sábado, mayo 05, 2007

A Roca, con cariño

Sólo hay dos personas relacionadas al Club América (excluyo a los hinchas, de esos podrían ser muchos más) a las que les tengo un entrañable respeto y cariño: el primero es Agustín, mi primer gran amigo, a quien conocí entrando a la primaria, y que hoy entrena a las Fuerzas Básicas del América; el segundo era José Antonio Roca.

Me levanté a las 10:15 de la mañana (llegué de trabajar a las 2, no digan que dormí de más) y por primera vez en mucho tiempo obedecí a mi despertador y hasta logré hacer mi minuto heróico. Mi celular me mostró una llamada perdida y un mensaje: la llamada era de un compañero de la escuela, la segunda de una amiga que me preguntaba si el 'Profe' había fallecido.

Levantarse de esa manera no es grato. Mi primer acto del día fue prender la computadora y entrar al portal informativo para el cual trabajo, el cual me corroboró la noticia.

Si nos fuéramos a la frialdad de los números que pobremente conoce el colectivo social de este país, Roca logró un campeonato con el equipo más odiado de México y fracaso en un Mundial. Habrán miles de detractores, entre los cuales estaba yo, antes de una charla en un hotel de Morelia.

Soy un converso, lo admito.

Cuando Roca hizo grande al América, a Borja y a Reinoso, mis padres ni siquiera se conocían. Cuando fracasó en Argentina, yo no estaba ni siquiera en planes. Para mi, José Antonio Roca solamente existía en la enciclopedia de números y datos inútiles de futbol que tengo en la cabeza.

Conocí a José Antonio Roca el 14 de octubre de 2004 en Morelia. Y comprendí quién era realmente el 26 de abril de 2006. De ambos sucesos hay una crónica en este post.

Algo que no relaté en aquella ocasión, fue lo que dijo el 'Míster' un día después, cuando su equipo fue eliminado en la primera ronda del torneo. Se le acercó alguien a decirle que algunos de los jugadores querían quedarse en la ciudad para el fin de semana (era viernes) con los gastos corriendo por su cuenta.

La respuesta de Roca no dio lugar a dudas: "no, nos regresamos todos, tienen que aprender las consecuencias de una derrota".


De hecho, yo regresé con ellos esa tarde. Al día siguiente se casó uno de mis mejores amigos.

La última vez que vi a Roca fue el 26 de abril de 2006, en el homenaje que le hicieron en el Tec.

Me llevo al 'Profe' con el recuerdo de un hombre íntegro, un excelente educador, con los elogios de sus ex jugadores y su voz entrecortada por las lágrimas de un "funeral en vida", de esos que pocos seres humanos tienen y que cuesta toda una vida alcanzar.

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