domingo, noviembre 22, 2009

New York, I Love You


Mi próximo viaje a esa ciudad me motivó a ver New York, I Love You, una cinta que recoge la visión de varios directores sobre, en efecto, el amor en Nueva York, similar a lo expuesto hace 3 años en Paris Je T'aime.

Y mi motivación fue tan fuerte que no obedecí a un par de advertencias negativas, y que al final resultaron erróneas. No me importó. Acudí el viernes a Cinemanía de Loreto, en el único día que pasarían esta película como parte de la 51 Muestra Internacional de Cine, luego de perdérmela el sábado anterior por un desperfecto de mi coche.

La comparación con Paris Je T'aime es inevitable, empezando porque se trata del mismo productor, Emmanuel Benbihy, y en el elenco repite (mi-diosa-hermosa-cásate-conmigo-te-perdono-que-anduvieras-con-Gael-García) Natalie Portman.

Una de las historias conjuntó a Orlando Bloom y Christina Ricci (otra de mis diosas), con una escena del primero en Strawberry Fields, enfrente del Edificio Dakota, que casi me hace brincar del asiento (si son beatlemanos con próximo viaje a NY, lo entenderán) y la fugaz pero contundente participación de la segunda.

Hayden Christensen se sale del estereotipo de Anakin Skywalker y actúa al lado de Andy García. Olivia Thirlby (la mejor amiga de Juno, para referencias pasadas) también te saca un par de carcajadas. Pero quienes se llevan las palmas, y en esto coincido con la reseña de Juan, fueron Eli Wallach y Cloris Leachman con la historia de la pareja de ancianos.

Si bien la idea es similar a la "versión francesa", en esta ocasión el inicio y desenlace de las historias no está tan marcado, ni tampoco en el final confluyen todas ellas de manera tan clara. Por tanto, hablar de una serie de cortos resulta un tanto incorrecto.

Y si esperan otro filme mágico, de esos que te hacen suspirar como, sí, Paris Je T'aime, quédense esperando. En realidad se apela más al humor ácido gringo, el frenetismo de las relaciones cortas y esporádicas y la vida en una ciudad que, en lugar de embarcarte al Sena, te pone a la deriva en la neurosis colectiva del tránsito. Ese es el gran acierto de New York, I Love You: absorber la idiosincracia urbana estadounidense y el aspecto multirracial (¿cosmopolita?) de NY.

Se respira menos romanticismo y más erotismo, por decirlo de manera sutil. Y aunque de ninguna manera es una película triple-equis, mantiene la idea de su antecesora de que al menos en una historia el espectador se sienta identifico. Incluso rescata momentos donde hay lugar para el amor al que cualquiera aspira, o bueno, por lo menos yo sí.



Si París es la ciudad luz, Nueva York es la que nunca duerme.

(La mala noticia es que si me leen en el DF, ya fueron las últimas proyecciones de este año pero regresa a partir del 11 de enero de 2010 en el CUC.)

2 comentarios:

Nallely Ortigoza dijo...

súper chafa....por qué no me avisaste??

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

Trataré de conseguirla aquí.

¡¡Ya cada vez está más cerca tu viaje a NY!!