domingo, julio 05, 2009

Tenis para dioses


A ver, vamos a hacer un poco de matemáticas.

Hay cuatro Grand Slams de tenis cada año, por lo tanto, para ganar 15, necesitas de 3.75 años, al menos, para lograrlo, si ganas los cuatro.

Pero como desde Steffi Graf en 1988 nadie logra esa hazaña, se necesita un poco más de tiempo. Ergo, si ganas tres cada temporada, necesitas un lustro... Pero eso también es un poquito complicado.

Roger Federer lo logró en seis años. Ha ganado 15 de los últimos 25 Grand Slams que se han jugado. El 66.7 por ciento de ellos. ¿Cosa fácil? Para nada, y menos cuando te das cuenta que nadie lo había hecho.

El partido parecía interminable, un guión inesperado, pero acaso el ideal para enmarcar el ascenso del mejor jugador de la historia: 4 horas y 16 minutos, 71 juegos y un 16-14 en el último set no es algo normal para los mortales. El único prietito en el arroz, es que la Final del año pasado fue incluso mejor que esta, algo que pareciera imposible.

Andy Roddick vendió cara la derrota y la inmortalidad a Federer. La ovación que se llevó al recibir el trofeo de subcampeón fue la de un monarca. Dio el partido de su vida, cometió pocos errores y no le alcanzó.

Si estás jugando contra Roger Federer, le ganas el primer set, y estás a un punto de ganar el segundo, con cuatro de ventaja, no puedes darte el lujo de perderlo. Lección que aprendió Andy Roddick.

Federer no jugó fino, tuvo muchos problemas con su golpe de derecha. Incluso, con el 12-12 en el último set, Roddick se resbaló, y Roger falló el tiro con la cancha abierta. Pero sólo alguien como él se levanta de una pifia así con tres ases seguidos.

Federer tardó 36 juegos en romperle su saque a Roddick. Sólo lo hizo una vez en todo el partido, y justo ésa le valió el título.

Al final, después de la premiación, se reunieron Pete Sampras, Bjong Borg y Rod Laver con Federer. Una imagen que acumula 51 títulos de Grand Slam (Federer 15, Sampras 14, Borg y Laver 11 cada uno). Es como ver a Michael Jordan, Lance Armstrong, Tiger Woods y Joe Montana juntos, pero como si fueran del mismo deporte.

Y por si algo le faltaba a mi post de La vida a los 28, Roger Federer ganó su décimo quinto Grand Slam a los 27 años.

2 comentarios:

In phidelio dijo...

Tuve la oportunidad de ver este juegazo con mi cuñado esta mañana a la orilla del mar. ¿Te digo qué se siente?

Nallely Ortigoza dijo...

Traté de verla, pero fallé!