miércoles, octubre 17, 2007

Idearios


Mi plus non-ultra ídolo deportivo es Lance Armstrong. Y así será hasta que no llegue el mismísmo Pat McQuaid (presidente de la UCI) a ponerme en la cara la mismísima muestra de orina para comprobar que se dopó.

Digo esto, porque recuerdo que en diciembre de 2005 estaba ávido leyendo en Acapulco (¿quién coños va a leer a Acapulco?) el libro "It's not about the bike", precisamente del 7 veces campeón del Tour de Francia.

Alguien cuestionó entonces mi interés dicho libro:

- ¿Qué no es un libro de superación personal?
- Pssss... sí...
- Entonces, ¿por qué lo lees?
- La historia es muy buena (soy periodista deportivo, ¿huh?)

Apelo a todo este suceso literario-playero porque efectivamente, como esa persona sabían y ustedes se podrán imaginar, odio los libros de superación personal. Ni me pregunten lo que Armstrong comentó al respecto, porque me entró por un ojo y me salió por el otro, pero definitivamente, la historia es muy buena.

Esta noche, "accidentalmente" la tele de mi madre se quedó prendida en el Canal 4, mientras yo estaba en mi recámara meditando sobre la inmortalidad del cangrejo y ella en el estudio con su computadora. Podíamos oír ambos el programa "Ser feliz, sí se puede" del Dr. Simi, alias Víctor González Torres.

Una cosa dantesca, como para retrasados mentales, su hora de autopromoción para vanagloriarse de ser el mexicano modelo. Entre sus múltiples curiosidades, Simi tiene su lista de 10 consejos (que al rato va a decir que Dios se los pasó en el Monte Sinaí) para ser felices, todo un "regalo espiritual" (hágame vs. el $%&#%$"% p*nch* favor...):

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1. Verdad
Decir siempre la verdad a otros y a sí mismo es básico para una buena salud emocional. Como dijo Jesús: “la verdad os hará libres”.

2. Metas
Tener ilusiones y metas positivas, económicas, intelectuales, emocionales o de cualquier índole, ayuda mucho a que nuestra mente esté sanamente ocupada.

3. Aceptación
Aceptar las cosas, buenas o malas, que nos pasan en la vida, pensando y llegando a sentir que “dios dispone” y que lo que viene conviene, ayuda mucho a nuestra tranquilidad emocional.

4. Armonía
Debido a que los seres humanos estamos compuestos de materia y espíritu, es fundamental tratar de lograr armonía entre ambas partes, así como con los demás.

5. Crecimiento
Crecer material, intelectual y emocionalmente nos hace sentir una gran satisfacción y, para lograrlo, ayuda acercarnos a las personas que nos hacen crecer y alejarnos de las que nos hacen decrecer; si no se puede físicamente, por lo menos mentalmente.

6. Perdón
El perdón libera de sentimientos negativos; trae paz al corazón y genera alegría. Perdonar y perdonarse es virtud de quien triunfa sobre sus propias debilidades.

7. Servicio
Ayudar a los demás da mucha felicidad. Se puede dar lo que se tenga: tiempo, dinero, compañía, alegría, etc.. Es más feliz quien más da. Como se dice: “el que no vive para servir, no sirve para vivir”.

8. Individualidad
Aceptar que sólo somos dueños de nuestra vida, no de las de los demás. A nuestros seres queridos y amigos les podemos ayudar y aconsejar; pero respetando su individualidad.

9. Libertad
Luchar para conseguir depender lo menos posible de personas, cosas o hechos nos permitirá sentirnos libres.

10. Dios
Gran ayuda emocional proporciona creer siempre en un ser superior presente en todos los actos de nuestra vida, porque nos ayuda a aceptar nuestro destino.
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En resumen, un montón de soluciones obvias...

Pero para idearios (no consejos) el de Eugenio Garza Sada... Y no porque sea chico Tec, sino porque este creo que es para gente que ve más allá:

I Reconocer el mérito en los demás
Por la parte que hayan tomado en el éxito de la empresa y señalarlo de manera espontánea, pronta y pública. Usurpar ese crédito, atribuirse a sí mismo méritos que corresponden a quienes trabajan a las órdenes propias, sería un acto innoble, segaría una fuente de afecto e incapacitaría para comportarse como corresponde a un ejecutivo.

