jueves, junio 28, 2007

México vs. Estados Unidos II

Que seamos los clientes de los gringuitos en futbol quizás no sea tan malo.

Total, Brasil ya es el nuestro.

lunes, junio 25, 2007

Hagamos algo de ruido

Mi salario de junio se ha visto severamente lesionado por el día del padre y los discos relacionados con los Beatles que han salido en estos días. Pero no lo voy a negar, mi manía por los Fab-Four, como bien saben, raya en la patología, y ver la cara de mi progenitor orgulloso porque por primera vez en un tercer domingo de junio fue mimado como se merece, no tiene precio.

El 4 de junio salió el Memory Almost Full de Paul McCartney, de cual les di esta probadita.

Este lunes salió el Make Some Noise, un disco de 28 covers de canciones de solista de John Lennon por artistas que van de U2 al mexicanísimo Jaguares.

El pretexto: un esfuerzo de Amnistía Internacional para apoyar a los desplazados de Darfur, Sudán, donde se vive un conflicto bélico desde hace 4 años. Según esta organización, 200 mil personas han sido asesinadas en este plazo y según el propio país africano son 9 mil. ¿Quién tiene la razón? Aún cuando "sólo" fueran los 9 mil, la cosa está de la chingada.

Yoko Ono cedió los derechos de las canciones de Lennon para que 28 grupos y artistas hicieran el trabajo. Siempre he dicho que hacer un cover de alguien de los Beatles requiere de mucho, muchísimo, infinito valor. Para que me entiendan, es como el atrevimiento que tuvo Messi para emular a Maradona (y el maldito lo hizo dos veces).

Make some noise es ENORME. Le regresó mi respeto a algunos cantantes como Avril Lavigne y Christina Aguilera. He aquí la lista de canciones:

Disco 1
Instant Karma - U2
#9 Dream - R.E.M.
Mother - Christina Aguilera
Give Peace a Chance - Aerosmith Feat. Sierra Leone's Refugee All-Stars
Cold Turkey - Lenny Kravitz
Love - The Cure
I'm losing you - Corinne Bailey Rae
Gimme some truth - Jakob Dylan feat. Dhani Harrison
Oh, my love - Jackson Browne
One day at a time- - The Raveonettes
Imagine - Avril Lavigne
Nobody told me - Big & Rich
Mind Games - Eskimo Joe
Jealous Guy - Youssou N'Dour

Disco 2
Working Class Hero - Green Day
Power to the people - Black Eyes Peas
Imagine - Jack Johnson
Beautiful Boy - Ben Harper
Isolation - Snow Patrol
Watching the wheels - Matisyahu
Grow old with me - The Postal Service
Gimme some truth - Jaguares
(Just like) Starting over - The Flaming Lips
God - Jack's Mannequin feat. Mick Fleetwood
Instant Karma - Duran Duran
#9 Dream - a-Ha
Instant karma - Tokio Hotel
Real love - Regina Spektor

México vs. Estados Unidos

Mi única reacción a la derrota en la Final de la Copa de Oro, quizás la más ardida posible, pero de ninguna manera arriera y eso sí, totalmente cierta y dolorosa para el vecino del norte:

¡¡¡NOSOTROS YA LES GANAMOS EN BEISBOL!!!

¡¡¡Y DOS VECES!!!

Los dejamos fuera del Preolímpico rumbo a Atenas 2004 y del Clásico Mundial de 2006.

Y eso les dolió más.

martes, junio 19, 2007

El soundtrack de mi vida

Dick Clark dijo que "la música es el soundtrack de tu vida".

Me llegó un correo del señor Quique Figueroa, de esos como los cuestionarios donde te preguntan hasta el color de tus calzones, sólo que un poquito más inteligente.

La idea es poner una canción para cada capítulo de la vida y formar nuestro soundtrack. Me pareció una idea interesante, aquí les va el mío.

