jueves, octubre 18, 2007

Si Fox fuera mujer...

... no me casaría... Ah no, esa es otra canción... Disculpen.

Si ya leyeron los periódicos, sabrán que nuestro ex Presidente se retiro indignado de una entrevista porque le preguntaron sobre sus posesiones personales y las de su esposa.


Y bueno... Ya tenemos nota para machacar todo el día.

La figura de Fox desde que salió de Los Pinos sólo ha servido de burla, no he visto ni leído nada favorable a él desde el pasado 1 de diciembre.

Desde el inicio de su sexenio dije que sus verdaderas obras y resultados no serían visibles hasta mucho después de que dejara el poder, y aún lo mantengo. Que el señor no es político, también lo sostengo: es un rancherote con enseñanzas de empresario.

Que si no mal recuerdo, precisamente por eso lo elegimos Presidente.

Hoy todo mundo se rasga las vestiduras porque el señor dejó una entrevista. Ahora resulta que "es un tipo irreflexivo, autista, que sólo quiere escucharse a sí mismo y utilizar al entrevistador como sparring" (Rubén Luengas, de Telemundo, entrevistado por Reforma).


Aunque yo recuerdo que fue en su sexenio que lo medios tuvieron finalmente la libertad de expresión que tanto añoraban.

Y más por eso es que me sorprende ver que México, según Reporteros Sin Fronteras, es el país número 136 en libertad periodística, aha, en un país donde los medios no son el cuarto poder, sino el primero. Y resulta que sólo estamos por delante de "fichitas" del tipo de Afganistán e Iraq.


Ahora que, volviendo a lo de Fox, la neta a mi también me sobreencabronaría que me preguntaran sobre mis posesiones: juro que mi iPod (y sus respectivos accesorios) y mis playeras de futbol, las pague con mi sudor y desveladas.


Y dadas todas estas ironías y sinrazones, me pregunto, ¿cómo habría reaccionado Fox en esa entrevista si fuera mujer?

2 comentarios:

IN PHIDELIO dijo...

No sé, Fox ya se volvió loco y no sé qué es lo que le pasó cuando contrajo nupcias con esa vieja estúpida.

No me caía mal él. Hoy no sé.

José Antonio dijo...

Te me caíste. No defiendas lo indefendible.