sábado, noviembre 29, 2008

Coyoacán reloaded

Recordarán mis más antiguos lectores la escena de las burbujas de hace dos años.

Sagra y yo regresamos a Coyoacán sin mayores pretensiones que documentar fotográficamente la vida de este lugar. Bastó una bolsita de tres pesos con comida para aves para que todo empezara.


Rollo fotográfico: 50 pesos

Revelado y digitalización: 45 pesos

Bolsa de comida para aves: 3 pesos

Ver niños felices: no tiene precio.





Más fotos: aquí.

miércoles, noviembre 19, 2008

Paris Je t'aime

Je ne connais pas Paris... encore.

Y sí, efectivamente hablo de la película. Apenas la vi el lunes, bueno, en realidad ya era martes en la madrugada. La más francesa de mis mexicanas amigas me dijo después de verla que no le gustó, y eso me desanimó un poco para pagar un boleto, estacionamiento y palomitas. Pero para mi es una joya.


París debe tener algo. Mi hermana tuvo que irse hasta allá para que, en un paseo por el Sena, ella y su ahora novio finalmente se dieran cuenta de que llevaban meses haciéndose idiotas sin dar el paso. Dijo Carlos V (el Rey) que en francés se le habla a las damas, en alemán a la milicia y en español a Dios.


Paris Je t'aime
conjunta tantas vertientes del amor, que a cualquiera, por lo menos uno de los "cortos", le pega. El amor de rompe y rasga, el de una madre que perdió a su hijo, el de un esposo hacia su mujer enferma, el homosexual, el súbito (¿primera vista?), el de un padre que se quiere reconciliar con su hija, el propio, el de dos divorciados...

Aquí, la historia que uno desearía que le pasara al menos una vez en la vida:





Aquí, el "amor ciego"... y qué pena, no poder ver al forro de mujer que es Natalie Portman.





Aquí, el amor en soledad... con la peor pronunciación del francés que haya escuchado jamás, y no por eso menos conmovedora.





Aquí, el mejor amor de todos: donde no existen las palabras.




Y la canción tema: La même histoire.



martes, noviembre 11, 2008

Mi homenaje a Carlos Fuentes

Carlos Fuentes es mi escritor mexicano favorito.

En particular, Aura me marcó por dos motivos: 1) aquel absurdo escándalo de la maestrita con la hija de Carlos Abascal, que sirvió para que todo el país conociera la pequeña escuela en la que estaba mi hermana; 2) la narrativa en segunda persona, que descubrí con ese libro.

Cuando me sentía aprendiz de escritor, o mejor dicho, aspirante a serlo, mis mejores cuentos los escribí en segunda persona. Uno de ellos incluso fue publicado en Universitarios, de Reforma, en mis años muy mozos. Desde Aura, ese estilo de escritura se me ha hecho el más sólido: difícil de lograr y orgásmicamente envolvente para el lector.

Hoy Carlos Fuentes cumplió 80 años de vida. Casi 50 después de publicar su primera novela, La región más transparente -misma que estoy releyendo-. Recomiéndoles también Las buenas conciencias, no tan popular como los dos anteriores, pero que sin duda se disfruta. Y Los años con Laura Díaz, enorme.

Gracias Fuentes.

domingo, noviembre 09, 2008

Se cumple un ciclo

El Mac está muy introspectivo últimamente.

Hoy se cumplen 4 años de la primera publicación del Rincón no poético del Mac. Para los amantes del deporte, este espacio de tiempo nos representa el ciclo de vida habitual: cada cuatro años hay un Mundial y cada cuatro años hay unos Juegos Olímpicos, cada cuatro años son las grandes celebraciones.

Con este, son 403 posts. Muchos de ellos, no lo niego, merecerían ir a la basura. Otros tantos afortunadamente han quedado para el recuerdo. En últimas semanas me dio por husmear un poco en lo que he escrito antes. A estas alturas del partido es imposible releer todo, y en parte por eso hace tiempo empecé a dejar mi rastro en la sección de "Posts famosos".

Creo que ante este corte de caja, este ejercicio de relectura, reflexión e introspección, ha sido la mejor manera de honrar este espacio.

Simplemente porque me motiva a seguir escribiendo en mi rincón. Se cumple un ciclo, pero inicia otro.

La vida a los 52

Escena 1

Tendrá unos 3 ó 4 años, con el pleno de los Otero Mac Kinney sentados a la mesa a la hora de la comida, lo cual ya en esas épocas no era común, una vez que los tres hijos ya teníamos esa edad para votar y beber alcohol legalmente.

Desconozco exactamente porqué llegamos a este punto en la conversación, pero mis hermanos y yo nos nombramos el MacTrío -obviamente yo era el MacNífico-, y mi madre con toda justicia se hizo llamar la Big Mac.

Mi padre, un tanto frustrado al no poder formar parte del clan Mac, soltó una frase que, si el mundo fuera un poquito menos formal y más sarcástico, pondría en su epitafio:

"¿Ah sí? ¡Pues yo soy el Burger King!".

Y así nos mató el teatrito. Nunca dejaré de aplaudírsela.