- Créditos iniciales: What a wonderful world - Louis Armstrong

- Al despertar: Sympathique - Pink Martini

- Primer día de clases: Like a rolling stone - Bob Dylan

- Enamoramiento: Woman - John Lennon

- Pelea: Eye of tiger (ya sé, que rudo salí...)

- Rompimiento: Like a friend - Pulp

- Fiesta de graduación: Mr Brightside - The Killers

- Vida adulta: Chariots of fire - Vangelis

- Vacaciones: Break on through - The Doors

- Momento depre: Across the Universe - The Beatles

- Al volante: Puto - Molotov

- Flashback: In my life - The Beatles

- Matrimonio: Por una cabeza - Carlos Gardel (lo firmo, la bailo el día de mi boda, nunca antes, nunca después)

- Nacimiento del primer hijo: Beautiful Boy - John Lennon

- Conflicto: Under Pressure - Queen

- Batalla final: Gonna fly now (el tema central de Rocky, ¿y qué?)

- Muerte: Here today - Paul McCartney

- Funerales: My way - Frank Sinatra; I'll see you in my dreams - Joe Brown; The end of the end - Paul McCartney (va a ser una escena larga).

- Créditos finales: What a wonderful world - The Ramones; Man of the hour - Pearl Jam

Y ahora, la parte que todos odian, jaaaaa... Pido a los dueños de los siguientes blogs que hagan lo propio en sus espacios y lo reenvíen a al menos otros 5 bloggers.

The Corridor
Adriatika!
Mi blog
U.N.I.C.O.
Blog del Mac
El hostal

martes, junio 12, 2007

Rediseño

Con motivo del post número 300, que fue el anterior, estrenamos nuevo diseño.

Se aceptan comentarios.

Roma no se construyó en un día

Tardó 10 años y costó unos 2 millones de dólares...

Un grupo de historiadores, arqueólogos y computólogos literalmente rearmaron Roma, mediante una reproducción digital de cómo lucía en el año 320, cuando gobernaba el emperador Constantino. Según entiendo, esa época fue el clímax de la ciudad, que tenía un millón de habitantes.

El equipo que dirigió Bernard Frischer, de la Universidad de Virginia, tardó 10 años en hacer esta reconstrucción fiel, a todo detalle, en la que lo único que falta son los romanos.

La reconstrucción incluye el interior 30 edificios históricos, como el Senado y el Coliseo.

Y déjenme decirles, no tiene madre.

El sitio de la investigación está en la siguiente dirección:

http://www.romereborn.virginia.edu/
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Nota al pie: con este, El rincón no poético del Mac llega a 300 posts... Weeeeeeee!!!

sábado, junio 09, 2007

Rerflexiones de un automovilista II

*Nota del editor: sí, es una segunda parte, pero no se esfuercen en buscar la primera en este blog, porque no está aquí. Reflexiones de un automovilista (I) está en este otro blog (¡click!).

Odio los viernes.

Es el único día de la semana en la que estoy obligado a lidiar con el tráfico de la Ciudad de México en hora pico. Entro a trabajar a las 9 de la mañana y salgo cuando apenas anochece (según el horario de verano). Manejas antes y después de ese rango de horas es un ejercicio dantesco de acopio de paciencia, capacidad psicomotriz para pisar dos pedales, girar un volante y mover una palanca -mi coche es estándar-, además de tolerar a la histeria combinada con la estupidez de buena parte de mis coterráneos.

Desde hace años escucho con cierta frecuencia que "estamos al borde del colapso". ¿Al borde? Un lugar donde manejes en automóvil en hora y media un trayecto de 15 kilómetros ¡ESTÁ COLAPSADO! Sí, para todos mis lectores internacionales -que he visto que tengo ya muchos-, sepan que la Ciudad de México es una urbe colapsada, donde la gente no se puede mover sin llegar a la histeria ni recurrir a una agresividad cada vez menos sutil al manejar.

