domingo, diciembre 31, 2006

Las 10 mejores del 2006

Para cerrar bien el año, aquí están las mejores fotos de este 2006. Claro, de las mías, jaja.

Espero que las disfruten.

Diez
Un fotógrafo y su cámara son una amenaza incluso en la vida cotidiana. Esta fotografía fue tomada en la cafetería del Tec y la hermosa mano que ven retratada es de Pamela Bejar.


Nueve
Retrato del pintor y escultor Juan Sebastián, tomado a principios del año en su casa-estudio de la Ciudad de México.


Ocho
"Otro que muerde el polvo". Anotación de Enrique Ortiz Galicia, de los Aztecas de la UDLA, en la Final de la temporada 2006 de la ONEFA.


Siete
A la memoria de un gran hombre. La Avenida Lic. Ángel Otero, mi abuelo, en el municipio de Ecatepec.

Seis

Janis, mi mascota, mi hija.

Cinco

El sueño detrás del balón. Producto del ocio mientras esperaba a uno de mis entrevistados para mi proyecto de PAC. La foto fue tomada en la Avenida Vito Alessio Robles, el 1° de diciembre.
Cuatro
A dos de tres caídas. Estadio Olímpico, 12 de agosto de 2006. Justo en esos días se libraba una frívola polémica porque a los futbolistas se les prohibió celebrar sus goles con máscaras de luchadores.


Tres
¿Cuándo dejamos de ser niños? Una visita a Coyoacán con una cámara es sin duda una de las mejores ideas. Erick, el niño de la foto, comenzó a jugar con las burbujas que lanzaba mi esposa.


Dos
La botarga de los Borregos del campus Monterrey se dirige de manera poco amistosa a la tribuna de los Aztecas de la UDLA, en la Final de la ONEFA. Claro, más de uno se botó de la risa.
Uno
¡Burbujas! Misma sesión de la foto 3, el 12 de agosto. La modelo es Sagrario Mondragón. ¿No les parece una joya?

Ahorcaron a un hijo de la chingada

Confieso que desconozco sobre sunitas, chiitas y kurdos. Pero no es necesario saber de eso para reconocer que Saddam Hussein era un hijo de la chingada. Y por eso lo ahorcaron: por matar a 184 personas (algunos niños entre ellos) en 1982.

Y eso que aún era procesado por otros 180 mil muertos. Madre mía, imagínense ustedes. Si por 184 inocentes lo ejecutaron con un método digno de la Inquisición, no quiero ni imaginarme lo que le harían por el resto de sus víctimas.

El apresuramiento con el que mataron al depuesto líder iraquí (¿alguien sabe si se escribe Irak o Iraq?) me recordó un pasaje de la historia. Hace poco menos de 2 mil años, los judíos mataron a un hombre con la más grande prisa porque se avecinaban sus fiestas religiosas; ayer, a las afueras de Bagdad, Hussein fue ejecutado al amanecer justo poco antes de iniciar una celebración musulmana. Si conocen tantito de historia (no digamos de catolicismo), saben que el primer personaje al que me referí, fue Jesucristo.

Jesucristo, es EL mártir. Claro está que es muchas cosas más, pero su muerte es el ejemplo más famoso. Y aunque Saddam Hussein era villano, dictador, asesino y genocida, en algún sector del mundo árabe es ya reconocido también como mártir.

(Que quede claro, de ninguna manera estoy comparando la obra de vida y legado de Jesucristo con el de Saddam Hussein.)

Bravo Bush, acabas de crear un mártir. Diversos medios internacionales reportan más de 70 personas ejecutadas en la capital de Irak/Iraq apenas en el día de la muerte de Saddam.

Hace rato tuve una disertación con una periodista puertorriqueña sobre los hijos de la chingada y estuvimos de acuerdo en un punto: estos personajes coinciden en que no tienen conciencia, son cínicos ante su maldad, saben lo que hacen, conocen su patología, y no desisten.

