sábado, junio 21, 2008

Un post desesperado

Estoy preocupado. Mucho.

Haciendo un rápido sondeo en los últimos posts de este espacio, hay mucho deporte. No es que no me gusten los deportes, ustedes saben que son mi vida, literalmente, pero cuando hablas demasiado del objeto de tu trabajo (aunque no del trabajo en sí), es por algo, y ese algo no está chido.

Además, entre el primer y último post mostrados en portada, que son los siete más recientes, hay dos meses de diferencia. Antes escribía más aquí.

Y no es que mi trabajo sea ya toda mi vida. He repasado los eventos de mis últimas semanas y hay cosas que podrían ser posteables. La cuestión -y creo que es la parte más grave de este problema- es que siento que he perdido la la chispa, el color, el chanfle (sin alusiones a otros bloggeros) el sliding, el top-spin (damn it, deportes otra vez) de mi redacción.

Alguien me dijo que los periodistas tienden a volver su estilo de escribir muy cuadrado. No quiero que eso me pase.

Se abre un debate en la sección de comentarios para los interesados, muchos o pocos.

2 comentarios:

IN PHIDELIO dijo...

YO DIGO QUE ESCRIBAS CUANDO QUIERAS, DE LO QUE QUIERAS Y COMO QUIERAS, O SEA, DEL MODO QUE SE TE PEGUE LA GANA. ES EL FIN DE UN BLOG.

Alma Delia Fuentes dijo...

Sucede a menudo: el periodista deja de leer narrativa, vive y respira a través de noticieros y diarios, deja a un lado la palabra escrita para expresar sus ideas/emociones/reeflexiones (aunque paradójicamente ese es el mejor canal que tiene para expresarse), y termina (sobre todo en el caso de los empleados de la casa verde) escribiendo con el estilo de su diario, ¿qué hacer para evitarlo? 1) No dejar de pensar en los temas periodísticos como "historias para contar", 2) Minimo, mínimo dedicar 20 minutos al día a leer narrativa, 3) bloggear!! y si no, al menos contarte historias a ti mismo antes de dormir.... ;)