El resto de los días de mitad de semana -martes a jueves, porque los lunes descanso del trabajo-, que entro por las tardes y salgo en las medianías de la hora de la Cenicienta, me traslado de la casa de ustedes al periódico en transporte público y regreso a casa en el taxi que me patrocina la empresa.

Y oh sorpresa, ironía del destino: el transporte público, odiado por toda la población, especialmente por quien no lo usa, se ha vuelto un inmenso placer. Como agarro el camión en hora no-pico y un kilómetro después de su base, el peserinho va vacío, me permite apoderarme de un asiento, tras lo cual prendo mi iPod en algún album de los Beatles y leo -actualmente- el último libro de Vargas Llosa: "Travesuras de la niña mala" (el cual recomiendo ampliamente, y para quienes me conocen, aclaro, yo no tuve nada que ver con él). Hay veces que ni el sexo es tan bueno.

Pero los viernes no dejan de ser crueles y fríos. Por más que salga temprano -y vaya que lo he hecho- siempre llegó unos minutos tarde a trabajar. No hay rutas seguras: un día puedo hacer un tramo en 5 minutos que al siguiente haga en 30. La vía "rápida" más importante de la ciudad, el Periférico, es literalmente un estacionamiento, ahí si nunca falla: ¡nunca te mueves! Ya hasta empiezo a pensar (con el debido respeto a los lectores que lo hacen) que es de idiotas meterse ahí antes de las 10:00 a.m.

Y sobre los conductores, una bonita y colorida anécdota que es muestra MUY cercana a la realidad está en este post (¡click!), apenas de la semana pasada. Lean el sexto párrafo.

Este último viernes hice -reloj en mano- 79 minutos de traslado de ida... Y de regreso... bueeeeeno, perdí la cuenta, pero con decirles que me despedí del último de mis compañeros de trabajo a eso de las 19:25 y estaba tocando suelo hogareño cerca de las 22:00. La Wojtylinha estuvo cerca de volver a hacer su aparición, pero llegué tan madreado física y mentalmente que ni me acordé de ella en el momento.

Y durante las cerca de 4 horas que estuve al volante, pensé mucho en Marcelo Ebrard y sus paseos ciclistas. Y me dieron ganas de ir a escupirle en la cara. Señores, he ahí la valiente solución del Gobierno del DF al tráfico de la ciudad: ¡usen la bicicleta! Carajo, ¿por qué no se me había ocurrido antes? Si todos usáramos la birula estaríamos retefelices... Mi padre a los 40 (cuando los tenía) seguro hubiera aguantado sin broncas ese trayecto de Cuemanco a Bosques de Ciruelos que hacía todos los días y las consecuentes pendientes en el trayecto pedaleando como Miguel Induráin.

La única falla en la idea de Ebrard es que yo no podría seguir leyendo al tiempo que pedaleo al trabajo.

domingo, junio 03, 2007

About this blog

Últimamente he recibido -y con justa razón- preguntas que me generan un cierto desconcierto en un principio, pero que usando la lógica humana son ciertamente válidas, con respecto al contenido del Rincón no poético del Mac.

La más frecuente en los últimos días es "¿a poco estás casado?", por parte de compañeros de trabajo. Ciertamente hay referencias a "mi esposa", uno de los tantos personajes que aparecen aquí. Para todas mis fans, la buena noticia es que no estoy matrimoniado, se trata de one of my best friends.

En general, los seres que se revelan en este espacio tienen seudónimos, algunos comprensibles para un cierto sector de mis lectores y otros que de plano sólo yo me entiendo. No es prioridad del Rincón no poético ventilar chismes respecto a gente real.

No obstante, todos los individuos, animales, plantas o entes son reales, incluso Niño Opus, quien es imaginario, pero sí existe.

Las crónicas de los eventos relatados aquí, también son reales; sus interpretaciones, probablemente no.