No con esto quiere decir que un hijo de la chingada tiene que ser un asesino, secuestrador, violador, genocida, pirómano o cualquiera de esos afiches del Diablo. Un hijo de la chingada puede ser el/la sujeto/a que se siente junto a ti en el trabajo, en la escuela o en el camión. ("El Diablo toma formas seductoras", jajajajaja, esta estúpida frase me hace reír como idiota cada vez que la escucho, pero es tan cierta.)

Para completar la sentencia de muerte de un asesino basta con una inyección letal, que dicen que ni se siente. A Hussein lo ahorcaron y vaya que sí lo sintió. Me preguntó si mereció este desenlace por genocida o por hijo de la chingada.

jueves, diciembre 28, 2006

Cansado de...

Mis hermanos fueron muy insistentes, demasiado, pero creo que nadie puede rechazar que lo inviten.

Entrar a Perisur en diciembre es como convertirse en Homero (el de Dante, no Simpson) y crear el octavo círculo del infierno. Hay gente por doquier, las tiendas están abarrotadas y a quienes sufrimos de engentamiento nos dan ganas de tomar un rifle y disparar al primer inocente que se cruce en nuestro campo visual. Más en miércoles de (pueblerino) 2 por 1.

La sorella y el fratello tenían ganas de algo dominguero. Y qué cosa más dominguera hay en cartelera que "Cansada de besar sapos". Moralmente yo no tenía voto (no voy, me llevan, jaja) y tampoco quería echar a andar mi cabecita para buscar una mejor opción (mi neurona se fue a buscar a Niño Opus al Himalaya). Sala 1, hasta dentro de dos horas y media, disfrútenlo.

Qué prisa había. Fuimos al Starbucks de fresilandia Pedregal a recordar como odio a la gente retrógrada y prepotente que vive ahí (para mis pulgas, mi mejor amigo habita en esa colonia). Después a echar el taco. Regresamos a Perisur, ya con menos gente, y confundimos la sala 1 con la sala IMAX. Jojojojo. Después de los 20 minutos de comerciales, iniciaba "Una noche en el museo": otra dominguera, pero mis hermanos querían llevar el término a su máxima expresión. Cuando vimos que la piedrícula era doblada, optamos por la sinceridad y nos fuimos a la sala que por derecho y precio nos correspondía.

El inicio fue prometedor. Ver a Ana Serradilla en paños menores (joder, esa tanga...) es un espectáculo digno de la más fina y pecaminosa pupila masculina. Pero de inmediato mi hermano soltaba comentarios preocupantes: "no mames, está bien anoréxica". Y tiene razón, porque si es cierto eso que la cámara aumenta 10 kilos (espero que en mi caso sean 20 por mis últimas experiencias ante una), yo calculó que esta diosa pesa unos 25.

No voy a aburrirlos con una crítica de cine larga, para eso tengo a mi cinéfilo de cabecera (Galván!!! actualiza tu blog!!!). Mucho menos a contársela porque narrar una película me parece un acto casi tan aberrante como acostarte con la novia de tu mejor amigo. Sólo voy a decir que la trama fue un refrito de cualquier librito de esos de Jazmín (haganse pendejos, saben bien de qué les hablo) pero con chispazos hilarantes, y que lo único que rescata la inversión del boleto es el trasero de la protagonista (ni siquiera su frente, sí está demasiado flaca). A menos que sean de esas personitas que creen que el amor lo soluciona todo y es el único pretexto válido para cualquier idiotez. Así sí, la van a disfrutar.

Tras este desaguisado filme y después de mucho reflexionar, ahora entiendo por qué no me gustan estas fechas: esta película se llama "Cansado de que no haya futbol".

martes, diciembre 26, 2006

El recuento de los daños

Estaba terminando de escribir un post sobre lo gris que ha sido la Navidad para mi, pero mi navegador se trabó justo antes de apretar el botón de "Publicar". No sé si mentarle la madre a Microsoft por su Internet Explorer 7.0 o agradecérselo.

