viernes, mayo 01, 2009

La muerte a 300 kms. por hora


Ayrton Senna me caía muy mal.

De niño, mi hice fan de Alain Prost, y mis primeros recuerdos de la Fórmula Uno fueron los de la rivalidad entre coequiperos entre Prost y Senna con McLaren, algo muy parecido a lo de hace dos años entre Lewis Hamilton y Fernando Alonso.


Cuando Prost se fue a Ferrari le tomé animadversión a McLaren, misma que hoy es una sana indiferencia. Senna me seguía cayendo mal.


Mi motivo era su estilo agresivo para manejar y para hablar, mismo que hoy reconocemos como su sello particular y que, a la distancia, veo como el de un triunfador.


Aún recuerdo la mañana de ese domingo 1 de mayo de 1994, cuando veía un partido de futbol italiano y José Ramón Fernández daba la noticia del accidente -aún no de la muerte- del entonces piloto de Williams en el Gran Premio de San Marino. La carrera pasaría diferida por el mismo canal, pero alimentados ya por el morbo de la situación.


Mantengo en mi memoria la imagen de la cámara del auto de Michael Schumacher, quien lo escoltaba, con el Williams siguiéndose de frente en la que tal vez hoy sea la curva más famosa de la F1: Tamburello.


Senna murió a 300 kms. por hora y como líder de una carrera de Fórmula Uno. Meses después, la Selección de futbol de Brasil ganó el Mundial de Estados Unidos y los jugadores sacaron una manta que decía "Senna, aceleramos juntos, el tetra es nuestro". Senna buscaba también ese año su cuarto título de la F1.

Ese día comprendí el alcance que puede tener un deportista exitoso en un país, cuya figura de ídolo puede incluso compararse a la de sus próceres.

Pasar del odio al respeto, y luego a la admiración por un deportista es algo que me ha pasado sólo con dos: Ayrton Senna y Michael Jordan (le ganó una Final a los Lakers, qué quieren).


Quince años después la F1 ya no visita el circuito de Imola y el sobrino de Ayrton, Bruno Senna, pide una oportunidad para correr en la Máxima Categoría.

Su accidente fue objeto de una larga investigación, incluso por la justicia italiana. Aquí está una explicación de la NatGeo:


Hoy las medidas de seguridad son mucho más estrictas, el accidente de Ayrton y el del austriaco Roland Ratzenberger, un día antes en la clasificación, son los últimos con desenlace fatal en la Fórmula Uno.


Los de mi generación somos afortunados por haber visto a Senna en las pistas.

2 comentarios:

Quike dijo...

Mi estimado Mac, no se si lo hayas visto, pero se planea ya un documental. Si no lo habías visto te dejo un link, ¡un abrazo! http://tinyurl.com/cvv26l

oMaR dijo...

De los videos que vi de Ayrton, me parecía un tipo muy carismático... de hecho, en mi blog, puse el docu completo que anduve buscando toda la tarde porque en YouTube está en pedazos jajajaja.

En ese entonces tenía 6 años y me acuerdo que Sony Alarcón daba la noticia.

El Quike... gracias por el link, algo había oído de ello