Escena 2

Esta es más reciente, del 12 de octubre de 2008. Su servidor salía del Estadio Olímpico tras la repasada que le puso Cruz Azul a los Pumas. Nallely, de filiación celeste, se comportó como toda una dama y evitó hacer mofa de la desgracia ajena -yo solito me daba vuelo-.

Caminamos al estacionamiento de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde dejamos el coche. Ahí nos encontramos con mi hermano y su novia, y esperamos a mi padre.

A lo lejos, aparece el Burger King, y los dos Mac notamos algo peculiar en su vestimenta: una playera retro de los Pumas, de los años 60, que no le habíamos visto antes. Conforme se fue acercando notamos algo más: sus ojos brillaban, raro entre miles de seguidores auriazules de caras largas en ese momento.

Una vez que llegó, nos dijo "tuvieron que pasar 45 años, ¡pero finalmente la tengo!" Resulta que esa playera era deseada por el pequeño Ricardo desde su más tierna infancia, pero mi abuelo -quien gustaba del futbol, pero no era ni el 10 por ciento de apasionado que sus nietos- no le cumplió el capricho.

Ese día vi en pleno al pequeño niño que lleva mi padre adentro.

jueves, noviembre 06, 2008

El martes loco


Hace apenas tres días me quejé de los excesos en nuestras maneras de ver la muerte con ironía.

Hoy simplemente no sé qué escribir. Vaya, no algo que aporte yo. Por eso voy a hacer un pequeño compendio de lo que he visto en la blogósfera cercana.

Tusi escribió sobre su experiencia cercana con el avionazo. Si pudiera darle un premio por el mejor post relativo al tema, se lo daría sin dudarlo. Sea pues, un reconocimiento honorario de EL RINCÓN.

Chanfle II se excedió en el sarcasmo para describir lo que piensa. Si lo van a leer, por favor, tomen en cuenta que su post es una "ensalada de sarcasmo con aderezo de pendejo", aunque yo no le encontré mucho aderezo.

La Tía Alma tundió a El Universal por señalar el lugar donde cayó el avión de Mouriño con Paint y no con Photoshop (me declaro culpable de esa joya).

La Degetau ya le dedicó tres posts (1, 2, 3) al martes loco, y recogió el blog de fans de Mouriño, que gracias a ella acabo de descubrir.

La buscadora frenética escribió de Obama y lo (des)comparó con Fox. No habló del avionazo.

En las Sesiones de Cronopios también se tocó el asunto Fox y Obama, y se suavizó al mundo con el disco de Dido (no soy fan, pero a lo mejor funciona).

El ConFabilario hizo una selección musical de "Música para accidentes, fraudes peludos, narcos, frustraciones y un nuevo Presidente".

Un Blog Maligno que acabo de descubrir, describió con exactitud lo que vi en la redacción de mi periódico.

domingo, noviembre 02, 2008

No está chido

En México somos muy dados a celebrar la muerte, y no en un plan funesto, satánico o lúgubre. Al contrario, le ponemos una cara alegre, socarrona, irónica, sarcástica y hasta le sonreímos.

Cada 2 de noviembre el tradicionalmente mexicano Día de Muertos se da un tiro con el gringo y comercial Jalogüín (perdón, Halloween). A lo mejor porque así es mi familia, pero siempre me he inclinado por el primero, nada comparo con un pan de muertos o con una calaverita de chocolate.


Las ofrendas, aunque a últimos años por cuestiones de tiempo no he puesto, me parecen una cosa hermosa: levantar un altar para recordar a quienes recordamos todos los días, a los que se adelantaron en el camino. Mi hermano, mis dos abuelos, como cada 31 de mayo, 6 de noviembre y 7 de septiembre, también el 2 de noviembre.

Si a eso le suman que nunca le he encontrado el encanto a disfrazarme, el 31 de octubre no es más que una fecha más en el calendario. Tampoco mis padres nunca me llevaron a pedir dulces, que yo recuerde. Incluso los dos únicos años que viví en un lugar en contacto con la civilización, me parecía extraño recibir timbrazos en esa noche.

Pero respeto a quienes les emociona el Jalogüín (y todavía lo pongo en alta) y se quiebran la cabeza con dos meses de anticipación para disfrazarse de bruja, diablita sexy, Shrek y Fiona, mujer maravilla, Jaime Duende, Supermán (con el calzón rojo de fuera), vampiro(esa), hada, personajes de moda... Incluso hay quienes literalmente le ponen los cuernos a su coche y lo exhiben por las calles como si realmente fuera gracioso. No lo es, pero lo respeto.

Pero lo que pueden ver en la foto de abajo... No tengo nada en contra de ver a la muerte con una dosis de ironía, hasta con algo de gracia. Pero en un país donde las ejecuciones y asesinatos se miden por miles hasta convertirse en estadísticas, poner un "encajuelado" y presumirlo por las calles, no está chido.



*Nota al margen (que en realidad es al pie): EL RINCÓN NO POÉTICO DEL MAC llegó a 400 posts. Muchas gracias a mi fiel público. pero no doy calaverita.