Pero no se alarmen, falta Año Nuevo, y ese sí promete ser catastrófico. Stay tuned.

viernes, diciembre 22, 2006

Carta a Santa Claus

Querido Santa:

Como no he tenido tiempo de portarme mal este año, ahí te va mi pliego petitorio, al más puro estilo APPO.
  • Un contrato de trabajo. Ú-R-G-E-M-E.
  • "Cuentos de futbol" I y II, de Jorge Valdano. No los encuentro por ningún lado.
  • La firma de Juan Villoro en mi ejemplar de "Dios es redondo"
  • Boletos de avión para ir a ver al Real Madrid y al Liverpool, de preferencia que no sean de Air Madrid y que no caiga en Heathrow, por eso de las nieblas.
  • Ah claro, una playera del Liverpool. Si se puede la de ohtodopoderosocapitán Gerard, mejor.
  • Un nuevo sistema respiratorio. Carajo, son mis primeras vacaciones en 11 meses y me la he pasado enfermo!
  • Un frente a frente con Martha Higareda. (No es lo que piensan, ¡mentes cochinas!)
  • Un flash chidoliro para mi camarita reflex.
  • Una novia como la que describí en este post. Eso es opcional para este año, no urgente.
  • Un delantero decente para los Pumas. ¿O qué, Palencia es lo mejor que podemos conseguir?
  • Repavimentar Periférico a la altura de Cuemanco, ya que a la delegación le vale madres y estoy hasta el cogote (perdona el vocabulario) de tener tráfico a la altura de mi casa pasada la media noche.
  • El devedé de lecciones de futbol del Barsa, pero no para mi, sino para mi gata.
  • Los devedés del Señor de los Anillos I y II, para completar la trilogía.
  • Un concierto de Paul McCartney

La personalidad del año

Time nos nombró la personalidad del año. ¡Albricias, desde hace diez años no ganaba nada! He aquí la portada:



¿Pero quiénes somos los ganadores?
El sitio Internet World Stats reporta que hasta el mes pasado, un 69.7 por ciento de la población de América del Norte (EU y Canadá) tenía acceso a Internet, mientras que en Africa este índice es apenas del 3.6. América Latina goza de una penetración del 15.4, la más cercana al 16.6 que en promedio hay en el mundo entero.
No es sorpresivo que en Asia esté la mayor cantidad de usuarios, pues el 56.4 por ciento de la población mundial está en ese continente; sin embargo, sólo uno de cada 10 asiáticos acceden a Internet.
En el mundo entero hay mil 76 millones de usuarios entre una población total de 6 mil 500 millones. Apenas 16.6 de cada 100 tienen acceso a Internet.
La Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI) reporta que en nuestro país hay 20.2 millones de usuarios de Internet en 2006, lo cual es una cifra menor al 20 por ciento de la población.
¿Y qué ocurre con los que no forman parte de estas cifras?
Ni Wikipedia, ni YouTube, ni Google lo saben.

lunes, diciembre 18, 2006

Mutismo

Imagínense a un locutor sin voz... ¿Qué es eso? Es nada. Eso es el silencio para mi: nada.

Pues bien, mi garganta me hizo el favor. Desde la noche del sábado a eso de las 10 me quedé mudo y, por añadido, con un dolor anginal marca diablo. No soy médico, pero creo que mi diagnóstico no debe estar muy alejado de la realidad: una nación (no colonia) plenamente constituida de bacterias debe estar alojada ahí.

A partir de ahí, toda clase de remedios, caseros, científicos y otros inclasificables. Tequilas, otras madres ve-tú-a-saber qué traían (Jaggermeinster?), miel con limón, miel con limón y mantequilla, pastillas de unas, pastillas de otras, vick vaporub y afrin para la congestión nasal y ya no sé qué más cosas. Al menos la garganta ya no me duele.

