que me han marcado: una regresión a lo simple y falto de frenesí, pero no por eso a lo mundano.


Nuovo Cinema Paradiso (Giuseppe Tornattore, 1988)



Totó y Alfredo tal vez sean una de las parejas más icónicas del cine sin ser de sexos opuestos. Un hombre solitario y un niño huérfano, en un pueblo de mediados del siglo pasado, logran una combinación fabulosa a los ojos del auditorio. Si la historia no fuera suficiente para convencer, el final es una oda, los recuerdos que todos quisiéramos tener en el instante antes de morir proyectados en una pantalla. Es inevitable no sentir.


La vita è bella (Roberto Benigni, 1997)



Steven Spielberg, quien dirigió La Lista de Schindler, se retiró de la sala a media película, le pareció un insulto tocar el tema del holocausto judío con humor. No obstante, la apuesta de Roberto Benigni fue totalmente contraria: mostrar el amor paterno en las más extremas situaciones. Las palabras de Pablo, mi mejor amigo, al recomendármela, fueron contundentes: "vas a querer más a tu papá después de verla". Que razón tuvo, ya que desde entonces también quiero ser papá.


Il postino (Michael Radford, 1994)



Soy un asco de poeta, lo intenté dos veces en la preparatoria y fue un fiasco terrible. Ergo, no soy fan de los poetas. Pero por una tarea escolar en la prepa conocí los 20 poemas de amor de Neruda. Pasar de "Me gustas cuando callas porque estás como ausente" a "Puedo escribir los versos más tristes está noche" sin morir en el intento es un deporte extremo del cual muy pocos sobreviven al 100 por ciento. Y es que todos buscamos nuestra Beatriz, aunque para ello tengamos que bajar hasta el séptimo círculo del infierno.

viernes, mayo 08, 2009

Influenza: Día 15, lo bueno que nos dejó


Ya cerraremos este tema, porque finalmente la vida está volviendo a la anormalidad.

Sí, la influenza dejó algunas cosas buenas: los autos gastaron menos gasolina (Nalle dixit), lo cual en mi caso fue relativo, porque a mi coche le dio fiebre (tun tun tun) y lo tuve que mandar a reparar, nada grave afortunadamente.


Fui tres días sin corbata al trabajo, y comprobé que, además de ser un "reservorio de microorganismos", es también un imán del estrés.

Y a las mamás les dio crisis de limpieza. Sé de varios casos que arreglaron sus casas de arriba a abajo.

Mi madre y yo tenemos algo de Síndrome de Diógenes y guardamos un montonal de cosas. Aunque hemos estado trabajando para lidiar con este mal, de repente encontramos cosas muy viejas y muy inútiles... Y otras que, de plano, me hacen llorar de la nostalgia.

Esta vez, encontró un album de mis dibujos de mi primer año de kinder.

Aquí pueden disfrutar mis primeros trazos.

Para Miss Esther, quien quiera que sea, y donde quiera que esté.

lunes, mayo 04, 2009

Influenza: Día 11: ¡adióoos, adióoos!


Siempre supe que eran malignas. A ver cuánto nos dura el gusto.

Influenza: Día 10, una duda


Ante los nuevos lineamientos de la Secretaría de Salud de prevención y control de la influenza, tengo una duda:

¿Existe suficiente espacio en la Ciudad de México para que cada persona (no sólo los que vivimos aquí, sino también los que vienen de otros estados a trabajar) pueda estar a 2.25 metros de distancia de otro?

sábado, mayo 02, 2009

Influenza: Día 9, lo esencial y no esencial

Como bien saben, el Presidente Calderón mandó a sus casas -a pasar tiempo con sus familias- a los trabajadores de actividades no esenciales para el país.

Luego de una breve reflexión al respecto y de cruzar ideas con Nalle, aquí les va un compendio de cuáles son y cuáles no son las actividades primordiales de México. Y no me refiero sólo a los rubros que enumeró Calderón, sino también a cómo se ven en la práctica.

ESENCIAL: medios de comunicación. Pongo este rubro primero no tanto por su importancia, sino porque es el que me atañe como trabajador. Los medios necesitamos seguir informando, aunque muchos ya estén sacando banderita blanca al respecto.

NO ESENCIAL: los libros. Que p*nch* coraje me da ver fotos de librerías vacías y Blockbusters llenos.

ESENCIAL: sector salud e higiene. Sobran las explicaciones cuando se trata de una emergencia sanitaria.

ESENCIAL: sector energético. Aunque el SME, LyFC y el sindicato de Pemex no actúen en concordancia.

NO ESENCIAL: restaurantes. Pues sí, para qué pagar por el servicio si uno se puede poner a cocinar en casa, muchas veces hasta más rico.

ESENCIAL: alimentación. La gente no necesita restaurantes para comer, pero sí de la producción de este sector, o volveremos a salir a cazar.

