domingo, marzo 25, 2007

¡Oh hermanos míos!

Prometí que volvería a los temas mundanos... Lamento decirles que éste no lo es. Si quieren, cierren esta página y busquen el portal donde preguntan si las bubis de Salma Hayek son reales. Sobre advertencia, no hay engaño.

En próximos días se "discutirá" y "aprobará" la reforma de ley que despenaliza el aborto en el Distrito Federal. Y lo pongo entre comillas, porque con un 95 por ciento de certeza les puedo decir que la mayoría del PRD en la Asamblea capitalina va a darle el visto bueno.

Como era de esperarse, organizaciones católicas ya se están manifestando en contra de esta reforma y quienes la defienden toman actitudes así, a la defensiva, esperando cachar en off side a algún religioso metiéndose en asuntos "que no le competen". Me pregunto yo, ¿acaso el hábito y la sotana le quitan a uno el derecho de expresarse?

La gente del PRD (así lo pongo, directo, el PRD, porque son ellos quienes defienden la reforma) ha señalado a Provida, sólo Provida y nadie más que Provida como su opositor. ¿Qué es Provida? Provida es una organización efectivamente de católicos (laicos, no seculares) que defiende los principios de su religión. Punto. Yo tomé clases en la secundaria y prepa al lado de chavos de apellido Serrano. Sí, familiares (incluso uno de sus hijos) del señor Jorge Serrano Limón. No son mis amigos, ni mucho menos mis enemigos, y de algo estoy seguro, no son fascistas en estado puro, como dijo el Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard.

La "defensa de la vida", como la han llamado precisamente Provida, la Iglesia y demás organizaciones, va más allá de este tipo de sociedades. Quienes defienden realmente la vida son aquellos ciudadanos en cuyas creencias está la firme convicción de que la oportunidad de ver el mundo es de un valor incalculable, infinito, y que la libertad del ser humano inicia desde la concepción.

Yo soy uno de ellos. Y no soy sacerdote, no estoy afiliado a Provida, ni al PAN.

Les voy a contar una anéctoda -¡oh hermanos míos!-:

Hace algunos años, dos amigos, como quien dice, "metieron la pata". Él tenía 23 y ella 18, sin haber terminado aún la carrera (ella creo que estaba empezándola). Tomaron la decisión de casarse, no por el niño, sino porque realmente se querían. Dicho por ellos, esto sólo "aceleró el proceso".

(Creo que sobra decir que en estos locos tiempos postmodernos y materialistas/capitalistas, el matrimonio también se convierte en un acto de valentía.)

Al cabo de unos meses, el doctor que cuidaba al chamaco, díjole a la pareja que el pequeño "venía mal" y que "tendría problemas". Recomendó abortar. Ellos se negaron y -con todo su derecho- pidieron una segunda opinión.

La segunda opinión fue bajo el mismo tenor. La joven pareja fue con un tercer médico. Éste les repitió el mismo diagnóstico que los dos anteriores, pero se comprometió con ellos a traer al bebé al mundo.


El niño nació, sólo con un pequeño defecto físico, pero que en nada le ha prohibido llevar una vida completa y plena. Actualmente trabaja en el mejor periódico de México.

Esta historia ocurrió hace 26 años, y los amigos de quienes les hablo, son mis padres.

Honestamente a mi no me cabe en la cabeza cómo hay gente que pueda pensar que el aborto es una solución a algo -a lo que sea-. Tampoco entiendo, en la esencia de lo que es un ser humano, cuál es la diferencia entre un feto y un niño.

Les tengo una pregunta para reflexionar: ¿les hubiera gustado morir en el útero de su madre acuchillado por unas tijeras?

2 comentarios:

Luis dijo...

¿Qué puedo decir? Si querías comentarios en tu blog, esto va a causar una avalancha de ellos...
Por otro lado... Me pongo de pie con tu post. Francamente trato de no tomar una postura inamovible acerca del aborto, porque estoy seguro que cuando te encuentras en la situación, no es lo que digas, sino realmente tus principios lo que te hará actuar. Sin embargo, estoy, al menos de entrada, en contra del aborto, por el daño que causas para todos lados, aunque también creo que se vale que cada persona tenga la opción (creo que de hecho la polémica es esa, ¿no? Hay quienes dicen que no es cuestión de opción, sino de vida, y puedo estar de acuerdo con eso, sin embargo, alguien termina decidiendo, nos guste o no).
En fin, no quiero crear polémica al respecto, sólo felicito a tu persona por ser tan incisivo con un tema tan complejo.

Lups dijo...

Mi queridísimo Mac,
Recuerdo perfecto cuando estabamos en un café (creo que la primera vez que nos vimos) y me contasté justo lo que escribes aquí.
Yo como tú, soy una persona a la que la dejaron vivir. Mi mamá (sin saber que estaba embarazada) estuvo expuesta a rayos x y le recomendaron que abortara porque seguramente yo "saldría mal"...
Y mira, tampoco me abortaron y estoy completa. (loca tal vez sí, pero completa y agradecida con mis padres por no atentar contra mi vida)
Te quiero mucho y espero platicar contigo pronto!!!!