Algo interesante sería checar la lista de sustancias prohibidas del COI y la FIFA acabo de romper. Pero no, me da flojera.

Pasaron mis primeros días de vacaciones desde enero, que pasé en la enfermedad, comenzando por una gripilla y llegando, hasta ahora, a dejarme en el mutismo.

Pero el problema es en la garganta. Mis dedos aún funcionan y puedo escribir, ja!

jueves, diciembre 14, 2006

Pachuca y sus grandes avenidas

Entrar a Pachuca es entrar a una ciudad que aspira a ser algo grande. Ingresas por la carretera y te encuentras con una anchísima avenida muy poco transitada. Pasos a desnivel y puentes que huelen a nuevo, cruceros inteligentes y poca gente.

Cualquiera pensaría que los alrededores del estadio Hidalgo en los minutos previos a un partido de Liguilla serían un caos. El hincha chilango está preparado para llegar a este tipo de eventos con mucha anticipación, aún si se da en alguna ciudad de la periferia de la capital. Y para la expedición de aquel viernes por la noche fue sorpresivo entrar una hora antes del juego sin hacer fila en el estacionamiento. Como buenos administradores de tiempo que somos (o mejor dicho, obsesionados del reloj), nos dio la posibilidad de ir a cenar.

Tres pumas y un villamelón americanista (certificado, por Dios, el americanista más puritano se rasgaría las vestiduras de escuchar el por qué de su afición) vestido de tuzo compartimos la mesa. Lo único rescatable de aquel momento fue cuando el sujeto de la caja dijo al momento de nuestra salida "¡Tuzos!", que provocó la respuesta más elocuente de mi hermano: "¿qué pasó? Si te acabamos de pagar..." Ovación de pie.

De aquel partido, lejos del resultado de igualdad de goles y de la victoria de los Pumas en ocupantes de los separos, se me quedaron grabadas dos cosas: primero, como 3 auriazules desatados invadieron un palco del dueño del Pachuca y recetaron tantas goyas que les valió salir escoltados por 8 policías del estadio, el operativo policiaco más grande de la historia, ¡dos guardianes del orden por cabeza!; segundo, que el frío hidalguense (que me hizo llegar con 4 mudas de ropa) se contagió a su afición, las goyas inundaron el "huracán" Hidalgo.

Salí un tanto decepcionado por ello. Cuatro títulos en los últimos diez años no logran que la afición de un equipo sea tan apasionada por sus colores. El estadio ni siquiera se llenó. Y eso que era Liguilla. Busqué varias justificaciones y la única que me hizo sentido es que la gente de provincia no tiene la misma necesidad de desahogo que el chilango. En mi ciudad, una avenida de 14 carriles (Periférico sumados sus dos pisos y sus dos sentidos) está llena en hora pico.

Y esto lejos de ser una crítica para Pachuca, me merece una reflexión. El título conseguido en la Copa Sudamericana acaso fue el motivo perfecto para sacar de la congeladora la crónica de aquel viaje que por ocupaciones académicas no tuve tiempo de publicar. Pero más que eso, me hace la eterna pregunta de cuál es la fórmula para hacer un equipo campeón.

Pachuca hace 15 años no era un equipo aspirante a ser campeón: era un club que soñaba con tener una permanencia regular en Primera División. Me tocó ver varias Finales de Segunda de este equipo, y recuerdo particularmente una en la que cayeron en penales ante el Atlante (el último lo metió Félix Fernández). Los Tuzos iban y venían y cada vez que ascendían se convertían en automático en el candidato más firme a descender.

Pachuca, dicen, no tenía grandes avenidas y mantenía un aspecto aún pueblerino. Eso dicen, no me consta. Incluso el viejo estadio Revolución daba pena entre los grandes templos del futbol mexicano. Luego un día les hicieron uno nuevo y trajeron a un tal Javier Aguirre a dirigirlos, quien en su breve debut con el Atlante pasó algo menos que desapercibido.

