viernes, febrero 09, 2007

Morfeo ataca de nuevo

Rara vez me acuerdo de lo que sueño. Normalmente cada vez que despierto, mi último recuerdo es exactamente del momento en que cerré el ojo la noche anterior; y en algunos casos, permanece en mi memoria hasta antes del mediodía y se difumina en el olvido.

Dentro de mi corto catálogo de sueños, hay unos buenos, otros feos, y otros que daría todo lo que fuera por sacarlos de mi cabeza y que no se los deseo a nadie.

Últimamente el amigo Morfeo me envía cosas de esas que puedo mantener en memoria. Lo grave del asunto, es que se trata de refritos. Y ya dije que pienso de ellos.

Pero... A veces los refritos se manifiestan como un placer culpable.


Me voy a dormir... A ver con qué sorpresa amanezco mañana.

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