lunes, diciembre 10, 2007

Anexo a "Regresamos"

Un fragmento sacado del baúl del olvido, simplemente porque no merecía estar ahí:

"Repuestos del impacto por la ventaja azulgrana a pocos minutos del final, el ya tradicional 'cómo no te voy a querer' fue entonado más fuerte que el resto del repertorio. El grito de batalla de los Pumas no se ahogó ni siquiera con el silbatazo final de Armando Archundia.

"Pasaron varios minutos y seguían cantando. Atlante levantó el trofeo y seguían cantando. Incluso cuando los Potros pasaron por esa zona al dar la vuelta olímpica, hubo aficionados que aplaudieron al rival pese a la tristeza."


Ese momento fue el que pagó todo el viaje.

3 comentarios:

In phidelio dijo...

¿Grito de batalla? Ya alguna vez dijimos Briseño y yo que ese grito es de derrota. Siempre lo entonan cuando ya se los empinaron, así que esa "solemniddad" es pura jalada.

Chanfle II dijo...

Wow. Heróico, el grito derrotista por excelencia...
Yo tengo uno mejor, ¿cómo era?
Ah, ya me acordé... tú me enseñaste el cántico:

pueden cantar, pueden cantaaaar, no tengan miedo, pueden cantaaaaaar !!!!

guaca guaca, equipo chico, chiquitito...

MABS

David el Terrible dijo...

Estoy desecho. No tengo muchas palabras. Soy un Puma triste.