Si tienen alguna duda sobre el contenido de este espacio, es bienvenida en mi correo.

Este blog no tiene periodicidad. Escribo cuando estoy inspirado y cuando tengo tiempo. Si hay inspiración, pero no tiempo, no escribo; si tengo tiempo, pero no inspiración, tampoco. Y si estoy deprimido, o escribo mucho, o esto queda a punto de irse a letra muerta (ver la escasez de material entre enero y febrero de 2006).

No tiene temática alguna: escribo de lo que quiera. Yo soy mi escritor, mi reportero, mi investigador, mi jefe de información y mi editor. Y a veces hasta mi fotógrafo. Yo soy el único que tiene poder de censurarme.

sábado, junio 02, 2007

Nocturno a Cuautla

Ante la escasísima posibilidad de éxito pronosticada, se cancela la misión. Lo lamento, queridos lectores.

Un viernes en la vida

La ciudad enfermó. Viernes, quincena y manifestaciones por doquier traen por consiguiente histeria al tope en los ciudadanos.

Pero a mi me valió un pepino. Justamente el viernes se cumplieron 40 años de la salida del album del Sargento Pimienta, lo cual a los beatlemanos nos hace estar de manteles largos. Tarde hora y media en llegar al trabajo, en la cual escuché primero el Club de los Beatles y luego, vía mi brand new iPod (sí, les estoy presumiendo, ¿y qué?), el citado album.

¿Qué quieren? Los Beatles son de las pocas cosas que me ponen de buenas.

En la redacción, las quejas de los reporteros eran constantes: maldito tráfico, p*nch* ciudad, hice 3 horas de mi casa a la siguiente cuadra... Y por si eso fuera poco, a un gracioso se le ocurrió poner artefactos explosivos en el metro con narco mensajes. Los chilangos (defeños, capitalinos, como gusten) estábamos sitiados: ni siquiera nuestro transporte más eficiente podía funcionar de manera normal. Como pocas veces agradecí que mi puesto de editor me obliga a estar pegado a la computadora todo el día.

Pero a las 7:30, impulsado también por la (milagrosamente) floja carga de trabajo del día, dije que era hora de emprender la retirada. Tenía una graduación a las 9 y tomé mis previsiones. Habría antes de pasar a un Office Max a comprarle a mi iPod el adaptador para entrada de cassette, ya que mi coche es todavía del siglo pasado y eso de los CD's como que aún no era moda.

Sobre Universidad, literalmente a vuelta de rueda, un amabilísimo cohabitante de la capital, quiso mostrar su virilidad en pleno al no dejarme cambiar a su carril a la altura de Centro Coyoacán. Su derroche de hombría fue tal, que cuando vio que yo tampoco estaba muy dispuesto a ceder, aprovechó mi primer parpadeo, me cerró su Tsuru, lo paró, salió de él y me recetó tantas leperadas seguidas como pocas veces he escuchado. Le puse cara de "a ver huei, ¿te das cuenta de lo que estás haciendo?" Temí por mi integridad física, porque ya más de una vez he visto que escenas así (o por menos que eso) terminan en golpes en plena vía pública. Afortunadamente, no sé si porque se activó el chip de su conciencia o porque mi cara y mi ademán de "¿what?" funcionaron, el tipo regresó a su carro.
Tras la escala programada en el Office Depot (¿o Max? no sé, para mi son la misma cosa) y una previa a la gasolinera que se encontraba a 200 metros de la escena anteriormente descrita, enfilé hacia el sur, a la Antigua ex Hacienda de Tlalpan. Durante el camino volví a escuchar el Sargento Pimienta por enésima vez en el día, pero ahora por las bocinas del Oteromóvil. No obstante, había un hilillo en mi cabeza diciéndome que si realmente los 640 pesos que pagué (con mes y medio de anticipación) por la fiesta a la que me dirigía valdrían la pena.

