domingo, octubre 04, 2009

Depeche Mode, 3 de octubre


Mientras nos echábamos unas Indio en el estacionamiento, le dije a Justin que la última visita de Depeche Mode había sido en 2006. Él dijo que en 2007. Su novia, su hermana y su cuñado fungieron de testigos: apostamos los tacos de después del concierto. Ambos preguntamos a nuestros respectivos oráculos depechemodianos. Y cené gratis.

Así empezó la jornada en el Foro Sol. Después, literalmente cruzamos el circuito del Hermanos Rodríguez desde las "eses" hasta los vestigios de la curva peraltada para ingresar. Y pasando la entrada, la primera sorpresa: un puesto del Villamelón. Un par de tacos campechanos y una Coca-Cola es una gran manera de empezar un concierto.

Sin ser un experto en este grupo, el estilo britelectropop y la producción impecable quitaba la obligación de acercarse lo más posible al escenario: estábamos hasta atrás (geográficamente). El público era de lo más diverso: papás con hijos adolescentes, parejas en sus mid-20's, niños fresas y niñas más fresas (debe ser masoquismo llevar tacones a un concierto).

Y de repente, todos los mensajes de texto que no me llegaron en la semana, lo hicieron durante la primera media hora del concierto. Después de solucionar un par de asuntos de extrema urgencia, apagué la correa móvil.

Antes del segundo encore, le dije a Justin "- Se me hace que regresan con Personal Jesus; -¿Tú que sábes?; - No nada, es simple corazonada; - Mmm... yo creo que regresan con Just Can't Get Enough; ¿Apostamos los refrescos?; - Va." Y con el primer acorde de Personal Jesus brinqué de alegría, no sólo por ser mi canción favorita de Depeche Mode, sino porque mi cena ya saldría completamente gratis.

Después de 5 minutos de brincar como enajenado, los estragos de los 28 años hicieron efecto: estuve a punto de sufrir un tirón en los muslos y el dolor de tobillos me hizo inenarrable el camino de regreso al coche.

(Por cierto, el setlist está aquí.)

El cierre no fue precisamente el mejor, con Waiting for the Night. Más de 50 mil almas nos quedamos esperando Just Can't Get Enough. Y si Gahan no la cantó, cinco pelados al fondo del Foro Sol sí lo hicieron.



'Cause they just couldn't get enough.

3 comentarios:

Luis dijo...

Yay! Si, ni pex, tuve que pagar los tacos y los refrescos, y sí, me quedé con ganas de Just can't get enough (y de hecho también me quedé con ganas de Shake the disease).

Como quiera, bastante buen concierto, y la compañía ayudó mucho a que se disfrutara más.

In phidelio dijo...

Mi querido Mac. Me da gusto que hayas ido. Me ha latido el post. Lástima que en el punto del cierre del show estemos en completo desacuerdo. "Waiting For The Night" es un cierre perfecto que simboliza la unión de una banda que hace no mucho estaba rota. "Just Can't Get Enough" es la jalada más horripilante en la historia y si la propia banda dice que sufre al cantarla, es más que justo que la aborten.

El concierto del sábado fue mejor, el repertorio del domingo fue mejor. Mis ocasiones 9 y 10 de verlos.

Miranda Hooker dijo...

Yo fui el domingo, pronto postearé de ello.

Personal Jesus también es mi canción favorita de Depeche Mode! La conocí cuando tenía 14 años y, como iba en escuela de monjas, me sentía muy malota cantándola.

Just can't get enough tiene una resonancia noventera que jala, a quienes la vivimos entonces y a quienes estamos en la sana insatisfacción permanente. Yo tambien me quedé con ganas de escucharla.