miércoles, noviembre 04, 2009

Dos genios, dos egos


¿Cómo puedes romper al mejor grupo de la historia, el más famoso de su época, con 4 de los músicos más reconocidos de todos los tiempos?

Llevar a las grabaciones a tu esposa japonesa no es suficiente. También se necesitan un manager de dudosa reputación, incontables horas juntos en un estudio y personalidades que si bien son artísticamente complementarias, prevén un choque de trenes de magnitudes apocalípticas: los egos de John Lennon y Paul McCartney no cabían juntos.

Vayamos por partes: la presencia de Yoko Ono sí fue factor. Al ser el creador del grupo, John sintió que podía integrar a su mujer. Era de esperarse que Paul, George y Ringo se sintieran invadidos y que Yoko no fuera del todo bienvenida en el estudio. "Él (John) quería que fuera parte del grupo", dijo Ono en un reportaje publicado por Rolling Stone en septiembre. Y al final, la elección para Lennon fue Beatles o Yoko.

Aunque eso bien puede ser una nota al margen. Los verdaderos pleitos fueron por el poder del grupo.

Tras el fallecimiento del manager Brian Epstein en 1967, Paul asumió el liderazgo del grupo incluso en lo administrativo. Al año siguiente se fundó la disquera Apple, la cual tuvo un primer año complicado. A principios de 1969, John aseguró que tanto la empresa como los cuatro beatles quedarían en bancarrota a mediados de año si seguían gastando al mismo ritmo. Como músicos eran unos genios, pero como hombres de negocios, los Beatles eran un desastre.

Mientras Paul abogó por su suegro, Lee Eastman, para representarlos, John promovió a Allen Klein. La relación de McCartney con Eastman no fue bien vista por George y Ringo, y prácticamente aplicaron montón para quedarse con Klein, pese a que tenía investigaciones en su contra por el fisco de Estados Unidos y su reputación no era la del hombre más ético. Todo esto corría a inicios del 69, mientras se grababa el álbum Let It Be.

La pugna entre Eastman o Klein fue una lucha de poder entre John y Paul, quizás la más agria que tuvieron. Para John el asunto iba más allá de poner un manager y ordenar sus finanzas: se trataba de recuperar el control del grupo que él formó. Justo el mismo motivo para incluir a Yoko.

Entre peleas de los cuatro, terminaron Let It Be y lo enlataron hasta el año siguiente, para salir con la película. Como mencioné en el post de Abbey Road, la apuesta era grabar un disco "como en los viejos tiempos". Nadie dijo en su momento que sería el último, pero el involucramiento de John en proyectos alternos al grupo lo convenció de dar el paso al costado. El 13 de septiembre, apenas una semana antes de anunciar su salida, John y Yoko participaron en el Toronto Rock & Roll Revival. Ese día lo tuvo claro: a John Lennon ya no lo llenaban los Beatles.

Pero incluso la separación resultó otra pugna de poderes. John fue convencido por Paul y Allen Klein de no anunciar su decisión ante la cercanía de la publicación de Abbey Road. Así, el mundo no supo que los Beatles estaban desintegrados... Hasta que Paul sacó a la venta su primer disco como solista, en abril de 1970.

3 comentarios:

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

Me encanta todo lo que he aprendido gracias a estos artículos. Yo siempre quise culpa a Yoko aún cuando jamás tuve argumentos.

In phidelio dijo...

Si bien me agrada la música, pido un cambio de tema. Al menos por un tiempo

Mac dijo...

Silvia: honestamente tampoco creo que Yoko sea una santa...

Inphi: estamos en bimestre beatle, hasta el 9 de noviembre.