jueves, febrero 26, 2009

Cuando los papás se pelean

¿Qué hacer cuando tu equipo le marca un gol... ¡A TU EQUIPO!?

Un día en diciembre, en una reunión en casa de un amigo, el Mac iba ataviado con la playera de los 'Reds', y un individuo español (quiero suponer que realmente lo era y que no sólo estaba faroleando) ya entrado en alcoholes me preguntó que quién ganaría entre estos dos equipos. Mi respuesta fue "es bien sabido que la Selección Mexicana y el Real Madrid se quedan siempre en Octavos de Final".

Pero no por hacer ese vaticinio necesariamente me haría feliz un triunfo del Liverpool.

Saber con más de dos meses de anticipación que dos de tus equipos favoritos se van a querer matar en la cancha es como la agonía de una relación de pareja. Sabes que terminará, y a veces sabes cómo terminará, pero por algún motivo deseas que el tiempo se estire lo más posible para evitar el desenlace.

Observé el partido en un restaurante al lado de una comitiva que incluyó a Inphi, Chanfle y Martín Corona. El primero de filiación puramente Red, el segundo de filiación puramente merengue, y el tercero, al igual que su servidor, con el corazón partido en dos. Precisamente él acuñó la frase que se acerca más a mi sentir para ese momento: "es como ver pelear a mis papás".

Cada vez que me preguntaron a quién le iba, contesté tapando mi boca con mi mano y levantando los dedos índice y medio, para señalar que a los dos. Nunca creí que realmente pudiera existir la neutralidad sin indiferencia en el futbol.

Evoqué aquel Real Madrid-Pumas de 2004. En esa ocasión, festejé el gol de Israel Castro como si se lo hubiera clavado al América en una Liguilla. Claro, hay jerarquías pese a todo. Esta vez no sería así.

A cada llegada, de cualquiera de los dos equipos, mi corazón aceleraba, pero con las salvadas de Casillas y Reina, me debatía entre gritar, reír o llorar, sin acertar a nada más que taparme la boca y arrastrar la piel hacia abajo. Al igual que Martín Corona, era presionado por Inphi para afirmar que en realidad le iba al Liverpool. No era verdad. Tampoco que le fuera al Madrid. Por primera vez en mi vida entendí realmente el significado de la frase "que gane el mejor".

Ochenta minutos después, compraba el 0-0. Me parecía sano para mis nervios. Total, faltaba el partido de vuelta y, aunque sólo prolongaría la agonía otras dos semanas, podía soportarlo... Hasta que Yossi Benayoun vacunó al Madrid.

Inphi se levantó, gritó, aplaudió y corrió a abrazar a los otros dos Reds de la mesa... Sí, a los mitad-Red/mitad-Madrid. Yo honestamente no supe qué hacer. Sentía que tenía a mi diablo y mi angelito internos en cada hombro gritándome al oído y que tenía algo atorado en la garganta. Quería llorar, pero no sabía si de tristeza o de emoción.

Mamá abofeteó a papá... ¿O era al revés?

6 comentarios:

IN PHIDELIO dijo...

Qué gran final eso de que querías llorar de tristeza o de emoción. Como te lo dije ayer en el restaurante, te vi neutral hasta eso. Rodrigo sí de plano digamos que era más madridista que Heinze (¿xq habré dicho Heinze?).

Como sea, al grano: arriba el Liva! Nada como seguir siendo un dolor de cabeza para Merengues, Blues, PSVeños etc, etc.

Chanfle II dijo...

Por más que quieran hacer que no, Mac ya dio color. Desde ayer, claro, pero los rojos ojos de Inphi no lo dejan ver.

Hoy otra muestra:

"Mamá abofeteó a papá... " (luego se quiso curar en salud)

En futbol, ¿cuándo dices maternidad?

En fin, seguramente volverán a ladrar, pero a mí no me engañan.

Mac es blanco.

E dijo...

yo me la pasé padrisimo,

Silvia Almanza "Vasconcelos" dijo...

¿Qué hacer cuando tu equipo le marca un gol... ¡A TU EQUIPO!?

Pensé que sería un artículo relacionado con un autogol!!

Brenda Bejar dijo...

Mac, siento decirte que ahora es mi turno... No vayas a creer que estoy de altanera-ardilla buscando un momento de venganza, simplemente leía tu post y me topé con un observe en vez de observé, que por cierto menos grave que el bandalismo.
Jeje te mando saludos, sí leíste el cuentitouuu?

Mac dijo...

Corregido.