Se colaron milagrosamente a una Liguilla, sorprendieron al llegar a la Final y dejaron mudo al Estadio Azul con un gol de Alejandro Glaría. El futbol mexicano enloqueció: el pequeño Pachuca era campeón.

Siete años después, los Tuzos han sido campeones tres veces más, el tal Aguirre hoy dirige a un tal Atlético de Madrid, fundaron una Universidad del Futbol y son el modelo a seguir de administración y éxito en la industria futbolística nacional. Y Pachuca es una ciudad que respira modernidad desde sus anchas avenidas.

Hoy (bueno, ayer) se convirtieron en el primer equipo mexicano en ganar un torneo continental. En TV Azteca lo celebran como si el Tri hubiera derrotado a Brasil en la Final del Mundial, con la exageración de André Marín de decir que es el mayor logro a nivel de clubes de un club de nuestro país (que poca memoria, ¿ya olvidaron las Copas Interamericanas que ganaron América y Pumas?). En Televisa el logro sirvió de escolta para el gran platillo de su equipo que está por sucumbir ante el mejor del mundo, alimentando la esperanza en la manipulable afición azteca de lograr el milagro.

Pero eso sí, Pachuca fue capaz de vencer a Colo-Colo y a los temores de un complot de Conmebol para que sólo los clubes sudamericanos se llevaran sus torneos. Cruz Azul y Pumas murieron en la agonía de los once pasos ante el verdugo xeneize. Hoy Pachuca es el primer club mexicano, tanto por el año de su fundación como en romper el paradigma del futbol sudamericano. Gran ironía, justo en el día en el que Boca Juniors sufrió la derrota más sonora de sus últimos años.

Y creo que antes de rompernos la cabeza y gastar tinta y saliva en el puesto de director técnico de la Selección, hay una necesidad más urgente: que Jesús Martínez dirija la Federación Mexicana de Futbol.

domingo, diciembre 10, 2006

Juegos del destino

Casi una década pasó desde aquella tarde de inspiración del “Gusano” Nápoles, cuando con cuatro pepinazos puso el alto a los “enmascarados” del Toros Neza. Desde entonces, Guadalajara no había sido campeón, el “Tuca” ya olvidó cómo jugar las Liguillas y el héroe rojiblanco se fue perdiendo en el tiempo…

Minuto a minuto durante la transmisión, el “hombre estadística” Ricardo Salazar se encargaba de vilipendiar el esfuerzo del chiverío por llegar hasta la Final. “Todas las estadísticas favorecen a Toluca.” Y qué más da que así sea, ni Cardozo jugó ni el ‘Ojitos’ Meza estuvo en el banquillo.

En 45 minutos el guión era seguido al pie de la letra. Toluca arriba por un gol, las Chivas pasmadas por la ineficacia de la novatez en el partido por el título. Pero en el medio tiempo pasó algo. Y pasó en los vestuarios. Las especulaciones pueden ser muchas y sería muy irresponsable dar alguna. Pero los grandes partidos se empiezan a ganar en el descanso.

El papá de Oswaldo, la mamá del ‘Bofo’ y el espíritu del Ingeniero De la Torre rondaron el Nemesio Diez. Las grandes historias del futbol así se hacen, como la del adolescente de Nápoles que vio caer a su Selección de su Mundial desde la banda y dieciséis años después alzó la Copa del Mundo. Esta historia vino por partida triple, y si querían meterle más misticismo, las Chivas se agenciaron también el alma del progenitor de uno de los tantos exjugadores que pasaron por ese equipo sin poder proclamarse campeón: Francisco Palencia.

El destino ajustó muchas cuentas este domingo en Toluca, incluida esa promesa de Jorge Vergara, la más importante a mi entender, de hacer campeón a Chivas en menos de un lustro, incluso con un año de sobra. Los papás de Oswaldo y Palencia, la mamá del ‘Bofo’, el Ingeniero De la Torre y la conciencia de Vergara estarán felices. Pero si efectivamente el ajuste de cuentas de hoy fue completo, el Campeonísimo II que anuncia el polémico dueño tapatío tendrá que esperar.

