viernes, octubre 30, 2009

Manual para un apagón

1. Si llega a casa y ve que no hay luz, puede regresar en cualquier momento, o quizás no.

2. Si minutos antes de caer la noche ve a la señora que atiende su casa (llamémosla Rafaela) sosteniéndose como puede y ve, además, un charco de sangre en el piso, preocúpese.

3. Si su línea telefónica no existe si no hay luz (lo cual ocurre, por ejemplo, si tiene Axtel), tendrá que recurrir a su teléfono celular.

4. Si su teléfono celular está con la batería baja, no haga ni atienda llamadas que no sean para resolver el problema que se le plantea. Recuerde: si no tiene luz, no puede cargarlo.

5. Cancele sus planes para la noche, por muy buenos que estos sean. Laméntese una sola vez, la segunda ya no vale la pena.

6. Recuerde llamar a la mañana siguiente a quienes no pudo atender, ofrézcales una disculpa y explique detalladamente lo ocurrido.

7. ¿Ya verificó que Rafaela no siga escurriendo sangre? Sí, OK, qué alivio, proceda.

8. Llévele una silla a Rafaela, que se siente ahí y no haga siquiera esfuerzos en pararse.

9. Llame a quien más confianza le tenga o, en este caso, a quien más puede ayudar a resolver el problema, como por ejemplo, su madre.

10. Si no tiene el teléfono de la doctora, pídale a su madre que le hable.

11. Ya es de noche y no hay luz. Busque una vela. Una veladora de su santo preferido también funciona.

12. No ser un fumador no es pretexto para no tener un encendedor. Puede necesitarlo algún día para alguna emergencia. Como ésta.

13. Hágale preguntas a Rafaela. Es probable que al principio no conteste nada, y que poco después le dé respuestas algo incoherentes. Ate cabos. Cualquier tipo de información es valiosa.

14. Verifique en una corta llamada que la doctora sí pueda recibir a Rafaela. Súbala como pueda al coche y llévela.

15. Nota mental: cuando le queda poca pila a su celular, se puede tomar dos segundos para informar al interlocutor de esta situación, pues se puede ahorrar de 10 a 30 segundos de tiempo de batería que a le pueden ser al final muy valiosos.

16. Si usted creía que el tránsito de Periférico Sur en dirección hacia el norte era fluido en las noches, tiene razón: lo era. Ya no lo es.

17. Si ya recorrió más de 200 kms durante el día, ¿qué más da recorrer otros tantos?

18. Durante el trayecto, no le haga plática a Rafaela, pero sí hágale preguntas de vez en cuando. En este tipo de situaciones ni siquiera es conveniente dejarla dormir. Usted no sabe aún qué tiene.

19. En el tránsito: serenidad y paciencia. Recuerde que el de al lado y el de adelante desconocen su problema, lo ven como otro conductor peligroso (aha, como ellos) y no le van a ceder el paso nada más por traer un Fiesta color verde oscuro. Sea sutil y eficaz con el arte del laminazo.

20. Si al llegar a la casa-consultorio le abre la hija de la doctora, y ve que esa niña, que era compañera de su hermana en la primaria, creció y cual mariposa salió del capullo en algún momento de los muchos años que usted dejó de verla, procure no babear.

21. Si la doctora le pregunta en qué momento se hizo gordo, pues lo conoció a usted como un niño delgado, se vale responder que ya bajó 10 kilos en el último año. Es una manera elegante de salir del paso, especialmente si es cierto.

22. Si en el consultorio le revelan que Rafaela, quien ha trabajado unos 12 años con su familia, es alcohólica, disimule un poco su sorpresa.

23. Si el diagnóstico es epilepsia, preocúpese, pero no haga dramas, no van a ayudar.

24. Sea sensible a los problemas que enfrentan las empleadas domésticas de este país: no cuentan con ningún tipo de seguro y si no trabajan, no cobran el día. Ellas no conocen el término "incapacidad" en el trabajo.

25. Lleve a Rafaela a su casa.

26. Vaya acompañado.

27. Si su madre y usted llegaron en coches diferentes, vayan a casa a dejar uno y luego los tres súbanse en el otro.

28. Si ya manejó 250 kms durante el día, se vale pedirle a su madre que ella conduzca.

29. Cuando llegue a casa con Rafaela, en primera instancia dígale que no tiene que limpiar el charco de sangre que dejó.

30. Si insiste por tercera vez, permítaselo. No hay nada peor para un ser humano que sentirse inútil.

31. Maneje con precaución. Ya es más tarde, hay menos tránsito, pero conductores más atrabancados.

32. Insístale a Rafaela que no debe ir a trabajar hasta nuevo aviso y que debe ir al Centro de Salud a que le hagan una valoración de su enfermedad. La epilepsia es curable.

33. ¿No ha comido desde el desayuno? Le va a dar hambre... Y más si a eso de la 1 de la tarde estaba en el punto más alto de la Pirámide del Sol, escalarla cansa. Y regresar de Teotihuacán, también.

34. Si antes de bajarse del coche le tuvieron que repetir por enésima ocasión a Rafaela que no debe ir a trabajar al día siguiente, esté preparado para que llegue.

35. Al final del día, dé gracias a Dios que pidió el día libre en el trabajo. De no haberlo hecho, Rafaela se habría quedado sola en casa hasta las 9 de la noche que llega su madre, pues usted podría llegar, digamos, a las 2 de la mañana.

36. Ah sí, el apagón. Entre los puntos 27 y 28 descubrió que la luz regresó mientras usted llevó a Rafaela al consultorio.

6 comentarios:

Miranda Hooker dijo...

faltó la leyenda "cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia".

Lo bueno es que gracias a la situación actual de la provisión de luz en esta ciudad, este texto puede ser debidamente considerado como ficción.

El punto 20 rulea.

Nallely Ortigoza dijo...

Jajaja, también me encantó el 20!!
Especialmente porque había sido una situación fatal...ves?? siempre pasa algo bueno!!

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

¡¡Pobre mujer!! Tu cansancio y hambre no se comparan con lo de la pobre "Rafaela"; que bueno que pudiste ayudarla.

Mac dijo...

Miranda: a veces la ficción y la realidad se confunden.

Nalle: digamos que fue el detalle de color.

Silvia: en efecto, por eso me acordé del hambre cuando la situación ya estaba bajo control.

Ktz dijo...

Si el diagnóstico fue epilepsia, ¿de dónde salió la sangre? Me da mucho gusto que hayas podido ayudar a alguien, pero no puedo evitar regañarte.
A la próxima, lo que tienes que hacer es llamar al 060 y pedir una ambulancia. Son esos vehículos automotores con luces y sirenas que adentro tienen una camilla y todo lo necesario para mantener viva a una persona, y sí, les abren paso en el tráfico.

Mac dijo...

Sin luz, mi teléfono no funciona (sí, eso pasa cuando tienes Axtel). Y mi celular estaba descargado. (Punto número 3)