II Controlar el temperamento
Debe tenerse capacidad para dirimir pacífica y razonablemente cualquier problema o situación, por irritantes que sean las provocaciones que haya que tolerar. Quien sea incapaz de dominar sus propios impulsos y expresiones, no puede actuar como director de una empresa. El verdadero ejecutivo abdica el derecho a la ira.

III Nunca hacer burla
De nadie ni de nada. Evitar las bromas hirientes o de doble sentido. Tener en cuenta que la herida que asesta un sarcasmo, nunca cicatriza.

IV Ser cortés
No protocolario, pero sí atento a que los demás encuentren gratos los momentos de la propia compañía.

V Ser tolerante
De las faltas que puedan encontrarse en la raza, color, modales, educación o idiosincrasia de los demás.

VI Ser puntual
Quien no puede guardar sus citas, muy pronto se constituirá en un estorbo.

VII Si uno es vanidoso, hay que ocultarlo
Como el secreto más íntimo. Un ejecutivo no puede exhibir arrogancia ni autocomplacencia. Cuántas veces los fracasos de hombres bien conocidos confirman el adagio de "el orgullo antecede a la caída". Cuando uno empiece a decir que otros empleados son torpes, o que los clientes son mezquinos o necios, habrá empezado a meterse en embrollos.

VIII No alterar la verdad
Lo que uno afirme, debe hacerlo reflexionando; y lo que prometa, debe cumplirlo. Las verdades a medias pueden ocultar errores, pero por poco tiempo. La mentira opera como un búmerang.

IX Dejar que los demás se explayen
Especialmente los colaboradores, hasta que lleguen al verdadero fondo del problema, aunque tenga que escuchárseles con paciencia durante una hora. Haría uno un pobre papel como director, si dominara una conversación en vez de limitarse a encauzarla.

X Expresarse concisamente
Con claridad y completamente, sobre todo al dar instrucciones. Nunca estorba un buen diccionario a mano.

XI Depurar el vocabulario
Eliminar las interjecciones. Las voces vulgares y los giros familiares debilitan la expresión y crean malentendidos. Para demoler verbalmente a sus enemigos, los grandes parlamentarios nunca emplearon una sola expresión vulgar.

XII Asegurarse de disfrutar el trabajo
Es muy legítimo tener pasatiempos predilectos e intereses en otras cosas, pero si se estima como un sacrificio venir los sábados o quedarse en la oficina más allá del horario en caso preciso, entonces lo que se necesita es un descanso y otra compañía en donde trabajar.

XIII Reconocer el enorme valor del trabajador manual
Cuya productividad hace posible la posición directiva y afirma el futuro de ambos.

XIV Pensar en el interés del negocio más que en el propio
Es buena táctica. La fidelidad a la empresa promueve el propio beneficio.

XV Análisis por encima de la inspiración o de la intuición
Este debe ser el antecedente para actuar.

XVI La dedicación al trabajo
Beneficia al individuo, a la empresa y a la sociedad entera. En esto se asemeja a un sacerdocio.

XVII Ser modesto
Si no se comprende que nada tienen que ver con el valor de la persona -el tamaño del automóvil o de la casa, o el número de amigos y de los clubes a que se pertenece, o el precio del abrigo de pieles de la esposa y el rótulo de la puerta del despacho- y si estas cosas significan para uno más que la tarea bien y calladamente cumplida y los conocimientos y el refinamiento espiritual para adquirirlos, entonces se precisa un cambio de actitud o de trabajo.

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Sí sí, muy empresarial, pero creo que las analogías con la vida diaria son muy aplicables...

Ahí se las dejo, honestamente les recomiendo que si el Dr. Simi les abrió los ojos con alguno de sus simi-consejos, busquen otro blog, aquí no manejamos "lo mismo, pero más barato".

1 comentario:

In phidelio dijo...

Sin duda que son aplicables las cosas que ahí se mencionan. Eso de no ser vanidoso es como irle a las Chivas.