domingo, diciembre 20, 2009

El mejor regalo

Varias veces reseñé en este blog que el mejor regalo que me habían dado fue un libro, hace ya 10 años, con una dedicatoria de la nieta del autor, tras una noche de estar platicando de nuestros respectivos abuelos.

A partir de ayer, hay un nuevo ganador.

Este regalo fue enmarcado por los abrazos de cuatro personas que, pese al poco tiempo de conocerlos, de inmediato supe que había una conexión cósmica que debía hacer que mi camino se cruzara con el de ellos.

Particularmente, el abrazo de dos de ellas, de las pequeñas, tan espontáneo y sincero, me hizo recordar plenamente el motivo por el que sigo vivo. Tal como Viktor Frankl lo dijo: ningún ser humano puede vivir sin darle un rumbo a sus acciones. Yo tengo el mío.

Recibí la muestra material (ver la foto) y espiritual de que ése motivo se cumplirá. Y mejor aún, también la comprobación de que, en la práctica, la elección que hice para mi camino a la felicidad es la correcta.

Y hay un nuevo ganador también porque el anterior me invitaba a ver al pasado y aprender; éste a mirar al futuro y emprender.

Michelle, Mario, Luz Victoria y María Elisa: gracias por regalarme esperanza y por hacerme creer en la magia. Se llevan una parte de mí a San Francisco.

3 comentarios:

Miranda Hooker dijo...

Yo, que conozco muy cercanamente a la familia que mencionas, supe de ese regalo. Nadie podría apreciarlo como tú.

La magia existe. Y cuando es mutua, es lo mejor que hay en la vida.

Mac dijo...

Miranda: tú que también los conoces, estarás de acuerdo conmigo en que es la familia más fabulosa.

bilbeny dijo...

Mi queridisimo Mac! Esta es (geográfica o no geográficamente) tu casa. Ve mucho a visitarnos mi carnal, que serás más que bienvenido. Muchísimas gracias por tu post y por ese postrezazo que te aventaste.
Un abrazo grande grande!