ESENCIAL: el futbol profesional. pese a todo, se siguen jugando partidos. Honestamente creo que sólo es vital para las televisoras.

NO ESENCIAL: el público en el futbol. Pssss... Que duro es aceptarlo.

¿NO ESENCIAL?: La educación: quiero, y sólo quiero pensar, que esto es una postergación de lo que realmente es importante por dos semanas. Pero, con el SNTE, CNTE, Elba Esther y demás entes apocalípticos perpetuándose, no me queda claro si la palabra "esencial" realmente aplica en la práctica para la educación en México.

NO ESENCIAL: los espectáculos. Por mi Santa Madre (que siempre va en altas, y no, no me refiero a la Virgen), ¡¡¡QUE NO CANCELEN LOS CONCIERTOS DE METALLICA!!!

NO ESENCIAL: la vida nocturna. Hace algunos años hubiera dado el beneficio de la duda, pero hoy ya estoy pensando en que bar voy a visitar en cuanto termine la prohibición. De los antros, esos por mi sí pueden quedarse cerrados hasta la llegada del verdadero Apocalipsis.

ESENCIAL: bancos. Mientras no exista una parálisis del 100 por ciento en las actividades del país, serán necesarios.

NO ESENCIAL: los burócratas. Estos días serán un buen experimento para saber si podemos vivir sin ellos.

NO ESENCIAL: los gimnasios. Por aquello de las conglomeraciones.

ESENCIAL: hacer ejercicio. Aunque sea en casa, no quiero volver a subir de peso, ya bajé ocho kilos.

NO ESENCIAL: ir a misa. ¡Ah jijo! Más de uno se va a rasgar las vestiduras. No, ya en serio, ya nos dijeron que Dios es comprensivo ante las emergencias sanitarias, y no lo digo de forma sarcástica.

ESENCIAL: las gasolineras.

¿NO ESENCIAL?: los talleres mecánicos. Mi coche empezó a dar problemas hoy y temo que mi mecánico no abra hasta el miércoles.

ESENCIAL: Calderón, Ebrard y Córdova, et al. ¿O a quiénes les echamos la culpa de todos nuestros males?

Influenza: Día 8, descansamos

Hoy sólo vi películas. El menú del día fue:

El laberinto del Fauno
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos
Across the universe
Shrek

Gran día.

viernes, mayo 01, 2009

La muerte a 300 kms. por hora


Ayrton Senna me caía muy mal.

De niño, mi hice fan de Alain Prost, y mis primeros recuerdos de la Fórmula Uno fueron los de la rivalidad entre coequiperos entre Prost y Senna con McLaren, algo muy parecido a lo de hace dos años entre Lewis Hamilton y Fernando Alonso.


Cuando Prost se fue a Ferrari le tomé animadversión a McLaren, misma que hoy es una sana indiferencia. Senna me seguía cayendo mal.


Mi motivo era su estilo agresivo para manejar y para hablar, mismo que hoy reconocemos como su sello particular y que, a la distancia, veo como el de un triunfador.


Aún recuerdo la mañana de ese domingo 1 de mayo de 1994, cuando veía un partido de futbol italiano y José Ramón Fernández daba la noticia del accidente -aún no de la muerte- del entonces piloto de Williams en el Gran Premio de San Marino. La carrera pasaría diferida por el mismo canal, pero alimentados ya por el morbo de la situación.


Mantengo en mi memoria la imagen de la cámara del auto de Michael Schumacher, quien lo escoltaba, con el Williams siguiéndose de frente en la que tal vez hoy sea la curva más famosa de la F1: Tamburello.


Senna murió a 300 kms. por hora y como líder de una carrera de Fórmula Uno. Meses después, la Selección de futbol de Brasil ganó el Mundial de Estados Unidos y los jugadores sacaron una manta que decía "Senna, aceleramos juntos, el tetra es nuestro". Senna buscaba también ese año su cuarto título de la F1.

Ese día comprendí el alcance que puede tener un deportista exitoso en un país, cuya figura de ídolo puede incluso compararse a la de sus próceres.

Pasar del odio al respeto, y luego a la admiración por un deportista es algo que me ha pasado sólo con dos: Ayrton Senna y Michael Jordan (le ganó una Final a los Lakers, qué quieren).


Quince años después la F1 ya no visita el circuito de Imola y el sobrino de Ayrton, Bruno Senna, pide una oportunidad para correr en la Máxima Categoría.

Su accidente fue objeto de una larga investigación, incluso por la justicia italiana. Aquí está una explicación de la NatGeo:


Hoy las medidas de seguridad son mucho más estrictas, el accidente de Ayrton y el del austriaco Roland Ratzenberger, un día antes en la clasificación, son los últimos con desenlace fatal en la Fórmula Uno.


Los de mi generación somos afortunados por haber visto a Senna en las pistas.