lunes, enero 21, 2008

¡A huevo, va!


La Buscadora Frenética tuvo la osadía de retar a mi enciclopedia deportiva interna. Por 17 puntos (¡¿?!) me preguntó "dime dónde, cuándo y cómo se hizo famoso el coro 'sí se puede'... ¡y no lo busques por internet!"

La respuesta que di: Las Pequeñas Series Mundiales (Little World Series) de Williamsport Pensilvania de 1996, México remontó un marcador adverso de 4-2 en la última entrada contra Estados Unidos para ganar 5-4. México no había ganado el torneo en 40 años.


Ella (que obviamente ya lo había investigado) me hizo la precisión de que fue en 1997. OK, casi le atino. Unos segundos después recordé que el equipo que representó a México fue el de los Vaqueros de Lindavista, de Guadalupe, Nuevo León. Y justo antes de clavarme en Google, recordé que vencieron al de Mission Viejo, California.


Internet me precisó que la remontada no fue desde un 4-2, sino desde un 4-1.
Gané 15 puntos de los 17, nada mal para agarrar esa pitcheada sin calentar.

Y volviendo al tema del sí-se-puede, los familiares de aquellos míticos Vaqueros gritaron a todo pulmón esa frasesita en la última entrada. Para lo cabalísticos que somos los mexicanos, se adoptó como grito de batalla en toda clase de disputa, incluso las no deportivas.


Y precisamente, hablando de las no deportivas, la Buscadora Frenética me dijo que Barack Obama, aspirante a la candidatura presidencial de Estados Unidos por el Partido Demócrata, adoptó también el sí-se-puede. "Voto latino, Mr. Mac", dijo ella.


Al Mac le sangran los oídos cada vez que escucha sí-se-puede. Lo he escuchado incontables ocasiones en partidos de la Selección (tanto por tele como presencialmente) y no hago más que poner cara de "ay pobres pend..." Desde aquel lejano 1997 que se popularizó un grito que debió quedarse en el flaco libro de historias de éxito del deporte mexicano, el sí-se-puede cayó de mi gracia, aunque no sabía dar una declaración inequívoca de por qué.


Alfonso Cuarón me hizo el favor: "El 'sí se puede' es de lo más sufrible que hay, se me hace una porra de perdedores. No debe ser 'sí se puede', sino '¡a huevo, va!', porque no somos ningunos tontos."


(Cabe decir que esa cita de Cuarón fue de 2004 en esmas.com, en una entrevista que le hicieron por su película de Harry Potter. Estoy seguro de que eso lo ha dicho desde mucho antes.)


El sí-se-puede no tiene efecto mágico alguno. En 1998 se volvió el grito de guerra latino cuando Colombia jugaba en el Mundial de Francia ante Inglaterra. David Beckham marcó un golazo de tiro libre y mando a dormir a Valderrama y compañía con un 2-0 final.

Ojalá en 29 años (los que faltan para los 40 para que México vuelva a ganar en Williamsport) no se recuerde a los héroes de Guadalupe, Nuevo León como el equipo del sí-se-puede.


Esos son de los verdaderos héroes regios.

4 comentarios:

IN PHIDELIO dijo...

A mí me caga el "sí-se-puede", punto. Su naturaleza es la de un cuadro al que parece que un triunfo le debe sorprender. Ya no te voy a joder, pero es como el "Cómo no te voy a querer". Canto derrotista, chiquitito.

José Antonio dijo...

Entonces, ¿de plano no se pude decir el sí se puede?

Tania Montalvo dijo...

Mac, creo que odiamos lo mismo!!! Así como los villancicos espantosos... también detesto el famosos "si se puede". Pero todavía más que lo canten con gran júbilo... ash!!! Y no es por presumir, pero también recuerdo bien de donde surgió. saluditos colega!

MikOv dijo...

¿Sabes disponiblidad en algun sitio del video de historica remontada (1997)?