Fue el mejor de mi vida.
El 2 de noviembre de 2002 por fin vi en vivo a Paul McCartney, en el Palacio de los Deportes.
Decir que lloré, fue poco. Que canté hasta exigirle a mi garganta ir más alla de sus posibilidades, se queda corto. Desde el primer acorde, ya que minutos antes de empezar le dije a mi padre "me late que abre con Hello Goodbye", y le dí, me tatué para siempre aquella noche en mi memoria.
Y no es casualidad que el clímax, el más grande de todos los que sentí, fue en Hey Jude. Una experiencia multiorgásmica de más de dos horas.
(Aclaro, esta pieza es del concierto del 5 de noviembre, pero sí sonó así.)
"Come on everybody in México" (sí, México, no Mecsicou).
Y este otro, que sí es del 2 de noviembre, del momento en que descubrí Here Today, la canción que Paul le compuso a John tras su muerte, y la versión de Something con el ukulele, para recordar a George, quien había fallecido 11 meses antes.
¡Viva los muertos!... And if I say, I really loved you and was glad you came along...
Fue hace siete años. Y se me sigue enchinando la piel.
El valor de la lealtad
Hace 14 horas













2 comentarios:
Me gustan los posts donde se recuerdan los mejores conciertos que uno ha experimentado en la vida. lO APLAUDO.
Llevo días cantando Hey Jude desde que fue la canción de la semana (creo que la pasada) y desde que publicaste el diagrama de flujo!
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