(Para ver más textos del deporte de las patadas: http://futbol360.blogspot.com/)

viernes, diciembre 08, 2006

Yoko Ono no está lista para perdonar al asesino de Lennon

Londres, Ing. (Reuters) - Yoko Ono pidió que el aniversario de la muerte de John Lennon se convierta en un día mundial del perdón, pero dijo que aún no podría absolver al asesino de su esposo.

"Cada año, hagamos del 8 de diciembre el día para pedir por el perdón de aquellos que sufrieron lo insufrible," dijo ella en anuncios de una plana completa en periódicos.

"A la gente que también perdió a los que aman sin motivo: perdónennos por haber sido incapaces de detener la tragedia."

Ono agradeció a todos los que le escriben en este día cada año para decir que piensan en ella y su esposo.

Ella dijo que Lennon fue "herido y asesinado en la flor de su juventud, a la edad de 40, cuando tenía mucha vida por delante."

"Como la viuda de alguien que murió en un acto de violencia, no sé si estoy lista aún para perdonar al que jaló del gatillo."

"Estoy segura que todas las víctimas de crímenes violentos se sienten igual. Pero sanar es lo que urgentemente se necesita en el mundo."

Mark Champman, el obsesionado fan de los Beatles que disparó a Lennon en 1980 afuera de su departamento en Nueva York, permanece en la cárcel y se le negó la libertad condicional por cuarta ocasión a inicios de este año.

miércoles, diciembre 06, 2006

Narcisismo puro

Reportada está mi calificación de PAC



100


Y 100 es mayor a 97. 100 es mejor que 97. 100 tiene tres dígitos y 97 tiene dos.

Disculpen ustedes, tenía que sacarlo.


Y todo gracias a un Sueño detrás del balón.


Lean, escuchen, vean... Apasiónense y comenten:


martes, diciembre 05, 2006

Termina el receso... inicia diciembre

Ya tengo un poco de tiempo libre. Solamente un poco. Pero lo suficiente para volver a escribir aquí.

Me la pasé una semana recluído entre diapositivas de Power Point, reportajes de futbol y editores de páginas web y de audio. Me volví menos tolerante a la luz del sol. Ni modo, tengo un mes para recuperarme.

Y ese mes es diciembre. Oh bendito diciembre, cuando todo mundo respira amor y cosas bonitas. Bueno, no todos. Argumentos a favor y en contra de esta época del año sobran. Yo me quedo como el chinito, "no más milando". Y es literal, por ahí del 20 es cuando me entra... ¿el espíritu? ¿o la obligación social? de poner el árbol de Navidad. Pero la neta es que ni ganas me dan. Cualquiera pensaría que eso me pone en el equipo de los Grinchs. Pero no, simplemente me vale un pepino.

Pero bueno, mientras noviembre es por excelencia la época del año en la que me vienen los putazos mal acomodados e imprevistos (por el lado ciego, para que entiendan los tocheros), el de este 2006 transcurrió en una inquitante calma. Es más, tuve algunos momentos brillantes...

Pero nooooooo... Los cocolazos solamente se pospusieron para diciembre. Eso sí, las "fiestas" no son posponibles (¿es correcto el término?). Así que tengo un empalme cósmico. Mierda.

Mis propósitos de año nuevo, de una vez se los digo, se resumen en esto: ponerme a hacer todo lo posible para evitar ser un periodista cuarentón promedio. (Con el perdón de quienes lean esto y se sientan aludidos, pero hablo de promedios, no de casos particulares, que afortunadamente rompen el molde).

Y eso implica, entre un sinfín de etcéteras, dejar de pensar que el amor provoca los peores males de la humanidad.

Mientras tanto, les presumo mi último proyecto (el que me recluyó en reportajes de futbol, editores web y de audio), enjoy, y dejen comentarios: