lunes, noviembre 09, 2009

El día que cambió la historia de la música


Oceanchild, calls me...

Hace un mes al hablar de Julia Lennon puse la canción que lleva su nombre. En ella, un diálogo interno de John con su madre, se aprecia esa línea. El nombre Yoko, en japonés, quiere decir "niña del océano".

¿Será que John le estaba diciendo a Julia la intención que tenía de unirse a Yoko?

En la Indica Gallery de Londres, el 9 de noviembre de 1966, la historia de la música cambió: John Lennon visitó una exposición de una artista japonesa radicada en Nueva York. Ese encuentro definió la vida y la carrera de los dos.

Yoko Ono es odiada por algunos fanáticos beatles, pues se piensa que a ella se debió la separación del grupo. Su presencia en el estudio de grabación después de casarse con John fue problemática, y es cierto que ella no era bien recibida ahí, pero como mencioné hace unos días, su presencia fue sólo la cereza del pastel de los problemas que tenían John y Paul.

Lo cierto es que el sometimiento de John hacia Yoko fue total. Cada decisión que él tomara, incluso dentro del grupo, la consultaba con su esposa. Ono nació en 1933 y Lennon en 1940, es decir, era 7 años mayor. Se casaron el 20 de marzo de 1969 en Gibraltar.

Una vez alejados del grupo, John y Yoko se mudaron a Nueva York, y vivieron en un departamento del lujoso Edificio Dakota, en la esquina de la calle 72 y West Central Park.

Aunque la relación no fue siempre miel sobre hojuelas. John y Yoko se separaron en 1973, cuando él se fue a Los Ángeles con su joven asistente de origen chino, May Pang. Lo que paradójicamente inició como una idea de Yoko para que él se fuera de casa por un fin de semana con la compañía de Pang, terminó como el llamado "lost weekend", un periodo de 18 meses en los que, entre otras cosas, John trabajó junto a Paul por última vez, en el bootleg A Toot and a Snore, y se reunió por primera vez en 4 años con su primer hijo, Julian.

La calidad artística de Yoko es objeto de dudas, pero su agudeza en los negocios no puede ser puesta en tela de juicio. Desde entonces, todo el patrimonio musical que dejó John, fue administrado por su esposa. El propio Lennon reconoció en una entrevista el 6 de diciembre de 1980 -dos días antes de su muerte- con Andy Peebles, que él carecía de la visión empresarial de su mujer.

Fue por eso que desde 1975, cuando nació su hijo Sean (curiosamente el 9 de octubre, día en que John cumplió 35 años), John desapareció de la vida pública y se dedicó a las labores de la casa, hasta 1980, cuando grabó el álbum Double Fantasy.

Pero más allá de la vida en pareja y que Yoko era la "cazadora" mientras John cuidaba el hogar, ella llenó un hueco que permanecía en el músico desde 1958: el de su madre.

El profundo cariño de John a Yoko propició la más grande canción de amor de la historia: Woman. Reto a cualquier mujer a permanecer ecuánime mientras la escucha.

El día que yo le cante esto a alguien, es la prueba de que ella es la mujer de mi vida.

For the other half of the sky...



El título de este post se lo debo a mi padre, mi primera gran influencia de los Beatles. Él, aquel 9 de noviembre de 1966, el día que cambió la historia de la música, cumplió 10 años de edad.

(Y con esto, cerramos el bimestre Beatle en EL RINCÓN, que primero fue mes, y que después... bueno, ya lo saben.)

4 comentarios:

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

¿Por qué tiene que cerrarse el ciclo?
En fin, gracias por todo lo que he aprendido de los Beatles gracias a tí!!

In phidelio dijo...

Bravo!

Miranda Hooker dijo...

Nos tenías con el pendiente, más de un mes esperamos para este post.

Yoko se convirtió en un arquetipo, una figura fuerte, contradictoria y dificil de asimilar. Nunca he dejado de preguntarme qué tendría, verderamente en el alma, para unirse a la de John.

Es cierto que Woman es una canción sublime. De este lado, la imagen de Lennon dedicado a su casa y a la crianza de su hijo cala muy hondo.

Buen post!

Mac dijo...

Silvia: no es que se cierra un ciclo. Eventualmente habrán más cosas de los Beatles, pero no será temática del Rincón. Por ahora. Puedo adelantar que, como cada 8 de diciembre, haré un homenaje a John.

Miranda: te lo dije, motivo había para esperar :) Pienso que John tenía un vacío en el alma que, en muchos sentidos, especialmente el artístico, espiritual, intelectual y hasta maternal, pudo llenar Yoko. Y sí, la imagen de John en el hogar, cala. ¿Has visto la película Two of Us?