martes, julio 31, 2007

Requiem a Bill Walsh

Entristecí con la noticia de la muerte de Bill Walsh.

Todo fanático de los 49's habrá compartido sin duda mi pena. Fue más o menos similar a cómo me sentí cuando fallecieron Guillermo Águilar Álvarez o George Harrison. OK, dos ambientes totalmente distintos, pero así me sentí.

Mi primer recuerdo de un oviode fue viendo el Súper Tazón XXIII: San Francisco derrotó a Cincinatti 20-16 con una ofensiva de 92 yardas en minuto y medio que acabó con un pase de Joe Montana a John Taylor en la zona de anotación. Era el tercer título de los 49's.

Y ayer caí en cuenta de que ese partido fue el último de Bill Walsh como entrenador de San Francisco. En ese entonces yo tenía 7 años y mi fanatismo por el oro y rojo son casi una religión tan arraigada en mi ser como la de los Pumas en el futbol soccer.


Fue entonces cuando entendí por qué me gusta tanto el futbol americano sin haberlo practicado, y por qué sentí tanto la muerte de un grande como Bill Walsh.

domingo, julio 29, 2007

Consultas verdes

Reconozco que no voté en la "Consulta verde" a la que convocó el GDF por dos motivos:

1. Trabajé todo el día.
2. No pienso hacerle la chamba a mis legisladores.

miércoles, julio 25, 2007

A long long time ago...

Hace algunas semanas, el Chanfle II "retó" a los bloggers a poner algo que nos haga sentir rucos. Pondré en contexto, este personaje tiene 25 años cumplidos y yo tengo uno más.

Chanfle II puso en su blog una escena que vivió en el aeropuerto de la Ciudad de México en el ejercicio de su labor, cuando escuchó a un niño de 12 años preguntando quién es Antonio Mohamed. Evidentemente también me sentí identificado.

La respuesta que puse al reto fue mi fama de "pequeño adulto" cuando en realidad era aún un púber cualquiera. Confesaré: no tomaba alcohol hasta los 21 años y mi primera borrachera fue a los 24 (llevo 3 y ninguna al grado de la inconciencia). Jamás fui una amenaza para la tranquilidad de mis padres. El único lugar donde desde pequeño he perdido eventualmente la razón es en las gradas del Estadio Olímpico. Soy demasiado tranquilo, pero pensándolo bien, eso no es síntoma de ser ruco.

Pero hoy sí me sentí bien bien ruco. ¿Cómo fue? Por petición de Márgara, abrí mi cuenta de Facebook. En el afán de entender el sitio, empecé a navegar buscando a mis amigos para agregarlos a mi lista y mostrarle al mundo que soy retepopular. Y en eso, encontré amigos del trabajo, de la carrera, de la prepa... de la primaria... No contento con eso, me eché un clavado en el hi5 con la misma intención.

Encontré no sólo a los amigos, sino a sus exnovias, hermanos(as), primos(as)... Todo valió madres cuando vi a una niña que yo conocí apenas empezando a caminar hecha una hermosa mujer a quien ya podría invitar a salir sin que la ley me ponga un solo pero.

Y me sentí bien ruco.

Y empecé a hacer un extenso recorrido de cómo llegué a donde estoy. De mi primer día en la primaria, mi primer gol, aquellos viernes en la tarde en Olivar de los Padres, Luis Cabrera, la Colonia Florida y el Pedregal; los martes y jueves por la tarde y los sábados en la mañana pateando un balón y metiendo más goles;
cuando me gustaba la hermana de mi mejor amigo y no fui capaz de hacer nada al respecto; el día en la secundaria que me empecé a creer computólogo y los años que pasaron hasta que me rendí a mi vocación periodística...

Luego vi que trabajo en el mejor periódico de México y aún no estoy contento. Soy todo un adulto: ya conocí la inconformidad.

Y me siento bien bien ruco.

lunes, julio 09, 2007

Pobre Chichén Itzá

Que Chichén Itzá es una de las nuevas 7 maravillas del mundo... Bravo.

Aunque a estas alturas desconozco cuál fue el verdadero motivo de semejante concurso. Digo, honestamente yo siempre dudo de la legitimidad de un concurso donde canta Jennifer López en la premiación.

Admito que yo voté por Chichén Itzá. Pero hace un ratote, cuando recién salió el concurso y simplemente me parecía una puntada de alguien con mucho tiempo libre que montó una página web para hacer una votación que era casi desconocida. Total, era el único lugar mexicano, me tomó un minuto hacerlo.

No volví a hacerlo después. La fiebre maya que invadió a los mexicanos, a gobierno y empresas fue devastadora. Chichén Itzá se convirtió en asunto de suma importancia nacional.

Y ganó Chichén. Y el Coliseo, el Taj Majal, Petra, Macchu Pichu, el Cristo Concorvado y la Muralla China... Y (háganme el rechingadísimo favor) perdieron la Acrópolis y Stonehenge... ¡No me vengan con que el Cristo Concorvado tiene mayor valor histórico, arquitectónico y cultural que la Acrópolis!

Me duele que la grandeza de un lugar como Chichén Itzá haya quedado rebajada al nivel de un concurso de popularidad.

viernes, julio 06, 2007

Infatuación beatlemana

Hoy hace 50 años se conocieron John Lennon y Paul McCartney.... Como dos adolescentes cualquieras en una fiesta de Liverpool, con rock de Elvis.

Paul tomó una guitarra (para diestros), hizo malabares con ella y la acomodó a su perfil zurdo (ese último fragmento ya sonó a narración de futbol). El resto de la historia ya todos la conocen.

Mi gusto (patológico) por los Beatles bien puede catalogarse como una influencia paterna corregida y aumentada a la n potencia. Me sentía raro en la prepa cuando escuchaba lo que en aquel entonces pensaba que era "música de viejos", que hoy ya ascendió a "clásicos". O acaso siempre fue lo segundo, pero la inseguridad adolescente hacía su partido.

¿Qué cuál es mi canción favorita de los Beatles? Cómo dicen en mi pueblo: "¡chíngale!" En algún punto de la historia fue "Hey Jude", hasta que alguien con toda impunidad, alevosía y ventaja dijo "es nuestra canción". Moraleja de la historia: a mis cuatro fabulosos ya no los comparto con nadie.

En otro punto -un poco más lejano ya- de los tiempos fue "In my life". El solo de clavicordio me apendeja -excusez moi-. Antes, en un punto de la secundaria, fue "Yellow Submarine", tanto que hasta la cantaba a bajovolumen en el salón, hasta que mis compañeros aledaños se hartaron. Ja.

"Yesterday" creo que fue la primera. De hecho, fue la primera letra que me aprendí por completo. Y mejor ahí le paro, que no voy a terminar nunca.

He llegado incluso al punto de respetar a Yoko Ono. Oh sí, la malévola japonesa que separó a los Beatles. Pero es que sin Yoko, no habrían existido todas esas odas que Lennon compuso como solista.

Y es que es cierto, ese 6 de julio de 1957 nació una pequeña parte de mi.