miércoles, enero 24, 2007

Se fue un Maestro...

Estoy todavía sufriendo los estragos de una nueva mudanza, que para acabarla de fregar, ni siquiera fue mía. Ya no sé dónde acomodar mis cosas y las de otras tres personas que no viven aquí. Además, mi hermano tuvo a bien secuestrarme mi computadora por un día y medio. Así que hasta ahora fue que pude sentarme a escribir algo... Y lo único para lo que me da la inspiración, es lo siguiente:

Murió Ryszard Kapuscinski.

Si no saben quién era, en lugar de buscarlo en Google, compren un libro suyo.

martes, enero 16, 2007

Exportando el refrito

Para mucha gente, nuestra cercanía con los Estados Unidos representa un lastre, un castigo divino y el primero de nuestros males. Aunque personalmente yo pienso que nuestro verdadero problema está en la cantidad de pretextos que ponemos; eso sí, somos buenísimos para encontrar chivos expiatorios.

Claro que habemos visionarios que pensamos que esto no representa necesariamente un mal y puede ser aprovechado. No por nada durante mucho tiempo (hasta que llegaron los chinos) proveímos a los vecinos del norte de mano de obra barata y todavía a la fecha somos los mejores socios comerciales en el mundo de la droga y los trabajadores ilegales.

Pero ayer con los Globos de Oro, logramos la incursión exitosa en el mercado norteamericano de un producto diferente, que tal vez en la vida habríamos imaginado que sobresaldríamos: el refrito televisivo.

“Ugly Betty”, producida por la mexicanísima (no es sarcasmo) Salma Hayek, se llevó dos estatuillas de lo que para muchos es la antesala del Óscar, justo en el momento en que la telenovela de Televisa “Lety la fea” arrasa con el rating y con la atención de amas de casa, domésticas y curiosos que tienen el placer culpable de sentarse una hora a ver el show. No voy a hacer una sinopsis demasiado profunda, sólo diré que ya perdí la cuenta del tiempo que lleva Angélica Vale con braquets al aire.

Pero lo interesante del asunto es que Salma exportó a EU el refrito ¡de otro refrito! Hace algunos años, en Colombia nació la historia de “Yo soy Betty, la fea”, una de esas fórmulas que yo no entiendo cómo no caducan de la mujer fea (pobre/jodida/tonta o como ustedes gusten) pero de buen corazón, de la cual se termina enamorando el millonario galán.

Pero lo maravilloso es como la mujer fea, tonta, sin un gramo de personalidad y tal vez jodida (esto último no lo sé, ahí si alguien quiere aportar, confírmelo o desmiéntalo), en un capítulo súbitamente da el cambio y con la manita de gato no sólo la hacen bonita, sino también sexy, inteligente, con clase, personalidad arrolladora, y en una de esas, tal vez hasta se saque la lotería. Ahora resulta que el peluquero, la maquillista y el sastre también le dan dignidad a uno (Koen, don’t say a Word). Y claro, en lugar tener que ganarse ella el corazoncito de Jaime Camil, seguramente cambiarán los papeles.

Si después de esta descripción siguen pensando que la historia COLOMBIANA de Betty la fea es buena, no se ofendan, pero no les conviene regresar a este blog.

Según leí en las notas de los Globos de Oro, “Ugly Betty” ganó la categoría de mejor serie de comedia. Eso, supongo, la coloca al nivel de otras series como Friends y Desperate Housewives. ¿Ahora entienden por qué los gringos tienen al presidente que tienen? Son un imperio en decadencia, me cae (para referencias, preguntar a romanos, egipcios, entre otros; y eso que ellos no tenían tele).

Pero lo maravilloso del asunto es cómo revendiendo (somos súper buenos para eso) un refrito chafa, Salma puso el nombre de México “en alto” (resalto las comillas, eso sí es sarcasmo). Al menos el refrito no es ilegal como la droga o los migrantes indocumentados.

Eso sí. Me pongo de pie por Babel. Mucha gente dice que es un refrito de Amores Perros y/o que ésta última es mejor. Me confieso ante ustedes: no he visto Amores Perros. Pero sea refrito o no, Babel me pareció sublime. He dicho.

domingo, enero 14, 2007

Una conversación

(Un sábado por la noche, en el estacionamiento de Plaza Cuicuilco.)

L: Esa mujer (Martha Higareda) está operada, vela en Amar te duele, no estaba como ahora.

M: Mmmmm... Pues yo no me quejo...

L: Ay vamos, ¿a poco te gusta el silicón?

(Silencio de dos segundos, una pugna breve entre conciencia, franqueza y un ácido sentido del humor...)

M: Nunca lo he probado.

martes, enero 09, 2007

No es lo mismo los 3 mosqueteros...

Antes nos faltaban 500 pesos (viejos) para comprar unos chocorroles; ahora nos faltan mil dólares para ir a la boda de nuestro amigo en Guatemala.

Antes contábamos cuántos habían reprobado el examen de matemáticas; ahora contamos cuántos se han casado.

Antes contábamos como una proeza si tomábamos de la mano a una niña; ahora contamos cuántos de nuestros compañeros tienen hijos.

Pero eso sí, antes hacíamos una raíz cuadrada en papel, ahora necesitamos Excel.

sábado, enero 06, 2007

I'll see you...

¡Eureka! Ya tengo la canción que quiero para mi funeral.

"I'll see you in my dreams", de Gus Kahn e Isham Jones. La interpretación de Joe Brown en el Concierto para George (29 de noviembre de 2002) con el ukulele fue sublime, me hizo reir y llorar al mismo tiempo.



Aquí está la letra:

Tho' the days are long
Twilight sings a song
Of the happiness that used to be

Soon my eyes will close

Soon I'll find repose

And in dreams you're always
near to me

I'll see you in my dreams
Hold you in
my dreams
Someone took you out of my arms
Still I feel the thrill of your
charms

Lips that once were mine
Tender
eyes that shine
They
will light my way tonight
I'll see you
in my dreams

(Solo)

Lips that once were mine
Tender eyes
that shine
They
will light my way tonight
I'll see you in my dreams

They will light my lonely way tonight
I'll
see you in my dreams

viernes, enero 05, 2007

Queridos Reyes Magos

¿Me pasan su dirección de correo electrónico? Quiero mandarles mi lista de deseos de Gandhi.

Gracias.

jueves, enero 04, 2007

That'll be the day...

Acabo de ver "El gran pez" (Big Fish, EU, 2003). Muy buena, incluye un debate sobre los periodistas recalcitrantes. Pero ese no es el punto.

Su final me hizo pensar sobre cómo quiero que sea mi funeral. Algunas personas acostumbran proyectar fotografías de la vida del occiso, como lo hicieron con mi tío Guillermo. No lo voy a negar, me gustaría algo así, pero no con fotos donde salga, sino con fotos tomadas por mi, de todo, deportivas, profesionales, domingueras, ocasionales: quiero que la gente vea la vida como yo la veo.

Ah, y no quiero gente vestida todo de negro (al menos no por el luto).

Otro día les anuncio mi selección musical.

Cause that'll be the day that I die (Buddy Holly, et al).