Arribé al lugar a las 8:55. Dejé mi coche con un misterioso pero amable valet. Pregunté por el salón donde me aguardaban, y apenas terminaban de colocar las sillas. Maldije mi puntualidad. Esperé 20 minutos a que llegara la incitadora, perdón, organizadora del evento y ese hilillo previo en mi cabecita se volvía un retumbante "huei, ¿no te habrán embaucado?..." Claro, es que dejé el iPod en el coche.

El novio de la incitadora, el buen Justin, estuvo platicando conmigo largo rato hasta que comenzaban a llegar los cohabitantes de mi mesa (J: ¿Sabes qué es "la escena"?; M: ¿Es algo como el ambiente?; J: Sí... Mmm... ¡No!). Una de ellas trajó consigo un ejemplar exótico del vecino país del norte: una imponente rubia de ojos cafés, delgada y nariz aguileña que me llenó la pupila de inmediato. Y eso que las gringas no son mi tipo.

A los pocos minutos, concluí mi plática con Justin y me dirigí a mi lugar previamente asignado por la incitadora. Inocentemente tomé el lugar junto a Miss USA (al menos esta no se tropieza). Hice gala de lo mejor de mi famélico inglés y le pregunté los detalles básicos que uno debe saber de un visitante extranjero: lugar de procedencia (enunadesas me hago fan de los Mellizos, pero no de los Vikingos ni de los Timberwolves), estancia en el país, qué lugares ha visitado, qué planea hacer...

Al cabo de los minutos (¿o las horas?) yo sabía que era psicóloga, y si no me leía la mente es porque aún no hable bien español, que le gustan también los Beatles, que así era como imaginaba las fiestas mexicanas ("¡lots of alcohol!", she said, y eso que yo lo sentía controladón) y que conoció a Diana (su amiga mexicana) en Londres, cuando fueron rúmeits (roomates pues).

Ella sabía que trabajo en el "most important newspaper of Mexico" (aka, el boletín de la derecha), de martes a domingo y a veces hasta muy tarde; que mi manía por los Beatles es en buena parte herencia paterna, que Justin decía que mi traje (negro con rayas) parecía de ganster y que no me gusta bailar.

Para ese momento, ya habíamos acordado que el lunes lo invertiría en ayudar a Diana en la labor de guía de turista con Miss USA. (Pobre de mi.)

Pero la plática entre dos personas que recién se conocen suele terminar en algún momento. Así que me vi eventualmente obligado a deslizar mis suelas en la pista. Los dos moraditos y las dos palomas que había tomado hasta ese momento se me subieron un poco más, al tiempo que recordé que una de las cosas por las que no me gusta bailar es porque sudo como idiota. Hice pasos que ni siquiera me conocía. Maldito alcohol.

Cuando dije que no más, le dije con toda la confianza y desinhibición de mis tragos al mesero "si me puede traer un café después, le acepto otra paloma". Dos minutos después ya tenía el brebaje mágico en mi lugar, y apenas terminé hasta con los residuos de los hielos y llegó una taza del café más cargado que he probado en mi vida. ¡Enorme el mesero! ¡Aplausos de pie por el eficientísimo servicio!

A las 2:30 emprendí la retirada. Minutos antes, Miss USA ascendió a "Güerita". Y al despedirme de Güerita, soltó un alegre "see you on monday!". Envídienme.

Y el 40 aniversario del Sargento Pimienta fue algo más que un día en la vida.

Pero antes del Monday, este sábado se viene el nocturno a Cuautla, que promete ser similar a su congénere a Cuernavaca. No será con Güerita, porque se fue a Taxco este fin, pero aún así el monstruo pinta interesante. Stay tuned.

Y para que se sigan divirtiendo, les dejo dos videos del Sargento Pimienta, uno es el original, de la película del Yellow Submarine; el otro es la apertura del Live8 2005, por Paul McCartney y U2. Enjoy.